Esta es la película de 7 minutos de duración, que recoge el asesinato - reconstrucción ficcional - y el entierro - imágenes reales - en 1912 de José Canalejas, presidente del Consejo de Ministros. Sobre este film habla el libro 'El complot Canalejas' de Julián Granado.
Blog de literatura, entrevistas, libros, cómics, balonmano, recuerdos y otras cosas.
«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
jueves, 19 de marzo de 2020
Julián Granado, ganador XXIII Premio de novela Ciudad de Salamanca: «Algunas grandes amistades encierran también grandes traiciones»
Nº 601.- Pocas
personas de mi generación no conocerán una película de siete minutos de
duración, más o menos, en la que se puede observar la reconstrucción del
asesinato de José Canalejas, presidente del consejo de ministros de España en 1912.
Canalejas fue tiroteado en la Puerta del Sol de Madrid, al mediodía del 12 de
noviembre, mientras observaba el escaparate de una librería. El asesino respondía
al nombre de Manuel Pardiñas, un hombre de filiación anarquista. Sin embargo,
con la perspectiva del tiempo transcurrido, se vio que aquel fue un caso de magnicidio
cerrado en falso, archivado muy prematuramente. Sobraban personajes interesados
de pelajes muy diversos, incluso contradictorios, en la desaparición, física y
política, del prometedor dirigente liberal ferrolano, llamado a pilotar el viraje
al que se veía abocada España tras el desastre de 1898. Bajo este
planteamiento, el escritor onubense afincado en Sevilla, Julián Granado, ha
construido un thriller histórico, ‘El complot Canalejas’, en el que valiéndose
del inspector de policía Eduardo Borrego intenta reconstruir todo lo ocurrido y
esclarecer los verdaderos entresijos del asesinato. Desde nuestros respectivos enclaustramientos,
el de Julián Granado en Sevilla, y el mío, en València, a través del teléfono
hilvanamos una conversación sobre la novela, que la grabadora registró con su
fidelidad acostumbrada.
Julián,
¿cómo lleva el coronavirus?
En casa,
confinado como todos. Intento combatirlo leyendo, abstrayéndome del clima de
pánico generalizado que producen los informativos, aunque ellos pretendan
justamente lo contrario. Hay que tener vida, aunque sea en reclusión.
Enhorabuena
por el Premio de Novela Ciudad de Salamanca, ¿qué supone para Vd. haberlo
ganado?
Muchas
gracias. Teniendo en cuenta la altura del galardón, yo diría que es el más prestigioso
que he ganado hasta este momento. Me produjo una gran emoción y satisfacción
cuando fui a recogerlo y vi como el Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación
Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes cuidan y miman de un modo muy especial este
premio.
Usted
es médico de profesión, ¿se llevan bien la medicina y la escritura?
Se
llevan muy bien porque la medicina, por lo que tiene de trato humano, aporta
muchas experiencias, que luego rinden beneficios a la hora de sentarse a
escribir. Por otro lado, mis pacientes saben de mi vocación literaria y a veces
me permiten que me pierda por las tardes para dedicarme a la escritura [risas].
Y ¿qué
significa o qué es para Vd. la escritura?
Para
mí, escribir es una forma de conocer e interpretar el mundo y de intentar saber
de dónde viene y a dónde va. Por eso, las circunstancias que estamos viviendo ahora,
seguramente tendrán su influencia en literatura, estoy seguro de ello.
