«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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viernes, 1 de enero de 2016

Concierto de Año Nuevo, Viena 2016. Mariss Jansons, director.

Como manda la tradición, un año más, el 1 de enero, se ha celebrado el Concierto del Año Nuevo, a cargo de la Filarmónica de Viena, dirigida en esta ocasión por Mariss Jansons. A lo largo del mismo, se han interpretado los acostumbrados valses, polcas y galopes a los que la orquesta vienesa nos tiene ya acostumbrado, por supuesto con su solvencia habitual. 

Dos detalles a destacar, además de dejar constancia del variado repertorio escogido por el maestro letón para la ocasión. Uno, la intervención en un par de piezas de los Niños Cantores de Viena, que ya participaron también en la anterior ocasión en la que Mariss Jansons dirigió este mismo concierto; y dos que, en la obra que tradicionalmente cierra la matinal, la Radetzsky March, Jansons se ha ausentado del escenario y ha dejado a los profesores que tocasen solos durante un par de minutos. A continuación, batuta en ristre, se ha reincorporado al atril justo a tiempo de dirigir la coda final. 

Seguidamente, mis invisibles, pueden ver unas cuantas imágenes del concierto, protagonizadas por el gran protagonista de la mañana: Mariss Jansons.




jueves, 1 de enero de 2015

Concierto de Año Nuevo 2015 desde Viena.

Como todos los años, el 1 de enero se celebra el Concierto de Año Nuevo en la Sala de la Musikverein de Viena. En esta ocasión la dirección ha corrido a cargo del director hindú Zubin Mehta, que ha firmado un repertorio más que entretenido, francamente divertido, sobre todo en su tramo final, donde incluso hubo ocasión para brindar con champán y disfrutar de una lluvia de confeti. 

A continuación pueden ver un resumen gráfico del concierto, con un tratamiento especial para las manos de los músic@s de la Filarmónica de Viena. Ya saben que las manos sirven para muchas cosas, entre otras para pintar, esculpir, escribir y también para dar voz a esos pentagramas que permanecen mudos hasta que alguien decide otorgarles voz propia.