«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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martes, 24 de enero de 2017

A propósito de ‘Falcó’, la nueva novela de Arturo Pérez-Reverte

Desde ‘El húsar’, su primer título publicado allá por el año 1986, Arturo Pérez-Reverte ha tenido tiempo sobrado para tocar muchos palos en esto de la literatura. Buscadores de libros y tesoros, soldados de los tercios, grafiteros, maestros de esgrima, reporteros de guerra, sacerdotes, húsares y académicos de la lengua pueblan las páginas de sus mejores entregas. Entre semejante fauna faltaba un tipo distinto y lo ha encontrado en Falcó, un «espía español completamente amoral y sin ideología», como el propio escritor lo definió en una entrevista concedida a XLSemanal el pasado mes de octubre de 2016, en la que redondeó su catadura moral añadiendo que también era «aventurero golfo, simpático, vividor, mujeriego y políticamente incorrecto». Pero aunque amoral y sin ideología, como les ocurre a todos sus protagonistas (Jaime de Astarloa, Lucas Corso o Alatriste por citar solo unos pocos), sí posee un código de comportamiento: el suyo propio. Algo así como le ocurre a Harry, el marino de alquiler de la película ‘Tener y no tener’, dirigida por Howard Hawks, quien en una de las escenas afirma que él siempre está «del lado de mis asuntos».

Falcó nace con la pretensión de protagonizar una serie de novelas. Comienza su actividad durante la Guerra Civil, un tema que apasiona al escritor cartagenero, como ya ha dejado constancia en su obra ‘La Guerra civil contada a los jóvenes’ y en muchos comentarios y artículos nacidos de su mente y escritos por su mano. El argumento se fundamenta en el intento de rescatar a José Antonio Primo de Rivera de la prisión de Alicante donde se encontraba recluido. Al parecer se trató de un proyecto verídico, un intento de las fuerzas golpistas del 18 de julio del 36 por excarcelarlo. Para llevarlo a término, se escogerá a un grupo de falangistas, entre el que figuran dos mujeres, dirigido por el propio Falcó.

sábado, 5 de noviembre de 2016

‘La muñeca’ de Ismaíl Kadaré. El recuerdo de su madre, tamizado por la literatura.

La primera vez que oí hablar de Ismaíl Kadaré (Gjirokastér, Albania, 1936) fue en la presentación en Valencia de ‘El amante albanés’, novela con la que Susana Fortes se proclamó finalista del Premio Planeta en el año 2003. En aquel libro, la escritora gallega se permitía un pequeño guiño hacia este escritor, uno de sus autores favoritos. Ahora, trece años después cae en mis manos la nueva novela publicada por  Kadaré en España: ‘La muñeca’, editada por Alianza Literaria. Por su extensión, 128 páginas, probablemente resulte más adecuado etiquetarla como nouvelle o novela corta, modelo narrativo que Cortázar definió como «un género a caballo entre el cuento y la novela». 

La acción, como en otras obras anteriores de Kadaré, discurre en Gjirokaster, cuna del escritor, donde una joven de diecisiete años, La muñeca, procedente de la familia de los Dobi, es casada al modo tradicional, es decir, sin solicitar su consentimiento, con un miembro del clan de los Kadaré, un linaje que conoció tiempos mejores. La muñeca deja la casa familiar para alojarse en el nuevo hogar, una mansión fría y austera, desmesurada, que incluso alberga un calabozo propio, donde su suegra impone la ley de la convivencia. De este matrimonio nacerá Ismaíl Kadaré, protagonista de la novela.

En la casa, la relación entre ambas no resultará sencilla y La muñeca se verá obligada a representar un papel de mujer sin criterio, sencilla en exceso, simplona casi, que lo acepta todo tras un rostro tan pálido como la porcelana, de ahí su apodo. La tensión establecida generará situaciones conflictivas y pillará en medio al marido de La muñeca, que se convertirá en juez de los litigios. Sus decisiones no discurrirán por derroteros esperados, ya que la abuela, su madre, no entenderá jamás que él, su hijo, la rebaje al mismo nivel que a su nuera.

lunes, 29 de agosto de 2016

‘Apóstoles y asesinos’ de Antonio Soler. ¿Se pueden romper los lindes de la novela histórica?

