«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Urdiales. Balonmano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Urdiales. Balonmano. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de febrero de 2017

Alberto Urdiales Márquez, exjugador y comentarista televisivo: «En el balonmano he tocado todos los palos»



Desde el pasado 16 de enero y hasta el 29 del mismo mes, en diversas ciudades de Francia se desarrolló una nueva edición del Campeonato del Mundo de Balonmano, la XXV, que, una vez más, y ya van seis, ha conquistado Francia. El Campeonato, afortunadamente, ha sido cubierto con gran amplitud por la cadena Teledeporte y, durante las retransmisiones, además de la habitual voz de Francisco Caro, los teleadictos al balonmano, hemos podido disfrutar con los comentarios y los análisis técnicos de Alberto Urdiales, santanderino, laureado exjugador internacional, campeón de Europa de clubs y medallista olímpico, con el que pude repasar aspectos del deporte del cuarenta por veinte, a lo largo de la charla que mantuvimos una vez concluido el torneo.
Alberto, ¿qué ha significado o qué significa en tu vida el balonmano?
Comenzó siendo un hobby, pero al final se ha convertido en mi forma de vivir. Comencé de chaval y terminé como jugador profesional. Fui presidente de la Federación Territorial Cántabra y ahora trabajo en la Federación Española. Desde hace mucho tiempo toda mi vida ha girado en torno al balonmano.
¿Había antecedentes balonmanistas en tu familia?
No, mi padre, fue jugador de fútbol profesional, pero mis cinco hermanos y yo nos hemos dedicado a jugar al balonmano. Cosas que pasan.
Jugabas de extremo derecho y eres zurdo, ¿en el balonmano ser zurdo es una ventaja?
Sin duda que sí,  porque juegas en un lado del campo que no es el más habitual y a la hora de lanzar desde el puesto de extremo derecho, indudablemente, es una gran ventaja.
Tú eras un especialista en el lanzamiento de los siete metros, ¿ser lanzador de penalties es un reto o tiene algo de inconsciencia?
Bueno, en el fondo esto no es más que un duelo entre el lanzador y el portero, un mano a mano, en el que al final influyen factores como la técnica y la calidad de los duelistas.
Perteneciste a tres grandes clubes, Atlético de Madrid, C.Bm. Cantabria Teka y Portland San Antonio, con los que conseguiste títulos importantes, defínelos brevemente.
El Atlético de Madrid lo representaba todo: tradición, historia, clase y títulos; el Teka fue un club creado a base de dinero en un momento determinado; y el Portland se forjó con jugadores de gran experiencia.
¿Cuáles fueron los entrenadores claves en tu carrera como jugador?
Uff, hubo muchos que, a lo largo del tiempo, ayudaron en mi formación y fueron fundamentales. Sin embargo, creo que Jordi Álvaro, Juan de Dios Román y Julián Ruiz son los que más me marcaron a lo largo de mi trayectoria.
Fuiste medalla de bronce con España en los JJ. OO. de los años 1996 y 2000, ¿para un jugador de balonmano participar en una olimpiada es el súmmum?
Efectivamente, jugar una olimpiada es lo máximo no sólo para cualquier jugador de balonmano, sino para cualquier deportista. La suerte que yo tuve es que acudí a tres olimpiadas y conseguí dos medallas de bronce, lo que supone un magnífico colofón para cualquier participante en unos juegos.
¿Son más importantes para ti estos dos bronces que la Copa de Europa que conseguiste en la temporada 1993-1994 con el Teka Cantabria?
Sí, evidentemente, y más para nosotros, que fuimos los primeros que conseguimos una medalla con la Selección Española en el Campeonato de Europa de 1996. Se fueron juntando muchas cosas en este éxito y lo convirtieron en un hito muy especial.