«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

martes, 8 de septiembre de 2026

José Ignacio Carnero: «Los protagonistas de la novela vivieron un momento de heroísmo crepuscular que, lógicamente, acabó mal. Como una película de Sergio Leone»

 

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Nº 723. Una dictadura es un sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio, según decía Jardiel Poncela. Durante varias décadas, en la Península Ibérica hubo dos simultáneamente: la de Salazar en Portugal y la de Franco en España. Dos viejos dictadores a los que resultaba muy difícil desalojar de la poltrona. Policía política, torturas, detenciones, corrupción, asesinatos bajo cuerda, represión en suma. Sin embargo, un viejo militar portugués, Galvão, curtido en las guerras africanas, se metió entre ceja y ceja la idea de derribar a los dos dictadores. Nada más!!! Y nada menos!!! Para ello contó con Velo, un tipo comprometido políticamente, y Sotomayor, un resistente republicano, junto con otros veinticuatro hombres, doce portugueses y doce españoles, que, como primer paso, debían secuestrar un crucero, el Santa María, para derrocar ambas dictaduras. Y a ello se dedicaron en cuerpo y alma, provistos de un armamento exiguo y ridículo, increíble. Falso incluso. Lo único que pudieron permitirse con sus escasos medios económicos disponibles. De esto, y de sus consecuencias, trata ‘Los fabuladores’ (Random House), la nueva novela del escritor José Ignacio Carnero, con el que pude charlar en La Crepe&Co, de la Gran Vía Ramón y Cajal de València, un poco antes de que comenzase su presentación en la librería Bangarang. Era la hora de la merienda y el local bullía de parroquianas y parroquianos, murmullo de platos, ruido de voces, refrescos, bollos y otra repostería. Todo ello, además de nuestra conversación, fue registrado por la grabadora, que siempre me acompaña en estos menesteres. Afortunadamente, el calor no fue grabado. Permaneció fuera del establecimiento. En la calle.

José Ignacio, qué significa la escritura para ti?

Es algo muy repetido ya, no?, pero creo que es la mejor forma de pensar que tengo. Soy un escritor por escrito, no soy un escritor oral. Mi pensamiento se articula siempre en el papel, porque hay gente que habla muy bien y luego les lees y dices joder, ya podrías escribir tan bien como hablas!