¿Se pueden romper los lindes de la novela histórica?

Sin duda que sí. Al menos, Antonio Soler (1956, Málaga) lo ha conseguido en su última entrega, ‘Apóstoles y asesinos’, editada por Galaxia Gutenberg. Siempre resulta dificultoso discernir en una novela de este género dónde acaba el hecho constatado y dónde la invención. Existe una suerte de territorio de nadie, fronterizo, en el que realidad e invención se entremezclan para fraguar la argamasa que sustentará todo el artificio literario. Es precisamente en ese punto donde el escritor malagueño ha hecho un trabajo de primera. A priori sabemos, o creemos saber, que llevamos entre manos una ficción, sin embargo, al adentrarnos en la lectura ya no está tan claro y comprobamos, no sin admiración, que las costuras no se notan, tampoco los pespuntes, que la voz narrativa apenas distingue entre una cosa y otra, que todo está ensamblado en un discurso sin fin, donde se suceden el relato académico más ortodoxo, al estilo de una crónica cualquiera; el diálogo entre personajes, subrayados por comillas y no por guiones; o brillantes pasajes literarios. En algunos de ellos, al autor le interesa advertirnos de donde ha extraído lo que cuenta y lo hace notar, incluyendo su propia opinión, a veces decepcionada, a veces crítica, sobre la fuente original. Un modo de comportarse que aplaudo, bien alejado de esa moda absurda, que se ha instalado entre algunos novelistas consistente en incluir la bibliografía utilizada durante el proceso de escritura al final del libro, como si de un manual al uso se tratase.

En estas cuatrocientas treinta y cuatro páginas narradas en tercera persona, Soler traza un retrato del anarquismo y de la sociedad barcelonesa del primer cuarto del siglo XX, donde la violencia entre sindicatos y patronal, traducida en asesinatos, atentados callejeros o tiroteos, terror en suma, era moneda de uso común. Por extensión, esta violencia se trasladó a otras ciudades como Madrid, Zaragoza o Valencia, aunque nunca alcanzó los niveles de brutalidad de la capital catalana.

Personifica la narración en la figura de Salvador Seguí Rubinat (1886-1923), conocido como el «Noi del Sucre», un líder anarquista que desarrolló sus actividades desde comienzos de la centuria hasta la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera, que no llegó a conocer, porque fue asesinado poco antes. No resulta irreverente citar aquí la muerte del protagonista. Al contrario. Aunque asistimos a la presencia de pistoleros y bandas organizadas,  ‘Apóstoles y asesinos’ no se adscribe al género policial, tradicional donde lo relevante es conocer el desenlace final y descubrir al culpable. Ya desde la introducción, con un recurso que no resulta nuevo, mediante un mínimo resumen del libro el lector es puesto en antecedentes de que Salvador Seguí fue asesinado en la esquina de la calle de la Cadena, mientras aguardaba que Perones, su amigo y compañero de brocha gorda, saliera del estanco a donde había entrado a comprar tabaco.

martes, 12 de julio de 2016

‘El comisario Lascano’ de Ernesto Mallo. Un fresco histórico argentino con disfraz policial.


Editado por Siruela, el argentino Ernesto Mallo (La Plata, 1948) ha reunido en un solo volumen, ‘El comisario Lascano’, los tres primeros casos de su comisario de policía. El escenario de la acción es Buenos Aires, la tanguera calle Corrientes suena mucho rato, y el tiempo que la enmarca, que no es el actual, esboza un fresco de la historia argentina, que se balancea entre los finales de la Dictadura militar y los inicios del periodo democrático, desde el general Videla hasta Carlos Menem, pasando por Raúl Alfonsín. Fueron momentos confusos, inestables, agitados, donde también se cometían delitos y asesinatos, policiales y políticos. Ambos vocablos tienen la misma etimología, la palabra polis (πόλις) griega, pero sus significados son rotundamente distintos.

