El pasado jueves por la noche se entregaron los Premis Alfons el Magnànim de literatura (poesía, novela y novela negra), en castellano y catalán, en el MUVIM de Valencia. Entre los ganadores dos amigos muy queridos: Antonio Gómez Rufo y Vicente Marco Aguilar (segundo y sexto desde la izquierda, respectivamente), uno de Madrid y otro de Valencia. Enhorabuena a ambos.Blog de literatura, entrevistas, libros, cómics, balonmano, recuerdos y otras cosas.
«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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domingo, 14 de junio de 2015
El pasado jueves se entregaron los Premis Alfons el Magnànim 2015
El pasado jueves por la noche se entregaron los Premis Alfons el Magnànim de literatura (poesía, novela y novela negra), en castellano y catalán, en el MUVIM de Valencia. Entre los ganadores dos amigos muy queridos: Antonio Gómez Rufo y Vicente Marco Aguilar (segundo y sexto desde la izquierda, respectivamente), uno de Madrid y otro de Valencia. Enhorabuena a ambos.miércoles, 12 de marzo de 2014
Vicente Marco, escritor: “A la hora de escribir siempre hago caso de las voces tal y como me abordan”
Un aspirante a escritor llamado Diego
Leonarte irrumpe de la noche a la mañana en la rutinaria vida de Mando
Benavides, cuya trayectoria literaria, sin ser rutilante, le ha granjeado ya
algunos premios. La omnipresencia y generosidad de Diego abruman a Mando desde
el primer instante, y generan un conflicto con la esposa de este, Aina. Un
conflicto que irá más allá de los celos, de la sospecha, para adentrarse en el
territorio de la angustia y el miedo. Mando pugna por escapar de esa «amistad»,
en apariencia impostada, que se transformará progresivamente en una obsesión y
que, como un terreno de arenas movedizas, atrapa tanto al protagonista como al
lector. Con todos estos mimbres Vicente Marco ha pergeñado ‘Ópera magna’,
novela con la que ha conquistado el Premio Jaén de Novela 2013, editada por
Almuzara. Sobre ella, sobre literatura y premios literarios pude conversar hace
unos días con este prolífico autor valenciano.
Vicente, llevas
toda la vida escribiendo, ¿qué es para ti escribir?
Es cierto, escribo desde los siete años. Lo
he explicado ya algunas veces. Recuerdo que mi padre me trajo unas hojas para
que hiciera cuentas, porque esa fue siempre su obsesión. Él trabajaba en una
oficina y quería que yo siguiera sus pasos. Mi padre era una persona con un
carácter muy fuerte, que había pasado una posguerra y tenía claro que para
comer había que trabajar. Por eso trató de apartarme de la literatura. Y
precisamente ahí se produjo mi primera rebelión y cuanto mayor era su interés
porque no escribiese, más empeño ponía yo en escribir en aquellas hojas que me
daba. Desgraciadamente, murió antes de ver ninguno de mis libros premiados. Si mi
padre hubiera conocido la literatura traducida en dinero, habría cambiado de
opinión. Claro que sobre este asunto me
llevé una sorpresa no hace mucho.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Vicente Marco, escritor: “Mi novela no es una narración lineal sino fragmentos que conforman un retrato”.
Vicente Marco termina de publicar ‘El Collage de Orsson Beans’ su última novela, obra con la que quedó finalista del Premio Ateneo de Valladolid. Editada por ‘El Búho de Minerva’, la novela cuenta la peripecia de un actor que busca la mejor historia jamás contada. Para ello contrata a dos detectives que deben indagar en la vida de Ricardo Argüelles, padre y marido ejemplar, que desapareció sin dejar rastro en los años sesenta durante la emigración española a Lausanne (Sauiza). La investigación sacará a la luz un pasado sorprendente, turbulento y a la vez rico en experiencias e intrigas. Vicente Marco utiliza como vehículo narrador una combinación de géneros como la epístola o el guión teatral, pasando por la convencional narración en tercera persona. Sobre su obra tuve la oportunidad de conversar con el autor valenciano hace unos días.
Vicente, dicen que la primera novela es la más autobiográfica y que luego los autores se alejan de sus escritos. En tu caso después de varias novelas publicadas también es así?