jueves, 27 de febrero de 2020
Niklas Natt och Dag: «Nunca pensé que una novela ambientada en la Suecia del siglo XVIII resultaría atractiva para nadie que no fuera sueco»
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| Niklas Natt och Dag (Imagen cedida por Editorial Salamandra) |
Nº 600.- Premiado en Suecia como
Mejor Libro del Año y considerado mejor debut por la Academia Sueca de Novela
Negra en 2017, ‘1793’ de Niklas Natt och Dag (Estocolmo, 1979), publicado en
España por Salamandra (castellano) y por Proa (catalán), es un intrigante
thriller histórico, que viene arrasando en las listas de libros más vendidos de
un buen puñado de países europeos. ‘1793’ transcurre justo un año después del
asesinato, a manos de Jacob Johan Anckarström, del rey Gustavo III de Suecia,
un país al que amenazan los ecos de la Revolución Francesa, donde la tensión es
palpable y las conspiraciones están a la orden del día. En este suculento caldo
de cultivo, iluminado por velones y salpicado por el tañido de las campanas,
Mickel Cardell, veterano de la Guerra contra Rusia, descubre un cuerpo
atrozmente mutilado en un lago de Estocolmo. Cecil Winge, un particular
leguleyo que padece una tisis seguramente irreversible, se hará cargo de la
investigación. Pero su salud es quebradiza, la monarquía hace aguas y las
revueltas populares se reproducen. Cardell y Winge deberán sumergirse en el
submundo de la capital sueca para esclarecer el crimen. Pero antes, se ocuparán
en desembrozar un intrincado panorama en el que el mal y la corrupción, que
anidan en la sociedad, se dan la mano. En ocasiones, el interés por leer una
novela, en este caso ‘1793’ en su versión catalana, induce al periodista a
conocer también la traducción castellana y, después, al deseo de entrevistar a
su autor, quien, desde Suecia y a través de su ordenador, ha tenido la
amabilidad de ofrecer respuestas a mis preguntas.
Niklas, ¿qué significa
la escritura para usted?
Desde mucho antes de lo
que puedo recordar, quería ser escritor. De niño, cuando estaba solo, a menudo
recurría a los libros como un modo de entretenimiento. Descubrí que, mientras
leía, sentía con mucha fuerza que me encontraba entre amigos y que mi relación
con el autor, por muy distante que fuese, era muy estrecha e importante. De
alguna manera, yo anhelaba formar parte de esa misma magia. El miedo a la
mediocridad y al fracaso me impidió escribir durante mucho tiempo y no fue
hasta los treinta y cinco años cuando estuve listo para alcanzar esa meta, que
era un largo sueño.
¿Por qué escogió el
thriller como género para escribir? ¿Considera que, con ‘1793’, usted ha pasado
a formar parte de la Escuela Escandinava de Novela Negra, donde ya se
encuentran Mankell, Sjöwall&Wallöö, Asa Larson, Camilla Lackberg o Jo NesbØ entre otros?
No he leído mucho sobre
el género criminal escandinavo. Por regla general, la ficción de este tipo,
escrita por alguien que posee un conocimiento limitado del mismo, resulta
bastante genérica. En consecuencia, me siento muy halagado si se incluye ‘1793’
en compañía de los autores que usted ha citado.
Realmente, ¿se puede
considerar ‘1793' como un thriller o más bien se trata de una novela histórica?
De niño, leí ‘El nombre
de la Rosa’, la primera novela de Umberto Eco, solo como puro entretenimiento.
Ya de adulto, cuando la revisité, no podía creer la importancia que encierra
como lección de historia, la profundidad de las ideas medievales que transmite
y también por el valor que tiene como libro de misterio, una página tras otra.
Ingenuamente, he tratado de acometer algo similar. Por tanto, ‘1793’ intenta
ser ambas cosas, pero dejaré que las etiquetas las elija el lector.
La novela ha sido muy
bien acogida en España, lo que constituye una gran noticia para usted, ¿esperaba
este éxito?
No, no, al contrario,
estaba preparado para el fracaso. No me gusta sentirme decepcionado y tiendo a
esperar mis derrotas por adelantado. Cuando comencé a trabajar en lo que podía
llegar a ser ‘1793’, pensaba que, probablemente, ni siquiera terminaría el
manuscrito; que, si lo terminaba, nadie tendría interés en editarlo; y que, si
fuera publicado, nadie querría leerlo. Por descontado, nunca pensé que un libro
ambientado en la Suecia del siglo XVIII podría resultar interesante para nadie
que no fuera sueco.
¿El argumento de ’1793’
está basado en un hecho real?