Pero, ¿quién es Lascano? Lascano es «El Perro», Venancio Ismael Lascano, un profesional honesto a carta cabal, que vive el imposible mundo de las investigaciones criminales de una época en la que hasta para un cana (en argentino, policía) como él resulta difícil trabajar. Lascano, permanentemente atormentado por la muerte de Marisa tras ocho años de matrimonio, vive obsesionado por encontrar otra mujer imposible, que rellene el hueco que ella dejó, y habita un ambiente donde moverse es molestar, investigar es convertirse en sospechoso y, descubrir al culpable es, casi, declararse reo de muerte. Lo de «El Perro» no proviene solo de su olfato de sabueso, o de su oficio de huelebraguetas, sino porque «cuando muerde algo no lo suelta» en palabras del propio Mallo. En sus pesquisas le acompaña a veces Fuseli, su consejero profesional y también de los asuntos de la vida, forense de ocupación, que, en algún instante, tendrá que esfumarse para salvaguardar su pellejo.

sábado, 2 de abril de 2016

‘El libro de los viajes equivocados’ de Clara Obligado. Imposible permanecer indiferente ante esta propuesta narrativa.

Tuve la suerte de entrevistar a Clara Obligado en marzo de 2015. ¡Ya pasaron doce meses, horror! Fue uno de los mejores momentos literarios del año pasado. Acudió a Valencia para presentar su libro ‘La muerte juega a los datos’, un volumen de relatos que puede leerse como novela o una novela que puede leerse como relatos. Lo que prefiera el consumidor. Justo ahora, también en marzo, pero de 2016, cae en mis manos la reedición que Páginas de Espuma acaba de efectuar de uno de sus títulos anteriores, ‘El libro de los viajes equivocados’, con el que la escritora bonaerense afincada en Madrid («afincada en Madrid», tres palabras enormemente manidas) conquistó el Premio Setenil de 2012. No es preciso criticar o reseñar siempre libros recién salidos del horno. De vez en vez parece recomendable y, además, apetece, escribir unas cuantas líneas sobre piezas que ya tienen algún tiempo. Y eso es lo que me dispongo a hacer a continuación.

Ya en los preliminares de ‘El libro de los viajes equivocados’, la propia Clara Obligado aconseja «a quienes los lean [se refiere a los cuentos que integran el volumen] que lo hagan en el orden en el que aparecen, ya que esconden un texto más amplio, que necesita de este recorrido». Es interesante su recomendación y, sin duda, de obligado de cumplimiento. Las historias se complementan unas con otras, tejiendo una arquitectura subterránea que las interconecta, y ciertos personajes e hilos argumentales atraviesan los once textos (‘El azar’, ‘Las dos hermanas’, ‘Monedas de oro’, ‘Frío’, ‘Madison, los puentes de’, ‘El silencio’, ‘Así que eso era el amor’, ‘Agujeros negros’, ‘La escritura’, ‘Albania’ y ‘La espiral admirable’) que componen la obra. La caracola, que lo inaugura  con ‘El azar’, igualmente lo cierra con su presencia en ‘La espiral admirable’. Quizá en esta circunstancia también haya algo de los viajes que alude el título: punto de partida, punto de llegada.

domingo, 7 de febrero de 2016

‘Órdenes sagradas’ de Benjamín Black. ¡Qué difícil es hacer lo que hace Black con sus novelas!


