«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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domingo, 19 de noviembre de 2023

Jordi Llobregat: «Escribir es un trabajo artesano. Si pegas un martillazo donde no toca, el libro sale mal»

 

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Nº 675.- València. Un viernes de noviembre. 9.30 horas de la mañana. Jordi Llobregat me espera en la cafetería del Hotel Vinccy Lys. Madrugador. El día anterior había estado en Bilbao. Camiseta negra. Manga corta. Vaqueros. La sonrisa de siempre. Se le ve contento. Acaba de publicar ‘Donde no llegan las sombras’, editada por Destino. De nuevo, protagonizada por la exagente de policía Álex Serra, que se enfrenta en esta ocasión a la desaparición de dos niñas en la comarca de la Vall Fosca, en pleno Pirineo catalán. Para Álex este caso guarda relación con el de su hermana, que desapareció veinte años atrás. Una tercera muchacha desaparecida desencadena la acción policial para encontrarla sana y salva. Tras pedir un par de cortados, comenzamos la conversación. Hay silencio en el rincón donde estamos. Óptimo para grabar palabras. Estupendo para conversar. El piloto rojo de la grabadora, encendido, señala que podemos empezar.  Nos aplicamos a ello.

Jordi, cada cuatro años, como un reloj, tenemos nuevo libro tuyo, ¿es esta tu tarifa ideal?

La verdad es que no es la tarifa ideal, pero he de admitir que eso es así. Lo que ocurre es que la vida te arrastra, te obliga a establecer prioridades y yo le doy preferencia a mi hija. Pero me he prometido a mí mismo reducir los tiempos de entrega de mi próximo libro. Veremos si puedo cumplirlo.

O sea que ya no procrastinas tanto como la última vez que hablamos.

El problema es que cuando estas escribiendo algo, de repente te surgen otras cosas y te pones a buscar. De todos modos, te vas dando cuenta de que posiblemente el tiempo cada vez es más limitado, que tienes mucho que hacer y te planteas qué dejar. Al final, creo que la solución es mejorar la gestión de las cosas.

Y, ¿de donde surge la idea para escribir esta nueva historia de Àlex Serra?

Esta novela surge de mi propia experiencia vital, en el sentido de que me interesa la idea que sobrevuela el texto que es la pérdida de la inocencia, algo que veo en mi hija, que está creciendo y ha de ir abandonando cosas para sobrevivir en un mundo más duro y árido que el de la infancia. El niño que fuimos no desaparece, continuamos llevándolo dentro y, hablando en términos generales, conserva los recuerdos de la mejor época que hemos vivido. Incluso los niños, que fueron desgraciados en esta etapa, conservan ese sentimiento de inocencia del que te hablo. Todos tienen una mirada limpia y una capacidad enorme de amar u odiar por igual.    

domingo, 20 de octubre de 2019

Sobre las colonias industriales

Imagen de una colonia catalana (Fuente: Paperblog)
No cabe duda que la nueva novela de Jordi Llobregat, 'No hay luz bajo la nieve', recupera un fenómeno económico y social muy olvidado en nuestros días. Me refiero a las colonias industriales que, originarias en la Inglaterra del siglo XIX, gozaron de una importante actividad en Catalunya desde finales del siglo XIX hasta más allá de los años setenta. A continuación, inserto algunos enlaces donde se puede encontrar mayor información al respecto: web Ernest Lluch, web Paperblog y, por último, Diario La Vanguardia.

Jordi Llobregat: «Como escritor, me gusta descubrir cosas nuevas y contarlas»