Sí y no. La trama y los
personajes principales bailan alrededor de sucesos históricos y de la gente que
vivió en Estocolmo en aquella época. La elección de la fecha procede de un jefe
de policía, poco recordado, que llegó a la jefatura en enero y fue despedido en
diciembre del mismo año. Un periódico publicó que lo despidieron por ser un
hombre demasiado honesto y mi novela proporciona una explicación alternativa a
todo eso.
domingo, 23 de febrero de 2020
Íñigo Redondo: «Siempre trato de ponerme al servicio de las historias y averiguar las claves para que puedan funcionar»
Nº 599.- Últimamente, pocos libros han despertado
la expectación desatada por la novela ‘Todo esto existe’ de Íñigo Redondo, un
escritor bilbaíno, arquitecto de profesión, afincado en Madrid. Editado por Penguin
Random House, pocos libros han concitado la unanimidad sobre su calidad e
interés y menos aún han llevado a los críticos a orillar su contenido, a través
de un pacto tácito para no desvelar un final que anuncian apabullante. «Las
trampas y los efectos están extraordinariamente bien dispuestos y me dejaron
estupefacto», escribe Nadal Suau en El Cultural del 31 de enero de este año. Reza
la contraportada: «Esta es la historia de una fascinación mutua, la de un
hombre y una chica que se cruzan cuando la vida les da la espalda. Si nadie la
contara, si nadie la leyera, esta sería tan solo una más de las infinitas
historias escondidas tras las ventanas de medio mundo. Corren los años ochenta
y Alexéi, director de un colegio en una ciudad de Ucrania, se derrumba. Su
mujer le ha dejado y sus días siguen un patrón inalterable: por las noches bebe
hasta perder el sentido y por las mañanas, en la escuela, lucha por esconder
sus miserias. Desde su despacho observa a los alumnos durante el recreo y se
empieza a fijar en una chica que siempre anda sola. Pronto ella le revelará la
realidad que esconde y él decidirá ayudarla ocultándola en su piso». Y hasta
ahí puedo llegar… Al igual que han hecho los críticos, esta entrevista hablará
de la novela, claro, pero en la medida de lo posible también orillará la trama
y, sobre todo, su desenlace. No hay motivo alguno para hacer un spoiler
gratuito. Sin olvidar que, muchas veces, la mayoría, el proceso, las
circunstancias de gestación de un texto, son muy interesantes y pueden explicar
en parte las novelas. Así que, a las 9.30 en punto de una mañana de lunes febreril,
en la estación del AVE, el portal por donde acceden ahora casi todos los
escritores de paso por la ciudad de València, apreté la tecla rec de la
grabadora y empezamos a charlar Íñigo Redondo y quien suscribe. Él con su gesto
afilado y expresivo. Servidor, convertido en esponja para empaparme de todo.
Íñigo,
la primera pregunta es obligatoria: ¿por qué escribes?
Es
una pregunta complicada… Creo que solamente escribiendo consigo llegar a
algunos rincones a los que, de otro modo, no alcanzaría. A veces, cuando lees,
notas que te tocan cosas tuyas, pero la única forma que tengo de acceder a esas
interioridades es a través de la escritura. No consigo hacerlo de otro modo.
sábado, 8 de febrero de 2020
Nuria Barrios: «En ‘Todo arde’ lo destructor y lo catártico van de la mano»
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| Fotografía Daniel Mordzinski |
Nº 598.- ‘Todo arde’ es el título de la nueva novela de Nuria Barrios (Madrid, 1962). Editada por Alfaguara, ‘Todo arde’ es la historia de dos hermanos, Lolo y Lena. Lena, veinticinco años, está enganchada al crack y la heroína. Lolo, dieciséis años, es muy joven. Con la inconsciencia y la nobleza de su edad, decide ir en busca de su hermana, que lleva mucho tiempo desaparecida de casa. Sin dudarlo, viajará al poblado chabolista, donde Lena compra droga y parece vivir. En tan solo veinticuatro horas, en tan solo una noche, Lolo tratará de convencerla para que regrese al hogar familiar. Paralelamente, en el poblado discurre una lucha entre dos clanes, los Culata y los Tiznaos, y la búsqueda de un cachorro pitbull, que pertenece al jefe de uno de ellos. Como buena escritora de paso, Nuria Barrios se acercó por València para presentar su novela. Recién descendida del AVE, conversé con ella durante unos minutos. Faltaba una hora para el mediodía. Lo que sigue a continuación es lo que registró la grabadora, murmullo de platos, tazas, cucharillas y discurrir de trolleys incluidos.