Por ahora Órdenes sagradas’ es la última entrega de la serie policiaca protagonizada por el forense Quirke. Si no es el mejor título, sin duda, es uno de los mejores. Y una vez más, Black (o debería decir Banville) se descuelga con un recital literario de primer orden. En esta ocasión, el forense irlandés se ocupa en investigar el asesinato de un amigo de Phoebe, su hija, llamado Jimmy Minor, al que ya conocíamos de novelas anteriores y cuyo cadáver aparece flotando en las aguas del canal. Esta aparición remueve los cimientos de Quirke hasta el punto de retrotraerle a sus tiempos pasados en el orfanato católico de Carricklea.

En ‘Órdenes sagradas’ importa poco la investigación policial, aunque el inspector Hackett ande por medio. Es marca de la casa. Mientras leemos la novela es frecuente que olvidemos que el objetivo de muchas novelas policiales es descubrir al culpable y encontrarle una explicación al crimen, para centrarnos en el puro placer de la lectura de esta delicia. Black explora sin omitir detalle, las consecuencias que la muerte de Minor causa en su entorno,  en su propia familia. Asistimos al retrato psicológico, no solo de la víctima, de la que se nos revelan detalles desconocidos de su perfil, sino también de sus seres más allegados. Y es ahí donde profundizamos con nuestra mirada, guiados por la mano, segura y engrasada, del narrador de Wexford.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Bon Nadal per a tothom/Feliz Navidad para todos

Este año la felicitación navideña de El Eco de las Voces y El Kiosco de Dolan es también la portada de un tebeo, en este caso la de Pumby, una revista infantil que hizo furor allá por los años sesenta, producto de la Editorial Valenciana. 

Bon Nadal/Feliz Navidad.



miércoles, 12 de agosto de 2015

‘Tarde, mal y nunca’ de Carlos Zanón. El estilo Negro Zanón



Cuando me acerco a una novela escrita por Carlos Zanón (Barcelona, 1966), y esta es la tercera vez que lo hago, tengo la certeza de que al abrir la tapa y comenzar su lectura, un puñado de voces sin rostro van a llegar a mis oídos, al tiempo que un manojo de personajes bailarán una danza infausta a lo largo de sus páginas. Desde un punto de vista cronológico, ‘Tarde, mal y nunca’, la obra de la que les voy a hablar a continuación, es anterior a ‘No llames a casa’ y a ‘Yo fui Johnny Thunders’, títulos que, víctima de un despiste absoluto, leí primero, pero en ella está presente todo el estilo Negro Zanón, dicho esto sin connotación taurina alguna. 

Enfrascarse en la lectura de las novelas de este escritor barcelonés es destapar la realidad marginal, un mundo duro, agrio, desesperado, que huele a sobaco, sangre, alcohol y drogas. Los personajes que las habitan deambulan por nuestras calles, muchas veces intuimos su existencia, pero no terminamos de aceptarla porque nos duele y resulta difícil explicar cómo puede moverse la gente por semejantes vericuetos. Y es que estos tipos y tipas transpiran un concepto, perdonen la expresión, jodido de la existencia y transitan por sendas que son de pura supervivencia. En sus vidas, el triunfo, los grandes, los buenos momentos, constituyen algo excepcional; el resto de su tiempo, que es casi todo, les ahoga en una atmósfera difícil. La vida les oprime, les aprieta sin piedad ni remisión. Las segundas oportunidades rara vez frecuentan sus caminos.

jueves, 9 de abril de 2015

Cabaret Biarritz de José C. Vales. Ed. Destino. Premio Nadal 2015. Una propuesta arriesgada que obtuvo premio.