Como empecé a escribir a los siete años, creo que en esta novela esa afirmación no importa mucho, pero seguro que en ella queda algo de mí. Tiene trozos y retazos míos, huellas de la infinidad de historias que he conocido a lo largo de mi vida y de mi forma de pensar, porque hay mucha reflexión. Creo que al final uno es la suma del cúmulo de situaciones que va viviendo y que le van impactando.
domingo, 2 de septiembre de 2012
El Eco de las Voces califica
sábado, 1 de septiembre de 2012
'El collage de Orsson Beans' de Vicente Marco
Lo advierte el escritor Javier
Sartí en su ‘Aviso para navegantes’
que oficia de prólogo: esta no es una novela cualquiera. ‘El collage de Orsson
Beans’ es una historia compleja, atrevida y dirigida tal vez a un tipo de
lector poco convencional. Claro que ninguno de los textos de su autor, el
valenciano Vicente Marco, sea novela o cuento, es una historia cualquiera.
Uno de los elementos que puede
definir la escritura de Marco es la inquietud, o el misterio, que envuelve sus
narraciones, conceptos estos, inquietud o misterio, bien alejados de los
territorios del terror y próximos a cualquier universo kafkiano. Cuando alguien
se embarca en la lectura de cualquiera de sus obras, en ‘El collage de Orsson
Beans’ también ocurre, penetra en un mundo que no va a dejar de sorprenderle, de
sembrarle incluso una cierta confusión de la que finalmente se sale bien
librado. Leer sus libros es como ir quitando capas a una cebolla, alguna de las
cuales oculta cosas. Dicho de otro modo, nada es lo que parece. ‘El collage de
Orsson Beans’ plantea la historia de un actor que contrata a un par de
detectives, con sorpresa incorporada, para que buceen e investiguen en la vida
de un tal Ricardo Argüelles. El actor busca argumentos, fragancias, telas,
texturas, un tiempo pasado incluso, con los que vestir el personaje que
pretende crear. Pero de esta investigación no saldrá indemne. El proceso
indagador revelará un mundo insospechado que dejará huella en su vida personal,
efectos colaterales, hasta tal punto que algo importante va a cambiar en ella.
La novela se estructura de modo
diverso. No solo encontramos la voz convencional que cuenta la historia, sino que, además,
tropezamos con una mezcla de técnicas narrativas que deambulan desde el género
epistolar al teatral y que, unidas a
pasajes que atraviesan los ámbitos de la realidad, los sueños y el deseo,
conforman el hilo argumental, la historia en suma. En ese sentido, el título del
libro, ‘El collage’, no hace sino reflejar su estructura:: una mancha aquí,
otra allá, otra más allá, que conforman un conglomerado amplio, un pastiche (si
desprendemos de este término la concepción negativa que conlleva y que, en este
caso, en absoluto es de aplicación) o un collage que es lo que realmente
tenemos entre manos. Todo el texto, además, salpica al lector con una especie
de relación de dependencia, casi claustrofóbica, que explora en profundidad las
interioridades de los personajes y de las situaciones. Contribuye a ello la abundancia
de pormenores anímicos y sensoriales y la escasez de descripciones físicas. En
algún pasaje, el narrador llegará a decir “Y eso que no había mesa central”,
como una especie de disculpa por su desprecio u olvido de los objetos
materiales.
No se engañen. ‘El collage de
Orsson Beans’ no es género negro. Aunque lo pueda parecer. O al menos, no lo es
completamente. Es una novela que no admite una fácil clasificación. Por otro
lado, tampoco tiene mucho sentido perder el tiempo en ello cuando lo que hay
que hacer es disfrutar con su lectura. Dicho con otras palabras, ‘El collage de
Orsson Beans’ es Vicente Marco en estilo puro. Ni más ni menos. Y eso es mucho.
Acabo. Mientras algunos practican
el onanismo mental cada verano, este también (véanse los suplementos culturales
de los diarios más notables de este país en crisis), interrogándose sobre la
desaparición o no de la novela, lo que parece claro es que no solo no va a
desaparecer nunca, sino que, además, posee una indiscutible, y admirable,
capacidad de adaptación a la realidad cambiante que rodea el género, siendo
capaz de engullir en su andamiaje las técnicas de narración más actuales y
novedosas que ofrecen nuevos retos a los novelistas. ‘El collage de Orsson
Beans’ de Vicente Marco es un buen ejemplo de todo ello. No les quepa duda, mis
improbables lectores.
'El collage de Orsson Beans' de Vicente Marco
Ed. El búho de Minerva
Julio, 2012; 206 páginas.
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