Has publicado novela, cuentos, poesía, artículos, traducciones… ¿por qué escribe Nuria Barrios?
La escritura es mi forma de relacionarme con el mundo, con los demás y conmigo misma.
¿Buscaste la historia que dio origen a ‘Todo arde’ o te encontró ella a ti?
Conocía los poblados chabolistas de venta de droga desde hacía tiempo y siempre me habían parecido un escenario muy potente. Pero me parecían solo eso, un escenario, aunque también sabía que, antes o después, encontraría la forma de utilizarlo. Todo era cuestión de esperar la historia adecuada, que se fue gestando poco a poco. Entonces comprendí que los poblados son un trasunto actualizado del Hades griego, un reflejo especular. Coincide en cómo describen los griegos el inframundo, las almas de los muertos, que eran tipos grises y vacíos, la visión de Caronte, el que cruzaba la laguna Estigia con los muertos, que en la novela son los conductores que llevan a los yonquis al poblado para que compren droga. Fue así como descubrí que quería contar una historia de amor y salvación y por ahí empezó a rodar todo.
miércoles, 29 de enero de 2020
Casiodoro de Reina, traductor de la Biblia

Interesante artículo sobre Casiodoro de Reina, traductor de la Biblia que los protestantes hispanos consideran la mejor versión en lengua castellana.
Fue publicado en Babelia el 27 de diciembre de 2019, bajo el título de Casiodoro de Reina: relevancia religiosa, grandeza literaria, y firmado por Félix de Azúa. Interesados clicar aquí.
Fue publicado en Babelia el 27 de diciembre de 2019, bajo el título de Casiodoro de Reina: relevancia religiosa, grandeza literaria, y firmado por Félix de Azúa. Interesados clicar aquí.
lunes, 27 de enero de 2020
Ricardo Menéndez Salmón: «Sin los padecimientos de mi padre, probablemente yo no hubiera acudido a la literatura como fuente de conocimiento e interrogación»
Nº 597.- Las
lluvias, muy pertinaces, que azotaron la ciudad de València y la Comunidad
Valenciana durante la pasada semana impidieron la entrevista cara a cara con Ricardo
Menéndez Salmón que, como buen escritor de paso, se dejó caer por esta villa,
que no corte, para presentar su nueva entrega ‘No entres dócilmente en esa
noche quieta’, editada por Seix Barral. A jarrazos, el agua celestial,
inmisericorde, desvió su avión hasta Murcia. Desde allí se trasladó por
carretera hasta la librería Ramon Llull, donde tuvo lugar el acto de
presentación previsto. No hubo tiempo para conversar ni comentar el libro, solo
para escuchar. Días después, nuestra conversación se desarrolló en la distancia
y se alejó de la espontaneidad del toma y daca de la pregunta-respuesta-repregunta,
etcétera. ‘No entres dócilmente en esa noche quieta’ encierra el retrato (¿confesión-reflexión-catarsis?)
del propio padre de Ricardo Menéndez Salmón, tal y como él lo recuerda, «una
persona siempre enferma, desde que a los treinta y ocho años sufrió un infarto
que marcaría el resto de su vida y la de su familia», trazado con la maestría
de las palabras que el gijonés, uno de los mejores escritores actuales en
lengua castellana, ha alineado, una tras otra, en estas apenas 185 páginas.
Ricardo, al
comienzo del libro, señalas que esta historia te ha venido impuesta, que no la
has buscado tú, ¿quizá eso es debido a que su escritura tiene un claro carácter
balsámico?
Este
libro, como ninguno otro anterior en mi trayectoria, nace de una necesidad. Es
cierto que todos los hacen, pero ninguno con tanta fuerza como el presente.
Quizá porque, como novelista, siempre arranco de lo significativo para
revestirlo con el traje de la ficción. Es decir, camino desde una idea hacia los
hechos que conforman su peripecia. Mientras que aquí el trabajo ha sido
inverso. Parto de los hechos desnudos, de la vida tal y como sucede, para
destilar lo que de significativo encierra.