Nº 588.- Ciudad de València. Octubre. Dieciséis horas. Un miércoles. Día de otoño que huele a verano. El escritor Jordi Llobregat se muestra satisfecho con ‘No hay luz bajo la nieve’, su nueva novela, editada por Destino. Es algo que no puede ocultar. Tampoco lo pretende. Ha trabajado duro durante mucho tiempo para presentar este thriller, ambientado en una abadía, entre montañas inmisericordes, y protagonizado por una policía atípica que firma su debut en la literatura: la subinspectora Álex Serra, una mujer con problemas asmáticos y ansiedades, que utiliza Ventolín y está apartada del cuerpo policial por disparar, accidentalmente, sobre su compañero Manel. En su regreso al servicio activo, Serra no se enfrentará sola con el horror de unos crímenes. Le acompañará Jean Cassel, teniente de la policía francesa. Juntos recorrerán un camino salpicado de sorpresas, sobresaltos y mucha nieve. Al fondo, como un telón espeso y oscuro, la colonia industrial de la familia Dalmau y más de un personaje enigmático. ‘No hay luz bajo la nieve’ posee todos los elementos para ser lo que es: un estupendo thriller sobre el que pude charlar con Llobregat durante un buen rato. A Jordi, quizá, se le ve un poco cansado, pero feliz y tranquilo, saboreando cada sílaba, cada palabra, cada respuesta suya. Así lo registró la grabadora a partir del momento en que pulsé la tecla Rec. Con el piloto rojo encendido, comenzamos nuestra conversación.
Jordi, me encanta la portada de tu novela.
Me pasa lo mismo que a ti. Me parece muy apropiada para ‘No hay luz bajo la nieve’, el título de la novela. Titular es una tarea complicada para mí, me cuesta elegir. Pero no cabe duda de que, en este caso, diseño y título conjuntamente funcionan bien.
Eres director del festival València Negra y codirector de Torrent Histórica, un festival de novela histórica. También participas en el programa Xats, publicas artículos, tienes tu propio trabajo y una hija, ¿de dónde sacas tiempo para escribir una novela con más de quinientas páginas?
[Risas] Lo de la hija es importante, porque requiere mucha dedicación, mucho tiempo. Y también tengo pareja y viajo mucho… Sí, mi tiempo es muy limitado y me apaño como puedo. Todo es problema de organización y, aun así, estoy lejos de otros autores que conozco, que le sacan un enorme partido a su tiempo. Creo que soy bastante metódico y, a la vez, caótico y en ocasiones no consigo estirar las horas todo lo que necesito, porque procrastino mucho.
A la hora de escribir, ¿precisas de algunas condiciones especiales para hacerlo?
No necesariamente. Las cosas evolucionan. Yo planifico mucho y eso suelo hacerlo en bares o lugares parecidos, porque me llevan a procrastinar [risas]. En seguida me intereso por lo que sucede a mi alrededor, me distraigo y, aunque parezca mentira, eso me ayuda mucho. Ahora bien, a la hora de escribir sí que necesito una atmósfera más tranquila. Y uno de los mejores momentos para mí es cuando empieza la noche de verdad, cuando toda la gente se ha ido a dormir… Es un ambiente bonito, calmado, en el que me siento muy bien. Me gusta estar solo en medio de la ciudad. En este sentido soy un tipo muy urbano.
¿Disfrutas más documentándote o escribiendo?
Son momentos distintos. En ocasiones comienzo a documentarme con algo que no encaja con lo que necesito. Busco sin saber muy bien lo que quiero y encuentro cosas que no me van a servir para nada. Sin embargo, de repente, aparece una veta, te das cuenta de que es lo que quieres y la sensación es muy buena. Escribir es otra cosa, porque escribir es crear. Cuando fluye la escritura te sientes muy bien. Es un instante mágico, que me recuerda mi época de nadador. Cuando alcancé mi punto óptimo en la piscina, yo no nadaba, fluía, era como si rozase el agua. Fueron momentos impresionantes que, a veces, echo de menos porque los disfrutaba mucho.

sábado, 30 de mayo de 2015

Jordi Llobregat, escritor: “Mis personajes son lo más humanos posible, pero me gusta exagerar sus rasgos”

Barcelona, mayo de 1888. A pocos días de inaugurarse la primera Exposición Universal del país, aparecen los cuerpos horriblemente mutilados de varias muchachas. Sus heridas recuerdan a una antigua maldición de la ciudad largo tiempo olvidada. Daniel Amat, joven profesor residente en Oxford, recibe la noticia de que su padre ha muerto en extrañas circunstancias, lo que le obliga a volver a Barcelona después de años de ausencia. A partir de ese momento, se verá envuelto en la persecución de un despiadado asesino mientras se enfrenta a las consecuencias de su propio pasado. En la persecución le acompañarán Bernat Fleixa, un reportero del ‘Correo de Barcelona’ obsesionado en conseguir noticias de primera plana, y el enigmático estudiante de medicina Pau Gilbert. Estas líneas argumentales, que se prometen seductoras y atractivas para los amantes de los thrillers, han provocado que ‘El secreto de Vesalio’, ópera prima de Jordi Llobregat editada por Destino, haya vendido sus derechos en quince países antes de ver la luz en el mercado español. Toda una aparente operación de marketing y una gran responsabilidad para un autor debutante. “Lo que abruma realmente – dice Llobregat- es que no existe ninguna operación de marketing detrás y cuando te despiertas de la sorpresa inicial, te das cuenta de lo que puede significar eso”.

domingo, 18 de mayo de 2014

Jordi Llobregat, director de Valencia Negra 2014: “Nuestra idea es consolidar Valencia Negra como un festival independiente”.


Desde el pasado jueves 8 de mayo, se ha venido desarrollando la II Edición de Valencia Negra, que ha concluido hoy, domingo, 18 de mayo, con un encuentro abierto en la librería Cosecha Roja, situada en la confluencia de las calles Sevilla y Denia de la capital del Turia, entre un nutrido grupo de autores participantes en el evento, organizadores y  aficionados al género. Han sido once días intensos, en los que el goteo de artistas, directores de cine, dibujantes, escritores y maestros del relato policial ha sido constante y en los que el autor argentino Carlos Salem fue proclamado ganador del Premio de novela Valencia Negra, por su obra ‘Muerto el perro’.

Y agotado, pero muy satisfecho por los logros alcanzados, se encontraba el director de Valencia Negra, Jordi Llobregat. “Estoy muy contento porque ha sido fantástico, un éxito de público, de autores participantes y de la organización en general. La gente se ha implicado mucho y eso siempre es de agradecer porque ayuda a que todo salga bien”. De este modo y por su repercusión Valencia se incorpora al grupo de ciudades “negras” españolas, como ya lo son Barcelona, Gijón y Getafe, entre otras. “Esa es la intención, pero más que nosotros, que somos los organizadores, tendrán que decirlo los demás certámenes, el público, los aficionados y los autores que toman parte en nuestro festival”.