EL ECO DE LAS VOCES
Blog de literatura, entrevistas, libros, cómics, balonmano, recuerdos y otras cosas.
«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
martes, 10 de marzo de 2026
El Eco de las Voces: 200.000 visitas
domingo, 8 de marzo de 2026
Carlos Zanón: «Todos somos objetos perdidos hasta que alguien nos encuentra»
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Carlos, escribir es una enfermedad?
Incurable. Es una enfermedad
incurable. No tiene remedio y es lo que te ordena, lo que le da un sentido a lo
que vives y piensas.
martes, 3 de marzo de 2026
Marina Sanmartín: «Para mí la literatura significa trastocar la realidad, malearla y proyectarla hacia el futuro»
Nº 713.
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| copyright@Isabel Wagemann/Random House |
Marina,
qué hace una valenciana como tú en un Madrid como ese?
Llevo
aquí desde dos mil uno y lo cierto es que todo surgió por azar. Yo estudié
periodismo en el CEU de València y al terminar comencé con el doctorado sin
ánimo de ejercer la profesión. Pero mi familia se empeñó en que lo intentase y,
pásmate, yo que he sido y soy de letras puras toda mi vida conseguí una beca de
periodismo científico. Viví un año en Madrid y, aunque descubrí que el
periodismo informativo no me gustaba nada, descubrí también que la ciudad me
encantaba, tal vez porque fue el primer lugar donde me sentí independiente. Y
allí me quedé. Pero visito València muy a menudo para ver a mi familia y a mis
amigas.
domingo, 22 de febrero de 2026
Juan Manuel Gil: «Procuro que cada página resulte disfrutona, que la construcción de su oralidad sea lo más mimada y verosímil posible, pero también me preocupo mucho del hilo conductor de la novela»
Nº 712.
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jueves, 8 de enero de 2026
Ana Trigo: «En círculos restringidos, mostrar una obra de arte robada le aporta valor añadido»
Ana, eres experta en arte, tasadora y escritora de ficción y ensayo,
qué te atrajo de este mundo para convertirlo en tu profesión?
Qué buena pregunta para empezar, aunque difícil de responder.
Cursé Humanidades con la especialidad de Patrimonio Histórico-Artístico porque
desde bien pequeña me atraía el arte. Recuerdo que mi tía tenía una colección
de piezas de plata y a mí, con tres o cuatro años, me gustaba ponerme a
limpiarlas con ella. Me encantaba mirar los cuadros y libros que había en su
casa. Pero no sabría decirte por qué me
gustaban. Es como si hubiera nacido con esa afición, porque yo provengo de un
medio muy humilde y en mi casa no había ni libros, ni cuadros, ni plata. La
suerte que he tenido después es que, tal vez porque me gusta tanto todo eso, se
me ha dado muy bien y gozo del privilegio de poder dedicarme a ello.
jueves, 1 de enero de 2026
Feliz 2026. Un comienzo espectacular de año con la Filarmónica de Viena
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El director canadiense ha escogido unas partituras muy dinámicas y animadas, muy apropiadas para comenzar el año con optimismo y vitalidad, algo que buena falta nos hace a todos. Ya llegará en la Semana Santa el tiempo de las pasiones, misas y oratorios de Bach y otros compositores para ponernos serios y estupendos.
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Además de incluir piezas divertidas como el 'Galope del ferrocarril a vapor de Copenhague' de Hans Christian Lumbye, donde la orquesta ha exhibido un elenco de instrumentos poco frecuentes: pitos, campanas de tren, planchas de madera o rascadores metálicos, sin olvidar las gorras de jefe de estación, Nézet-Séguin ha recuperado 'La marcha egipcia' de Johann Straus hijo, que hacía muchos años que no sonaba en el Musikverein, alegre, movida y con mucho ritmo, y en la que, además, los músicos han intervenido también como cantores. Hay que destacar igualmente la incorporación al repertorio de dos partituras de Josephine Weinlich, austríaca, y Florence Price, afroamericana, con las que son ya tres las compositoras que han visto interpretadas sus obras en este concierto tan emblemático.