En
la web de Seix Barral, te clasifican como «autor de novela contemporánea y
novela literaria», esto último me suena muy raro. Independientemente de todo
ello, si yo fuera el dueño de una librería y tuviera que clasificar ‘No entres
dócilmente en esa noche quieta’ para orientar a los lectores, me encontraría
ante un problema porque no sabría a qué género adscribirla: no es novela, pero
lo parece; no es un ensayo, pero tiene rasgos; es y no es autoficción, ¿qué es,
Ricardo?
Los
anglosajones manejan un término que me agrada: memoir. Ahí caben títulos como ‘Stop-Time’, de Frank Conroy, ‘El año del pensamiento mágico’,
de Joan Didion, o ‘Patrimonio’, de Philip Roth. ‘No entres dócilmente en esa
noche quieta’ es una memoir, un fragmento
de vida narrado con las estrategias del novelista, pero amparado por las exigencias
de la experiencia. No es una novela, no es autoficción. Es muchas otras cosas: un
intento de autobiografía, un ensayo acerca de la enfermedad y de qué significa
ser hijo, una búsqueda en pos de los orígenes de mi escritura.
domingo, 26 de enero de 2020
España, bicampeona de Europa de balonmano
Pues sí, lo ha vuelto a hacer, lo ha vuelto a conseguir. La Selección Española de balonmano se ha proclamado, por segunda vez consecutiva, campeón de Europa tras vencer a su homónima de Croacia por 22 a 20. Triunfo trabajado, costoso, por momentos agónico, pero merecido sin duda. La Selección ha concluido las dos semanas y media de duración del campeonato sin conocer la derrota. Un solo empate, precisamente ante Croacia el pasado miércoles, y el resto victorias. ¡Enhorabuena!
El Europeo estrenaba formato con grupos de cuatro equipos de los que se clasificaban los dos primeros. Y el formato, sin duda, ha pasado factura. A pesar de la dosificación de minutos exhaustiva, que han puesto en práctica todos los entrenadores, Jordi Rivera el primero, las selecciones llegaron a las semifinales con no demasiada gasolina. En la primera de ellas, Croacia se deshizo de una de las grandes favoritas, Noruega, por un solo tanto (29 a 28), tras disputar dos prórrogas cargadas de épica. Los noruegos murieron sobre la pista, lo dieron todo. Como los croatas.
En la segunda semifinal y también en un trabajoso partido, España hizo lo propio con Eslovenia, aunque por dos tantos de diferencia (34 a 32). Esto ocurrió el viernes y ayer, sábado, en el partido por el tercer y cuarto puesto, que terminaría con triunfo noruego sobre Eslovenia (28 a 20), ya se percibió el cansancio de los jugadores por el poco tiempo de recuperación disponible. Hoy domingo, por la tarde, el corto marcador 22 a 20 de la final no solo es el reflejo de la intensidad defensiva y de las porterías bien guardadas, sobre todo la de Gonzalo Pérez de Vargas, que también, sino del agotamiento especialmente apreciable en la fase de ataque, con bastantes imprecisiones, faltas en ataque y pérdidas. Croacia salió a dormir el juego desde el minuto 1 y a fe que lo consiguió. Hoy, por tanto, hemos visto a dos equipos, sin duda los dos mejores, que querían y no podían porque la fatiga lo imposibilitaba. En ningún momento se pudo ver un ritmo de juego trepidante, con chispa, y no porque los contendientes no quisieran, sino porque no podían.
Los dirigentes del balonmano europeo harían bien en hacérselo mirar y, tal vez otra fórmula con un
menor número de encuentros, o un espacio de descanso más grande entre partido y partido, se me antoja recomendable. Los futbolistas, durante sus campeonatos europeos y mundiales, compiten cada 5/6 días. En el balonmano el juego tiene una mayor intensidad y continuidad. Choques, saltos, sprints, desplazamientos laterales y caídas son prácticamente constantes. Es por ello que deberían incrementar el tiempo de recuperación, especialmente en los partidos decisivos. Hay que velar por la salud de los jugadores, que son los auténticos protagonistas de este bello deporte, y también por la brillantez del juego, por encima de otros intereses.