El Premio Nadal 2015, entregado en la noche del seis de enero como cada año, ha ido a parar a manos de José C. Vales, un zamorano nacido en el año 1965, que hasta ahora había publicado una novela en 2013, ‘El pensionado de Neuwelke’, y había trabajado en proyectos de traducción y edición tales como ‘Cuentos de Navidad’ de Charles Dickens, ‘Orgullo y prejuicio’ de Jane Austen y ‘Frankenstein’ de Mary Wollstonecraft y Percy B. Shelley. La novela que ha merecido el galardón lleva por título ‘Cabaret Biarritz’. La publicación, como siempre, a cargo de Ediciones Destino.
‘Cabaret Biarritz’ es la narración efectuada por Georges Miet de la investigación llevada a cabo por el periodista Paul Villequeau, Vilko, el fotógrafo Marcel Galet, especializado en catálogos pornográficos, comisionados ambos por el diario ‘La Petite Gironde’ de Burdeos, y la extravagante y bella Beatrix Ross Buttgereit-Dientzenhofer, para esclarecer los luctuosos sucesos acaecidos en la localidad francesa de Biarritz en 1925. Miet es un escritor segundón, “un muchacho artrítico, cojo y casi ciego cuyo talento apenas si había asomado en varios relatos que obtuvieron algunos galardones menores en salones literarios de provincias y en ciertas instituciones académicas de segundo orden”, que es contratado por el editor Fourac para escribir una novela sobre estos episodios. Sin embargo, este segundón de las letras, se entregará con pasión a su cometido, cuya realización se prolongará a lo largo de varios años y quedará recogida en media docena de libretas manuscritas, sin que el propio Miet llegue a ver su obra publicada, cosa que sucederá en el año 2009 a cargo de la Editorial Atlantis de Burdeos, siguiendo los criterios expuestos por la profesora de la cátedra J.J. Rousseau de Lyon, Camille Muratier.

lunes, 23 de marzo de 2015

‘Crímenes que no olvidaré’, espléndido volumen de cuentos policiales de Alicia Giménez Bartlett.


De un tiempo a esta parte encuentro mayor placer lector en el territorio de lo breve, el cuento, que en proyectos de mayor recorrido, léase novela. David Roas, experto cuentista, me decía no hace mucho que él siempre pensaba en modo cuento a la hora de sentarse a escribir. Clara Obligado, otra cuentista de pro, sobre este mismo asunto opina que cada historia “viene con su propio envase” y por lo tanto incorpora sus propias características intrínsecas, entre ellas la extensión. Recientemente la escritora  de novelas policiacas, aunque no solo, Alicia Giménez Bartlett (Almansa, Albacete, 1951), acaba de publicar su nueva entrega de la serie Petra Delicado, titulada ‘Crímenes que no olvidaré’, editada por Destino, que en esta ocasión llega a las librerías bajo el formato de nueve cuentos escritos entre 1997 y 2014, inéditos en nuestro país, algunos de los cuales funcionan todavía con pesetas y otros ya con euros, unos con móvil y otros sin él. Ciertamente resulta difícil averiguar si fueron historias pensadas directamente en modo cuento o proyectos de posibles novelas que, a la hora de la verdad, no admitían un desarrollo mayor. Sea cual sea la causa de su origen, lo que resulta evidente es que nos encontramos ante un espléndido puñado de relatos policiales, protagonizados por la inspectora Delicado, como siempre eficazmente secundada por el subinspector Garzón.

jueves, 18 de diciembre de 2014

‘El impostor’ de Javier Cercas. Aparta de mí este cáliz.

Yo no quería escribir este libro. No sabía exactamente por qué no quería escribirlo, o sí lo sabía pero no quería reconocerlo; o no del todo. El caso es que a lo largo de más de siete años me resistí a escribir este libro”. Releo las primeras líneas de ‘El impostor’, el nuevo título de Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962), editado por Penguin Random House (noviembre 2014), y, después de haber concluido su lectura completa, no acabo de tener claro cuál ha sido el objetivo que ha movido al escritor extremeño afincado en Catalunya a hacerlo. De hecho no sé si, después de todo, el propio autor lo sabe, aunque él explica que no quería escribirlo por miedo. De lo que no cabe duda es que esta novela, ¿novela?, constituye un libro muy especial. Cercas la define de un modo curioso: “relato real” o “esta novela sin ficción saturada de ficción”. A decir verdad, después de su lectura como novela resulta un poco extraña y como relato real también, porque incorpora elementos propios de la ficción y, además, porque lo más curioso es que en este caso la ficción tal vez la aporte el protagonista, Enric Marco, y no el escritor, que también es protagonista. Pero sólo tal vez. Por lo tanto, el primer dolor de cabeza que se le avecina a un crítico a la hora de analizar una novela como ‘El impostor’ -  definitivamente mejor denominarla así -, es el de su clasificación si no públicamente, sí al menos para sus esquemas mentales de análisis.

sábado, 5 de julio de 2014

‘El jilguero’ de Donna Tartt. Escritura y lectura de largo aliento.