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El final ha sido tremendo, cuando al comenzar la 'Marcha Radetzki', sin el director en su peana, este ha aparecido por una puerta lateral de la sala y ha empezado a dirigir al público en sus aplausos de acompañamiento. Se ha olvidado de la orquesta, que sabe tocar sola como ha ha demostrado en muchas ocasiones, y ha manejado a los asistentes a su antojo. Una culminación apoteósica que le he erigido en la verdadera figura de este New Year's Concert 2026. Ojalá que no se demore mucho una nueva participación suya en este evento tan indispensable. Igual que el debut de alguna directora al frente del elenco vienés en una cita tan señalada como esta. Lo dicho. Los filarmónicos vieneses han escogido la buena senda, pero hay que perseverar, darle continuidad y avanzar con paso firme hacia nuevos modelos, sin por ello perder la tradición que tanto les gusta a ellos y a nosotros. Por último, no puedo olvidar los ya imprescindibles comentarios de Martín Llade, con su toque poético incluido, que ya lleva nueve años al frente de la retransmisión del concierto por parte de RTVE. Happy New Year/Feliç Any Nou/Feliz Año Nuevo!!!
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domingo, 21 de diciembre de 2025
Javier Castillo: «Escribir es jugar, crear algo que se convierta en un juego»
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Javier, después de más de dos millones y medio de libros
vendidos en España, cómo se consigue llevar una vida normal? La vanidad se
controla bien?
Se controla gracias a una abuela genial que tengo, siempre
con los pies sobre el suelo, muy cercana. Cuando de repente le cuento que acabo
de publicar una novela, con una edición monumental, que está la número uno en
la lista de libros más vendidos en España, ella me dice «Venga, va, vamos a
cocinar», porque le concede cero importancia a esas cosas. Por otro lado, tengo
la suerte de mantener mis pilares de toda la vida, mi barrio, aunque me he
cambiado de casa, mi familia y mis amigos, lo que me produce la sensación de
que nada ha cambiado. Es verdad que tengo más dinero en la cuenta del banco,
pero pienso en las mismas cosas que antes.
miércoles, 10 de diciembre de 2025
Julio Llamazares: «Las guerras solo las ganan los que las provocan, los que las dirigen y los que se benefician de ellas»
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latitudes, tan azotadas por el cambio climático. Estaba citado con Julio Llamazares para entrevistarle. Para hablar de su nuevo libro, ‘El viaje de mi padre’, editado por Alfaguara. Para que me contara algunas cosas de ese viaje y de los motivos que le llevaron a escribirlo. Era esta una de esas ocasiones en las que nuestros progenitores se borran de la vida sin haber contado nada, o muy poco, de sus pasos por la tierra? Qué pensaron, qué hicieron, cómo vivieron, qué sintieron…? Al padre de Llamazares, y a su amigo Saturnino, la guerra civil los movilizó a los dieciocho años. Aunque los sorprendió a los dieciséis. Se enrolaron voluntarios para elegir destino en el bando nacional y ambos viajaron, ora en tren, ora en convoy militar, desde La Mata de Bérbula (León) hasta la Sierra de Espadán (Castellón), armados con un aparato de radio de telegrafista y una antena. Su misión, en consecuencia, fue la de transmitir las órdenes o los relatos que sus superiores les encomendaban. Llamazares ha traducido a la literatura el viaje diagonal de ambos amigos, para más inri maestros ambos, que discurrió rodeado de peligros hasta llegar al frente de Teruel, donde, por primera vez en su vida, se asomaron a la guerra de verdad, no a la de la trastienda sino a la de la primera línea de combate, la del frente donde la vida valía poco. Justo lo que una bala. En el hall del Vincci Mercat Hotel de València, sentados frente a frente, con la grabadora lista, piloto rojo encendido, comenzamos a conversar.
sábado, 29 de noviembre de 2025
‘Historia de la guerra en infografías’ de Bernard, Peltier y Touchard. Editorial Crítica
Vicent Bernard, historiador especializado en temas militares, Julien Peltier, diseñador de datos e historiador, y Laurent Touchard, redactor durante varios años en la revista Défense et Sécurité Internationale, son tres especialistas en temas militares y asuntos de guerra. Tras haber participado en diversos proyectos editoriales por separado, presentan ahora de manera conjunta esta ‘Historia de la guerra en infografías’, editada por Crítica, en la que abordan los conflictos humanos, bélicos, acaecidos desde los más primitivos tiempos hasta la actualidad, cuando las tecnologías digitales ocupan un destacadísimo lugar en el desarrollo y resolución de estrategias, guerras y batallas.