Herme Cerezo
domingo, 19 de enero de 2020
Muñoz Molina y Simenon
Que Antonio Muñoz Molina es un estupendo articulista nadie lo duda. Para muestra y confirmación un botón: el artículo que publicó ayer en Babelia referido a Simenon, y que lleva por título 'Últimas noticias de Maigret', impecable y muy interesante para mitómanos. Los interesados en leerlo, que cliquen aquí.
sábado, 18 de enero de 2020
Marta Robles: «Soy una mujer comprometida y trato de significarme en todo lo que hago. También en la literatura»
Marta, enhorabuena por este
premio. Para ti que ya llevas unos cuantos galardones en tu mochila, ¿qué
significa ganar el Letras del Mediterráneo de Narrativa?
Me ha gustado mucho ganarlo
porque desconocía Castellón y Benicàssim. A raíz de una visita que hice para
participar en Castelló Negre, unos amigos me prepararon una tournée por
la provincia y no solo me gustó por todo lo que encontré, que es apabullante y
que describo en el libro, sino porque conocí gente maravillosa. Hay mucho
rollazo allí. De alguna manera, me parece importante que una novela, aunque sea
negra y de denuncia como ésta, contribuya a que la gente conozca el paisaje. Ya
me ocurrió con ‘La mala suerte’, una historia que ubiqué en Mallorca y de la
que los propios mallorquines me decían que era importante porque hablaba de una
parte de la isla por la que la gente no suele transitar demasiado.
En un momento determinado de
tu carrera, decidiste ocuparte del género negro y escribir en este registro,
¿cómo sucedió esto?
En realidad, no me lo planteé,
fue algo consustancial conmigo misma. Desde muy jovencita he sido una lectora
omnívora y, además, desordenada. Pero es verdad que el género negro hizo mella
en mí desde que leí a Poe. Mi generación comenzó a leer con las novelas de Enid
Blyton y cuando llegué a los 12 años y lo descubrí, escribí unos relatos breves
terroríficos, que menos mal que los hice entonces, porque si hubiera sido ahora
me hubieran sentado ante un psicólogo y no me hubiera vuelto a levantar. La
novela negra me gustaba y me atrapaba. Y en un momento dado y de la mano de mi
amigo Fernando Marías, al que admiro muchísimo, construí un relato porno
criminal y salió mi parte oscura con mucha fuerza. Como las historias me vienen
a mí, yo no las busco, de repente me encontré escribiendo ‘A menos de cinco
centímetros’ y me di cuenta de que el género negro me favorece, porque soy
capaz de estructurar la escritura de una manera determinada, espontánea, sin
ponerme a ello.
Imagino que tu prosa, ágil y dinámica, tiene
algo que ver con eso.
Creo que la novela negra exige
este tipo de escritura. De hecho, Borges siempre decía que a los académicos no
les interesaba el género negro porque no era lo suficientemente aburrido. Es
una opinión muy acertada, porque la realidad es que, frente a algunos popes que
pretenden que la cultura sea algo insufrible, hay quien opina que la cultura ha
de ser algo que nos haga disfrutar. En ese sentido, el género negro tiene una
cualidad muy importante, porque ofrece un tipo de escritura más descarnada, una
prosa con ritmo que mueve la propia narración, lo que favorece que el lector
pueda ir leyendo. Si no fuera así, resultaría imposible por la cantidad de
tramas y subtramas que tienen estas novelas.
Feliz Año Nuevo con la Filarmónica de Viena.
De la mano de la batuta del director letón Andris Nelsons, de 41 años de edad, la Filarmónica de Viena ofreció el pasado día 1 de enero de 2020 su tradicional concierto de Año Nuevo. En esta ocasión, la novedad más significativa vino al final, con la interpretación de la Marcha Radetzky de Johann Straus padre, de acuerdo con un nuevo arreglo de la partitura. La que se venía tocando hasta ahora era la versión del compositor Leopol Weninger, miembro del partido nazi. Por lo tanto la célebre Marcha ha quedado limpia de su pasado nacionalsocialista.
También se incluyó en el programa la interpretación de las Seis contradanzas de Ludwig Van Beethoven, ya que en 2020 se conmemora el doscientos cincuenta aniversario del compositor germano.