‘El jilguero’ de Donna Tartt (Greenwood, Mississippi, 1963), novela escrita en primera persona, se anuncia como el primer clásico del siglo XXI. Lo afirma en la contraportada del libro Michiko Kakutani, crítico de The New York Times. Y algo de eso tiene o, al menos, en modelos clásicos (Dostoievksy, Dickens, Stevenson) se fundamenta. El protagonista, Theodore Decker, por un problema en el colegio, acude con su madre a ver una exposición en el MET de Nueva York. Y en esa visita cambiará su vida. Un atentado terrorista – ficticio, afortunadamente – ocasionará varios muertos y convertirá parte de sus instalaciones y obras de arte en un puñado de escombros. Theo saldrá indemne, pero su madre no. En su desesperación y buscando la salida, el muchacho tropezará con el moribundo Welton Blackwell quien le entregará un anillo y un cuadro, ‘El jilguero’, obra del holandés Carel Fabritius, un pintor que curiosamente falleció en 1654 como consecuencia de la explosión de un almacén de pólvora. Theo se llevará ambos objetos a su casa y tratará, casi involuntariamente, de rehacer su vida. Pero no resultará sencillo. En su camino se cruzarán los servicios sociales estadounidenses, una familia de acogida, los Barbour, y la reaparición de su padre, sujeto alcohólico y jugador al que no veía desde que abandonó el hogar familiar, acompañado de Xandra, su nueva pareja. Con ellos viajará a Las Vegas y comenzará una nueva existencia en un territorio que, sin resultarle hostil, sí se le antoja extraño y, por supuesto, muy diferente al paisaje neoyorquino. Siempre acompañado por ‘El jilguero’, que poco a poco se convertirá en un lastre, un peso en la conciencia por el temor a ser reclamado por la justicia en cualquier momento. Entonces llegará Boris, otro “exiliado” en Las Vegas como Theo.

domingo, 18 de agosto de 2013

‘Mystic river’ de Dennis Lehane, interesante relato policial.

No es ‘Mystic river’ la primera obra en la producción literaria del afamado escritor de novela negra estadounidense Dennis Lehane. Tampoco es la última. Sin embargo, probablemente sea una de las que más fama ha adquirido gracias, en parte, a la adaptación cinematográfica llevada a cabo por el director Clint Eastwood en 2003. La ventaja del tiempo estival es que permite recuperar los libros no leídos a lo largo del año, cuando la actividad literaria, el trasiego de escritores y la publicación de novedades es mucho más intensa. Si, además, al lector no le importa su fecha de aparición en el mercado, miel sobre hojuelas.

