Como señala la contraportada del libro,
‘Pelea de gallos’ narra desde diferentes voces el hogar, ese espacio que
construye –o destruye– a las personas, aborda los vínculos familiares y sus
códigos secretos, las relaciones de poder, el afecto, los silencios, la
solidaridad, el abuso... Es decir, todos los horrores y maravillas que se
encierran entre las cuatro paredes de una casa: el espanto y la gloria de
nuestras vidas cotidianas. A todo ello sólo cabe añadir que María Fernanda
Ampuero, periodista de profesión, ha escrito unos cuentos estremecedores,
latinoamericanos, polifónicos, como si llevara publicando ficción toda su vida y no hay que olvidar que
estamos ante su ópera prima. ‘Pelea de gallos’ consta de ciento quince páginas
y trece cuentos, trece, un número interesante, pero también maldito. «Quizá
haya un elemento de fetiche ahí – dice María Fernanda –, pero tampoco fue una
obsesión alcanzar ese número. Salió así y estoy contenta por ello».
¿Por qué escribe
María Fernanda Ampuero?
No sé por qué lo hago, supongo que tengo
preguntas y respuestas y también algunas puertas cerradas en mi vida, a las que
no puedo entrar y esa es una forma de abrirlas. Pero escribir no es una
actividad placentera, ni tampoco una especie de catarsis para cerrar una
herida, simplemente se trata de la pulsión de ver qué se oculta detrás de algo.