‘Historia de la guerra en
infografías’ es un libro tremendamente visual. Bonito de ver. Placentero a
pesar del tema. Como un oxímoron. Ahí radica un porcentaje muy elevado de su
atractivo: el valor añadido de las infografías. Una simple mirada nos aporta
una visión panorámica detallada y nos pone en antecedentes de los aspectos más
relevantes de cada conflicto bélico. Y esta es una información valiosa tanto
para el experto como para el lector profano actual, que quiere saber cosas con
poco tiempo ─ unos breves minutos son suficientes ─, y que mediante un simple
vistazo puede entrar en situación sobre lo que le interesa. El libro se divide
en seis partes bien elocuentes, ya que sus enunciados señalan los elementos
fundamentales que definen las guerras que se nos van a presentar a
continuación. Como muestra, veamos el índice: Parte I: Del Neolítico al Siglo
V. De la piedra al hierro; Parte II: Del Siglo V al siglo XV. Del hierro al
fuego; Parte III: Del siglo XV al siglo XIX. Del fuego al acero; Parte IV: Del
siglo XIX a 1945. Del acero al átomo; Parte V: De 1945 hasta nuestros días. Del
átomo a la digitalización; y Parte VI: Constantes y permanencias. La guerra
eterna.
lunes, 24 de noviembre de 2025
Martí Domínguez: «Me interesa una literatura de combate, que lo que cuentes interpele al lector»
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sentenciado a muerte por un consejo de guerra sumarísimo. Los denunciantes fueron sus propios compañeros y colegas de la universidad. Con estas premisas como punto de partida, el escritor Martí Domínguez acaba de publicar ‘Ingrata pàtria’, editado por Proa, novela escrita en valenciano en la que relata las tres últimas horas en la vida del doctor Peset y las circunstancias que le condujeron a morir, junto a otros tres condenados a muerte, frente a un pelotón de fusilamiento. Con un discurso coral, Domínguez aborda las angustias de los reos, sus últimos pensamientos, el ambiente y modos de vida de una prisión franquista en plena posguerra, gobernada por Ramón de Toledo Barrientos, un director que se consideraba a sí mismo un avanzado innovador de la pedagogía carcelaria. Las voces de un médico castrense, del funcionario Manzanedo, de dos capellanes, don Juan y don José, y de los cuatro condenados a muerte, Ferrús, Leo, Casaca y el propio Peset, emergen desde el coro penitenciario para perfilar el dibujo de un terrible cuadro de época. En blanco y negro. Obviamente. A eso del mediodía de un jueves de noviembre, día 13 por más señas, Martí Domínguez, doctor en Biología y profesor de Periodismo en la Universitat de València, me recibió en su despacho de la revista científica ‘Mètode’, donde repasamos algunos pormenores de su novela, abrigados por la calma y el silencio del Jardín Botánico de la calle Quart de la capital del Túria. La grabadora, tácitamente, tal y como acostumbra, nos autorizó a comenzar nuestra conversación con su piloto rojo encendido.
sábado, 8 de noviembre de 2025
‘Astérix en Lusitania’, la serie se conserva muchísimo más fresca que el pescado que vende Ordenalfabétix.
que leí, ‘El cangrejo de las pinzas de oro’. Un tiempo después fue otro amigo, Guillermo Camps, quien me hizo leer ‘Astérix legionario’, presentándome al pequeño héroe del bigote amarillo, siempre acompañado por su inseparable Obélix, junto con los demás locos de la aldea gala (nunca tuve claro del todo si los locos eran los romanos o los propios galos). Eran las dos series de moda en mi infancia y juventud, acompañados, claro está, por Mortadelo y Filemón. Esto de Astérix, más o menos, vino a coincidir con el tiempo en que estudiábamos el bachillerato, últimos años sesenta y primeros de los setenta. Por un lado, estaban los alumnos de ciencias, los de la física, la química y las matemáticas, y, por otro, los de letras, los del latín y el griego, que éramos nosotros, los «letreros», una especie ahora en riesgo de extinción. En un colegio religioso como el nuestro estaba mejor visto ser «letrero» que aprendiz de científico, químico o matemático. Si, además, te gustaba el básquet, miel sobre hojuelas. O eso me parecía a mí.
