Carla Montero tiene nueva novela en el
mercado, ‘La tabla esmeralda’, editada por Plaza&Janés, la historia de un
cuadro, ‘El Astrólogo’, que se cruza en el camino de Ana, una joven
historiadora de arte. Una carta escrita durante la II Guerra Mundial les pone a
ella y a Konrad, su pareja, sobre la pista de esa pintura atribuida al pintor
Giorgione. A partir de ahí se desencadena la acción que se centra en la
búsqueda del cuadro, que también fue objetivo prioritario de los nazis en tiempos
de Hitler.
Carla, novelas sobre nazis se han escrito
muchas, ¿esta es una más o el libro hubiera existido igual sin la presencia de
los nazis entre sus páginas?
No, evidentemente sin nazis la novela no
hubiera podido existir ya que habla del expolio nazi. Pero sí es verdad que
aborda una parte del nazismo que es menos conocida como era la obsesión de
Hitler y de la élite de su partido por el arte y por coleccionar todas las obras
que encontraron en los países que fueron ocupando.
La solapa del
libro habla de tu dedicación plena, veinticuatro horas al día, a tu familia,
¿cuándo escribes o es que hay “negro” encerrado?
No, no, no hay ningún “negro encerrado”
[risas]. Escribo cuando me dejan. Hago mucha literatura nocturna mientras mis
hijos ya duermen. Le quito horas al sueño. Los fines de semana mi marido se
lleva a los niños y yo aprovecho para trabajar.