«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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viernes, 25 de noviembre de 2022

Oliver Pötzsch: «A finales del siglo XIX, Viena era una de las ciudades más fascinantes del mundo»

El escritor alemán lleva vendidos más de tres millones y medio de ejemplares de ‘El libro del sepulturero’, su reciente thriller histórico.

Nº 642.- Esta es una entrevista con pasado. Por unas causas u otras, parecía condenada a diluirse en el cajón de los imponderables. Inesperadamente, los dioses de la República de las Letras se conjuraron para procurar lo contrario. En septiembre pasado, cuando Oliver Pötzsch (Alemania, 1970) visitó nuestro país por primera vez, no fue posible hacerla. Sin embargo, apenas dos meses después, los organizadores de Torrent Històrica tuvieron la brillante idea de invitar a Pötzsch al evento. Y ahí cambió todo, puesto que el escritor alemán, un hombre abierto y jovial, se prestó a ponerse frente a mi grabadora. Ocurrió todo en los estudios de la emisora de radio València Plaza, un jueves de noviembre, cuando, minutos antes, las campanas del reloj del ayuntamiento del cap i casal habían hecho sonar las doce. Más de tres millones y medio de lectores ya han disfrutado con ‘El libro del sepulturero’, la novela que presenta ahora el escritor alemán con el relato de una serie de asesinatos que suceden en la ciudad de Viena en el año 1893, un tiempo próximo al de los temidos crímenes de Jack el Destripador. En aquel final de siglo, habían aparecido nuevas técnicas de investigación criminal. La fotografía, el análisis de las huellas dactilares, del veneno o de la sangre van a revolucionar los métodos policiales. Oliver Pötzsch, que procede de una dinastía de verdugos prolongada a lo largo de catorce generaciones, aunque él ha roto la tradición. «Mis ancestros eran buenos en lo suyo y ejercían en un pequeño lugar de Baviera. Yo no he seguido sus pasos, porque no puedo ver la sangre», afirma en su lengua alemana natal. El protagonista de la novela es Leopold von Herzfeldt, al que dan soporte un singular personaje como Augustin Rothmayer, sepulturero vienés, y Julia, una empleada de la policía vienesa. Todo lo que viene a continuación no hubiera sido posible sin la indispensable ayuda del intérprete Jakob Gramss, con el que ya he tenido ocasión de colaborar anteriormente.

Mi primera pregunta sigue siendo la habitual: ¿qué significa escribir para usted?

Escribir es como viajar con la cabeza. Ya de niño me gustaba crear mundos imaginarios y echar a volar. En la actualidad tengo la suerte de que se ha convertido en la profesión que me permite ganar dinero para vivir.

Al principio trabajó como periodista, pero ahora escribe ficción. ¿Por qué prefiere la escritura de la ficción a la de la realidad?

Es una buena pregunta y nunca me la habían formulado antes. Yo no sabía cómo abordar el aprendizaje de la escritura. Entonces pensé que tal vez pasando por el periodismo aprendería a hacerlo. Por eso durante muchos años trabajé en radio y televisión y digamos que, a través de este camino, llegué a la literatura, que era mi verdadero objetivo.


domingo, 2 de octubre de 2022

'El libro del Sepulturero' de Oliver Pötzsch

 ‘El libro del Sepulturero’ de Oliver Pötzsch, el thriller histórico que triunfa en toda Europa con más de 3.500.000 lectores.

«El hombre del ataúd abrió los ojos y escuchó su propio sepelio». Son estas las palabras de alguien que está viendo como le entierran vivo. Siente las paletadas de la tierra y el descenso del ataúd en el hueco, excavado momentos antes. Pocas maneras más sugerentes, y aterradoras, para iniciar la narración de un thriller. Justamente así es como arranca ‘El libro del Sepulturero’ (Editorial Planeta), segunda novela publicada en nuestro país por Oliver Pötzsch (Alemania, 1970). Pötzsch es periodista y escritor. Desciende de una antigua familia de verdugos, lo que en su momento le dio pie para escribir una serie de novelas, de gran éxito en Alemania, que no guardan relación con ‘El libro del Sepulturero’.

En esta ocasión, el escritor germano elige una ciudad y una época tremendamente sugestivas: la Viena del año 1893. En aquellos momentos, la capital austriaca es una ciudad moderna, cosmopolita, próspera y con una vibrante vida cultural y también nocturna, protagonizada por la rica y alta sociedad vienesa que, de alguna manera, sirve de tapadera para ocultar una segunda cara, la de los bajos fondos, la de los vicios y la depravación, y, cómo no, la de los asesinatos. Precisamente, ‘El Libro del Sepulturero’ se centra en la aparición del cuerpo de una mujer brutalmente asesinada, un crimen ritualizado, en el Práter, el parque más importante de Viena. Leopold von Herzfeldt, joven inspector recién incorporado a la policía metropolitana, será el encargado de llevar a cabo, de manera bastante accidentada por cierto, la investigación del caso. Como todo novato, Von Herzfeldt sentirá en sus carnes el rechazo de sus compañeros, ya que procede de una ciudad más pequeña, Graz, donde ha bebido los conocimientos criminalísticos de su mentor, Hans Gross, fiscal y juez de instrucción, que ha reunido en un manual los nuevos procedimientos de investigación criminal. Este manual todavía es utilizado hoy por algunos cuerpos nacionales de policía. En la comisaría vienesa se respira entre sus miembros un cierto aire antisemita, que por momentos parece también afectar al recién llegado inspector. A lo largo del libro, el lector detectará un innegable complejo de inferioridad por parte de las fuerzas de orden vienesas con respecto a las de otras ciudades europeas, como París o Londres, mejor dotadas económicamente y que ya han incorporado las nuevas técnicas de investigación en sus operativos diarios.