sábado, 1 de noviembre de 2025
Vicenç Villatoro: «Escribir ‘Polonesa’ en primera persona, con un protagonista que miente, resultaba un reto difícil, pero muy interesante»
profusión su extensa obra – más de treinta libros publicados –, su interés por el tema de la identidad la recorre transversalmente. Así lo demuestra su trilogía formada por ‘L’home que se’n va’ (El hombre que se va), ‘El retorn dels Bassat’ (El regreso de los Bassat) y ‘La casa dels avis’ (La casa de los abuelos). Profundizando si cabe más en esta obsesión, Villatoro acaba de publicar ‘Polonesa’, escrita en catalán y editada por Proa, donde aborda la historia de un espía crepuscular israelí tras la caída del telón de acero. El protagonista de la novela, Saul Shalev/Andrzej Zelig/Klaus Steinberg, que posee tres identidades diferentes, reflexiona sobre el oficio de espía, un oficio del que nunca uno termina de jubilarse, al tiempo que intenta resolver un negocio de compraventa de material «delicado» que sus antiguos colegas acaban de proponerle. Dándole otra vuelta de tuerca al asunto, Saul/Andrzej/Klaus se interroga a lo largo del texto, no podía ser de otro modo, sobre el tema de la identidad, algo que le obsesiona particularmente a causa de su trabajo, porque en su cometido la falsedad, la mentira y las apariencias son definitivas para sobrevivir y tener éxito. Pasado el media día, a dos quarts d’una, Vicenç, desde Matadepera, y yo, desde València, anduvimos conversando acerca de esta ‘Polonesa’ y de algunas particularidades de su trayectoria como escritor. Establecida la comunicación tras los timbrazos preliminares del móvil, el piloto de la grabadora, encendido en rojo, nos avisó de que podíamos comenzar nuestra charla. Y a eso nos aplicamos.
Vicenç, aunque llevas mucho
tiempo dándole a la tecla, cuando entrevisto por primera vez a un escritor casi
siempre comienzo con la misma pregunta: qué significa escribir para ti?
Hace muchos años que escribo. Es
una actividad centrada en mi propia vida. En un momento determinado, decidí que
yo me relacionaría con el mundo de dos maneras a la vez: viviendo y
escribiendo. Pensaba vivir y escribir todo lo que me pudiera deparar mi
existencia. Pero no iba a narrarlo todo, sino a relacionarme con la vida a
través de la escritura que es una cosa distinta. De esta manera, cuando tengo
una preocupación o siento dudas, emoción o esperanza me surge siempre una
escritura que puede ser poética, ensayística, narrativa…
sábado, 11 de octubre de 2025
‘El nombre del padre’ de Vanessa Springora. A la búsqueda de unas raíces impostadas.
Al sostener entre mis manos la novela ‘El nombre del padre’ (Lumen) de Vanessa Springora
(Paris, 1972), resulta difícil que la memoria no vuele al pasado y se detenga, treinta y seis años atrás, sobre el recuerdo de la película ‘La caja de música’ del director Costa-Gavras, al que noventa y dos inviernos contemplan ya. En ambos casos, novela y película, la búsqueda de la verdadera identidad constituye el eje central de la narración. La película del director griego trata de rescatar el presunto pasado nazi del padre de la protagonista, interpretada por Jessica Lange. Por su parte, en ‘El nombre del padre’ Springora intenta revivir el pasado de su progenitor, Patrick, recién fallecido al inicio del texto, al que lleva más de nueve años sin ver, y de quien afirma en el Prólogo «Me resulta más fácil decírtelo ahora que estás muerto: siempre me pareciste un personaje intrigante». Inesperadamente, y aquí radica la diferencia con ‘La caja de música’, surge la figura de su abuelo paterno, otro presunto nazi. Springora viene de publicar ‘El consentimiento’, su primera novela, de la que vendió trescientos mil ejemplares durante el confinamiento, en la que cuenta la relación que ella mantuvo, a los catorce años de edad, con el escritor francés Gabriel Matzneff, de cuarenta y siete. Esta es, por tanto, su segunda entrega, esa que dicen que es la más difícil, por aquello del miedo al folio en blanco, el peso de la responsabilidad y otras frases por el estilo. En su presentación en Espacio Telefónica, Vanessa Springora manifestó que trabaja con material delicado, íntimo, y que, tras escribir su anterior novela por necesidad, se propuso no publicar nada nuevo hasta que tuviera algo interesante que contar. En consecuencia y llegado el momento, seguir con asuntos autobiográficos le pareció algo natural, algo que brotó tras la muerte de su padre en pleno éxito de ‘El consentimiento’.
