Patricio Pron lleva una mañana desatada en
València. Apenas sale del estudio de Cv Radio, con los cascos colgando, cuando
me atiende. Es la primera hora de la tarde. Se le ve cansado por la promoción,
larga, interminable aparentemente, que le exige viajar por toda Sudamérica para
presentar la novela. Hay unos cafés de por medio. Ambos con sacarina. Ruido de
cucharillas. Trasiego de parroquianos y camareras. Empezamos.
Enhorabuena,
por el Premio Alfaguara de novela 2019, Patricio, ¿qué significa para ti haber obtenido
este galardón?
Gracias. El premio significa una magnífica
oportunidad para que esta novela obtenga una mayor resonancia de la que habría
tenido si no lo hubiera ganado. Es también una puerta privilegiada para que los
lectores entren a mi trabajo y me permite pertenecer a la lista de escritores
que han ganado el Premio Alfaguara que, con sus más y sus menos, es uno de los
más respetados en el ámbito del español. Resumiendo es un enorme placer, un
cierto orgullo, una gran oportunidad y la responsabilidad de que el libro esté
a la altura de lo que se espera de él.
‘Mañana
tendremos otros nombres’ respeta esa alternancia tuya de escribir un libro de
cuentos, una novela, otro libro de cuentos, otra novela y así sucesivamente.
Creo que sí, porque lo último que publiqué
fueron cuentos. Me despisto un poco porque se mezclan con mis traducciones y
ediciones en otras lenguas. Lo que es seguro es que en mi lista de títulos, es
el segundo más largo.