En el año 2021, el director invitado será Riccardo Muti, de 79 años, que ya ha dirigido a los vieneses en otras ediciones anteriores del concierto.
lunes, 30 de diciembre de 2019
Feliz y literario Año Nuevo 2020
El Eco de las Voces desea a todos sus seguidores y lectores un Feliz y literario Año Nuevo 2020. ¡A leer todo lo que se pueda y un poquito más aún! Como siempre, la felicitación es la portada de un almanaque del TBO, en esta ocasión del año 1972.
domingo, 29 de diciembre de 2019
Andrés González-Barba: «He intentado escribir una historia que explique el interés de Stevenson por la dualidad del ser humano»
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| Fotografía: Richard Torres Hernández |
Nº 595.- Última semana de diciembre. Faltan pocos
días para que concluya 2019, un año interesante desde el punto de vista
literario. Es mediodía y, al otro lado del teléfono, se encuentra Andrés
González-Barba (Sevilla, 1974), que
acaba de publicar ‘El testamento de Mr. Hyde’, su cuarta novela, donde da
rienda suelta a su fascinación por la figura de Robert Louis Stevenson y lo
hace a través de su famosa obra ‘El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde’,
en la que el escritor escocés abordó dos de sus más acuciantes obsesiones: el
tema del doble y el conocimiento de cómo cada ser humano libra una batalla
interior entre el bien y el mal. ‘El testamento de Mr. Hyde’, editada por
Algaida, es una novela de aventuras, de introspección, de búsqueda, de misterio
y fantasía, que también esconde entre sus páginas una romántica historia de amor.
González-Barba es también autor de un par de libros de relatos, así como de
varios títulos de literatura infantil y juvenil, sin olvidar su vertiente de
poeta. Justo antes de comenzar, la grabadora se quedó sin batería. ¡Vaya por
Dios! Reanimada con nuevas energías, léase con dos pilas sin estrenar, apreté la
tecla del rec, se iluminó el piloto rojo y arrancamos a conversar. Al
fondo, sonaba un cierto aroma de literatura gótica, arropado por un frufrú de
levitas, la niebla londinense y las madrugadas del Edimburgo del siglo XIX.
Andrés, ¿qué significa la literatura
para ti?
Bueno, me dedico a la literatura porque es
mi gran pasión desde que era pequeño. Como otros escritores, me inicié en la
lectura de muchos libros y, a partir de ahí, me entró el deseo de crear mis
propias historias y mis propios universos. Escribí mis primeros textos como adolescente, continué haciéndolo mientras estudiaba la carrera y en el
año 2010 conseguí publicar mi primera novela.
¿Cómo surgió la idea para escribir ‘El testamento de
Mr. Hyde?
Surgió por
el icono del personaje de Mr. Hyde. Todos tenemos una imagen suya a través de
las películas y de los libros de Stevenson, un escritor al que admiro y al que
pensé que valía la pena reivindicar. Así que decidí darle una vuelta de ciento
ochenta grados a su novela sobre Hyde.
Esta novela encierra varios géneros:
aventuras, misterio, intriga, viajes, amor…
Sí, es un poco de todo eso que dices,
porque a mí, desde que comencé a escribir, me ha gustado mezclar géneros en mis
obras y no limitarme a uno solo. Por eso la novela tiene misterio, viajes,
aventuras, amor… Es una obra caleidoscópica en la que, sobre todo, he
pretendido sorprender al lector con los giros y saltos que se producen durante
el transcurso de la narración, que va cambiando de género continuamente.
jueves, 26 de diciembre de 2019
'Tiempos recios' de Mario Vargas Llosa, mejor novela de 2019
Para El Eco de las Voces, la mejor obra de ficción del año 2019 ha sido 'Tiempos recios' de Mario Vargas Llosa, una lúcida novela sobre el golpe de estado que derrocó al presidente de Guatemala, Jacobo Árbenz, al tiempo que una estupenda disección del modus operandi de la CIA en dicho país centroamericano. Estructuralmente, la obra es espléndida, con algún capítulo memorable, y enlaza con otro título anterior del escritor peruano, 'La fiesta del Chivo', a la que, personalmente, creo que supera a pesar de su menor extensión. A disfrutar de su lectura.
martes, 24 de diciembre de 2019
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