martes, 30 de septiembre de 2025
Aroa Moreno Durán: «Tres días después de los fusilamientos, hubo un baño de masas en la Plaza de Oriente que resulta escalofriante verlo»
Nº 706. Mientras transcribo la entrevista de Aroa Moreno Durán (Madrid, 1981), ya circulan los primeros avisos de la AEMET acerca de las lluvias que se anuncian, inminentes, sobre la Comunitat Valenciana. Al mismo tiempo, recuerdo que, justamente hoy, 27 de septiembre de 2025, se cumple el cincuenta aniversario de los últimos cinco fusilamientos perpetrados por el dictador Franco. Ángel Otaegui Echevarria y Juan Paredes Manotas (miembros de ETA) y Xosé Humberto Francisco Baena Alonso “Daniel”, Ramón García Sanz “Pito” y José Luis Sánchez Bravo Solla “Hidalgo” (integrantes del FRAP) fueron fusilados en Burgos, Barcelona y Hoyo de Manzanares, respectivamente, acusados del asesinato de un policía nacional y un guardia civil. Mucho tiempo después de tan infausta fecha, durante la pandemia, un paseo de la escritora madrileña con su hijo en busca de la naturaleza, les hizo escuchar el eco de unos disparos. Procedían de un campo de tiro del ejército, radicado muy próximo a su casa, algo que Aroa ignoraba. Más tarde descubriría que allí mismo, en un talud de aquella instalación militar de Hoyo de Manzanares, en 1975 habían sido fusilados tres de aquellos cinco condenados a muerte por un tribunal militar, que los sometió a un consejo de guerra sumarísimo, huérfano de garantías procesales. En total, se decretaron once penas de muerte, aunque seis de ellas fueron conmutadas. El resto se cumplieron sin que valieran para nada las presiones internacionales ante el régimen, entre ellas la de Pablo VI que, por tres veces intentó hablar con Franco, que hizo oídos sordos a sus llamadas. De todo esto se ocupa el libro ‘Mañana matarán a Daniel’ (Random House), escrito por Aroa Moreno. Sentados en torno a una mesa de la cafetería del Hotel Zenit de València, mediada la tarde, ya con la grabadora encendida, comenzó nuestra conversación.
Aroa, disponer de un buen titulo como lo es ‘Mañana
matarán a Daniel’ es importante para comenzar a escribir una novela?
El título surgió con la novela ya muy
avanzada. En principio y sin pensarlo mucho, se iba a titular ‘Septiembre
1975’, pero a la editorial no les convencía. ‘Mañana matarán a Daniel’ es un
verso de Manuel Blanco Chivite, miembro del FRAP, también condenado a muerte e
indultado después, extraído del poema ‘Víspera de los fusilamientos’, que escribió
en la cárcel y dice así: «Hoy velaré toda la noche/solo y en silencio velaré
toda la noche/ y mañana matarán a Daniel,/mi camarada». Cuando lo leí pensé que
era el título adecuado, porque Xosé Humberto Baena, «Daniel» va ocupando un
espacio cada vez más grande en esta novela. Él era un hombre que escribía, al
que le gustaba la poesía y el poema tiene la inminencia de algo ineludible como
es una condena de muerte. Precisamente, cuando pienso en si, después de
escribir sobre estas personas, he llegado a conocerlas, comprendo que hay algo
que nunca voy a entender: lo que significa saber que mañana te van a matar.
miércoles, 10 de septiembre de 2025
Esteban Mira Caballos: «Colón se consideraba a sí mismo como un elegido de la Providencia»
Nº 705. Si en el mundo de la Historia, y de la Historiografía, existe un personaje interesante,
con una enorme dosis de misterio y capacidad de seducción para los investigadores, ese es, sin duda, Cristóbal Colón. Sobre él se ha escrito muchísimo, se calcula que más de 20.000 estudios, novelas y biografías, lo que, a la hora de acercarse a un ser humano, que vivió a caballo entre la Edad Media y la Moderna, dificulta más que ayuda, ya que, como señala Esteban Mira, «el exceso de información ha sido y es un hándicap porque resulta abrumador para los investigadores sentirse perdidos entre decenas de miles de páginas de literatura». Precisamente, pues, y como él mismo afirma también, lo más duro y árido de su trabajo «ha sido el proceso de selección de materiales», apartar la broza hasta alcanzar el centro del bosque. Esteban Mira Ceballos, Doctor en Historia de América y profesor de Secundaria, nacido en Carmona, a media hora de Sevilla, termina de publicar ‘Colón. El converso que cambió el mundo’, editado por Crítica, donde contempla los innumerables aspectos que rodean la figura del Almirante. Tras haber escrito sobre Hernán Cortes y Pizarro, entre otros descubridores, resultaba evidente que algún día el historiador andaluz se detendría en Colón, no en vano lleva trabajando sobre su existencia desde la última década del siglo XX y se define a sí mismo como americanista y colombinista. Desde Almendralejo, al filo del mediodía de un lunes de agosto, Esteban atendió mis preguntas al otro lado del teléfono. En la ciudad pacense, al igual que en València, donde yo me encontraba, el sol, inmisericorde, se demoraba por las calles e imponía la ley del calor: 40 grados. Con la grabadora ya conectada, piloto rojo iluminado, comenzó nuestra conversación.
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