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Nº 723. Una dictadura es un sistema de
gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio, según decía Jardiel
Poncela. Durante varias décadas, en la Península Ibérica hubo dos
simultáneamente: la de Salazar en Portugal y la de Franco en España. Dos viejos
dictadores a los que resultaba muy difícil desalojar de la poltrona. Policía
política, torturas, detenciones, corrupción, asesinatos bajo cuerda, represión
en suma. Sin embargo, un viejo militar portugués, Galvão, curtido en las
guerras africanas, se metió entre ceja y ceja la idea de derribar a los dos
dictadores. Nada más!!! Y nada menos!!! Para ello contó con Velo, un tipo
comprometido políticamente, y Sotomayor, un resistente republicano, junto con
otros veinticuatro hombres, doce portugueses y doce españoles, que, como primer
paso, debían secuestrar un crucero, el Santa María, para derrocar ambas
dictaduras. Y a ello se dedicaron en cuerpo y alma, provistos de un armamento
exiguo y ridículo, increíble. Falso incluso. Lo único que pudieron permitirse
con sus escasos medios económicos disponibles. De esto, y de sus consecuencias,
trata ‘Los fabuladores’ (Random House), la nueva novela del escritor José
Ignacio Carnero, con el que pude charlar en
La Crepe&Co, de la Gran
Vía Ramón y Cajal de València, un poco antes de que comenzase su presentación
en la librería
Bangarang. Era la hora de la merienda y el local bullía
de parroquianas y parroquianos, murmullo de platos, ruido de voces, refrescos,
bollos y otra repostería. Todo ello, además de nuestra conversación, fue
registrado por la grabadora, que siempre me acompaña en estos menesteres.
Afortunadamente, el calor no fue grabado. Permaneció fuera del establecimiento.
En la calle.
José Ignacio, qué significa la
escritura para ti?
Es algo muy repetido ya, no?,
pero creo que es la mejor forma de pensar que tengo. Soy un escritor por
escrito, no soy un escritor oral. Mi pensamiento se articula siempre en el
papel, porque hay gente que habla muy bien y luego les lees y dices joder, ya
podrías escribir tan bien como hablas!