«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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martes, 21 de febrero de 2017

Ramón Pernas: «No hay nada más mágico que lo real y más real que lo mágico»

Nº 501.- Ramón Pernas dice de sí mismo que gusta «del viaje y de las ciudades donde habita la nostalgia. Soy fiel a Italia y sufro el síndrome de Estocolmo cuando frecuento las ciudades del norte de Europa. Amo los buenos vinos, soy cinéfilo melancólico y creo firmemente en el poder sanador de los libros, de todos los libros». Con motivo de la publicación de su nueva novela, ‘El libro de Jonás’, en palabras de su autor «una narración agridulce y sentimental», delicadamente literaria y evocadora basada en las voces de sus protagonistas, que llegan desde su infancia en un pueblo gallego costero, Vilaponte, hasta el comienzo de su ancianidad, momento clave para reencontrarse con los niños que fueron y hacerse por fin los favores que se deben, Ramón Pernas se acercó por Valencia y en el Colmado Rivera, salpicados por la potente música ambiental y el murmullo, no menos potente, de una cafetera exprés, pudimos conversar durante unos minutos sobre su novela.
Ramón, ¿cómo surgió la idea para escribir ‘El libro de Jonás’?
Viajo con frecuencia a Vilaponte, allí veo la sombra de todo lo que fuimos y recupero amigos que fueron mis compañeros de juegos infantiles, aunque echo de menos al que soñó conjuntamente su futuro y se escalabró, al que emigró e incluso a quien ha muerto. Así que me conjuré conmigo mismo para devolverles parte de su memoria sentimental. Para eso me apropié de un suceso, no sé si cierto o no, el de la varilla de un paraguas que impactó en el ojo de Justo Pastor, que rodó por el suelo y se convirtió en un ojo que veía más allá y fue enterrado dentro de una caja llena de orujo, sobre la que floreció un almendro. En la novela, la visión tiene mucha importancia porque, además de este episodio, uno de los protagonistas es un sastre ciego.

miércoles, 22 de junio de 2011

Ramón Pernas, escritor: “Yo milito en la nostalgia y la melancolía que son una forma de ver el mundo”.



Durante las vacaciones de 1967, una pareja de quinceañeros se enamora en un pueblo costero de Galicia: un amor de verano que derivará, con el paso de los años, en una pasión tan estéril como recurrente, mientras sus vidas son sacudidas por los avatares del destino y los cambios políticos – no siempre pacíficos ni incruentos – convulsionan el país. Este el argumento de ‘En la luz inmóvil’, la novela de Ramón Pernas (Viveiro, Lugo, 1952), editada por Algaida, con la que ha ganado el XI Premio Internacional ‘Emilio Alarcos Llorach’. El título del libro está extraído de unos versos del escritor italiano Cesare Pavese. Con Ramón Pernas tuve la suerte de charlar hace unos días sobre su libro, mientras en la calle un sol injusto nos hacía sudar lo que no está escrito y también lo que lo está. En plena primavera, el verano enviaba una avanzadilla, un anticipo, al Mediterráneo valenciano que en los últimos años se ha tornado especialmente cálido.