viernes, 17 de mayo de 2013

EL ECO DE LAS VOCES CALIFICA: '35muertos' de Sergio Álvarez

'35muertos' pedazo de novelón el que se ha marcado Sergio Álvarez (Bogotá, 1965) y que ha editado Alfaguara recientemente. Las desventuras del hijo de Nidia y Fabio, una joven y un viejo, dicen que se parece a un pícaro, a mí, por momentos, me recuerda al soldado Svejk, que deambula por todos los estratos sociales populares de Colombia: desde los narcos hasta los paramilitares, pasando por los agitadores políticos y las propias fuerzas armadas colombianas. Más cosas no le pueden ocurrir al protagonista de la novela, un sujeto que jamás se siente bien, al que la felicidad se le escapa por la punta de los dedos cuando más cerca está de alcanzarla o, cuando apenas durante un tiempo, goza de ella. Todo aderezado con la variante castellana de Colombia: güevón, chévere, man, hijueputa, bluyín, pipol, tirar, tomar... Colombia, el país donde uno se desayuna y se acuesta con la violencia, donde el trajín de la coca es cosa común, como el dormir o el pasear, donde la corrupción y los grupos de la contra se confundan y transitan, por momentos, vericuetos comunes. Para Sergio Álvarez, los puntos y aparte no existen. '35muertos' se mueve, solo, con comas, puntos y comas y finales de capítulo. Eso agiliza, y no poco, la lectura de estas casi quinientas páginas, que le han costado al escritor colombiano más de ocho años de trabajo. Por último, '35muertos' se lee a fuerza de ballenato, merengue, salsa y bolero. Un fragmento, apenas un par de estrofas, de un montón de canciones preside el comienzo de cada capítulo. Sus autores: Milanés, Serrat, Jairo Varela, Paul Anka, Fernando Barrientos, Augusto Algeró, Rubén Blades, Emiliano Zuleta... Toda una evocación, todo un sonido, todo un estilo, toda una época. No se pierdan esta novela, mis improbables lectores.

Herme Cerezo

Calificación: 4

sábado, 9 de marzo de 2013

El Eco de las Voces califica

Hace tiempo que EL ECO DE LAS VOCES no califica, así que esta es la puntuación asignada a algunas de las novelas leídas últimamente:

 Calificación: 2
  Calificación: 4
 
Calificación: 4

 


 

martes, 27 de noviembre de 2012

El Eco de las Voces califica: 'Dónde la muerte te encuentre' de Fernando Otero

Que Ernesto Guevara, alias el Che, fue un personaje conocido, atractivo, idealista y revolucionario, no cabe la menor duda. Lo fue siempre, al menos desde que conocí de su existencia a través de un libro del periodista Regis Debray y de un artículo de la revista 'Historia y vida' allá por los años setenta. Ahora, el escritor Fernando Otero, termina de publicar 'Donde la muerte te encuentre', una novela sobre las extrañas circunstancias que rodearon la muerte del guerrillero argentino.

La novela, editada por Algaida y que ha sido galardonada con el Premio Ateneo Joven 2012, toma como protagonista a un historiador, Ginés Montalvo, que se encuentra inmerso en la preparación de su tesis doctoral sobre el Che Guevara, más concretamente sobre los últimos momentos de su vida, cuando fue capturado y ejecutado en la selva boliviana. Otero ha organizado una suerte de puzzle, contado a varias voces, en la que nos dibuja las tribulaciones de Montalvo en la isla de Cuba, en pos de pesquisas que le permitan aclarar definitivamente la muerte del Che, así como los entresijos de la trama que ocasionaron su muerte, junto con las posibles implicaciones del propio gobierno cubano. Por supuesto, una vez más, nos encontramos ante un libro que especula, algo que no puede hacer la historiografía oficial, una novela que apuesta por una teoría y que la defiende hasta la última página, siempre bajo la luz del arte de la ficción escrita y con las herramientas que dicho arte pone a disposición del escritor.

Novela ágil, bien trazada y contada, con alicientes suficientes para conseguir que el lector se beba el libro de un tirón o, a lo sumo, de dos, con las salpicaduras suficientes de lenguaje local como para que el perfume del Caribe llegue hasta el sillon donde, se supone, debemos estar leyendo.

Calificación: 3

'Donde la muerte te encuentre' de Fernando Otero
Ed. Algaida, 2012
272 páginas; 19,23 euros.


domingo, 2 de septiembre de 2012

El Eco de las Voces califica

Calificación últimos títulos leídos:


'El collage de Orsson Bean' de Vicente Marco: 3.

















'Ojos de agua' de Domingo Villar: 3










'Les veus del Pamano' de Jaume Cabré: 4








'Aurora boreal' de Asa Larsson: 2