A finales del verano de 1960, una serie de asesinatos en la ciudad de Stralsund, al norte de la República Democrática Alemana, agudizan la locura de Eleonora Maler. En ella conviven dos existencias paralelas: la mujer que fue hasta terminar la guerra y la personalidad que se originó una trágica noche de 1945. Pero ambas—la cuerda y la enajenada— son una, comparten el mismo cuerpo y viven una vida común, acompañadas de una niña que arrastra su propia desdicha. En el asfixiante ambiente de una pequeña ciudad donde la Stasi se afana en controlar a todos sus habitantes, Eleonora tendrá que enfrentarse a sus propios miedos y a sus propios fantasmas: algunos sólo están dentro de ella, pero otros aún recorren las calles de Stralsund. En esta atmósfera asfixiante es en la que Daniel Dimeco teje su nueva novela, ‘El mapa de las viudas’, editada por Algaida, con la que acaba de ganar el XVI Premio Ciudad de Badajoz de Novela.
Daniel, enhorabuena por el premio, ¿en tu caso por qué resulta especialmente importante haber ganado el XVI Premio de Novela Ciudad de Badajoz?
En un autor de mi situación actual, lo más importante es que un premio como este te vuelve más visible, te brinda la posibilidad de abrirte un hueco y permite que la novela se lea mucho más, que es lo importante. El resto de ventajas que te ofrece el premio, dinero incluido, también es bienvenido.
