«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

lunes, 19 de febrero de 2024

Paco Roca: «Los seres humanos necesitamos un entierro digno y un ritual que nos permita mostrar en público nuestro dolor»

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Nº 679.- La verdad es que acudo a la cita con Paco Roca con el propósito de hablar con él acerca de su nuevo cómic, ‘El abismo del olvido’ (Astiberri), publicado conjuntamente con Rodrigo Terrasa. Sin embargo, apenas ha transcurrido una semana desde que Radio Televisión Española le dedicase uno de los programas de la serie  ‘Imprescindibles’. Así que el dilema está servido. ¿De qué le pregunto? Pero la disyuntiva se disipa con rapidez. Lo mejor que se puede hacer con Paco Roca es hablar sobre Paco Roca, a quien conocí a comienzos del año 2008, cuando recién había publicado su ya eterno álbum ‘Arrugas’, con el que empezaba a derribar barreras y eliminar prejuicios sobre la capacidad del cómic como medio de expresión artística. Ya en aquella primera entrevista, el artista valenciano se mostraba absolutamente convencido de que todo, absolutamente todo, se puede contar mediante el lenguaje del cómic. Y a demostrarlo se ha dedicado a lo largo de sus sucesivas entregas. En ese sentido, Álvaro Pons, otro monstruo del mundo del cómic, hablaba en Babelia de «la magistral perfección a la que ha llegado Roca para crear imágenes que se clavan directamente en nuestras retinas y nos revuelven la conciencia». Paco ha conseguido convertir en realidad su ilusión de siempre: contarnos la vida, con sus memorias y desmemorias, en dibujos hablados. Con sus rotuladores y lápices es capaz de trasladar al papel cualquier cosa que se le venga a la cabeza. Y su trabajo ha elevado más aún, si cabe, la categoría del arte de la historieta. Galardonado con el Nacional de Cómic y el Premio Eisner, entre otros muchos reconocimientos, Paco Roca necesita poca presentación. Y desde hace un tiempo se ha salido de la viñeta de papel para extender su actividad a otros territorios, como los murales urbanos. Ha bajado el cómic a la calle, lo ha puesto en circulación, lo ha incorporado a nuestras vidas como una parte más de la existencia. De todo ello, por supuesto también de ‘El abismo del olvido’, cuya autoría comparte con Rodrigo Terrasa, y de otras muchas cosas hablamos el primer viernes de febrero en una cafetería del barrio de Patraix. Por la calle pasaba el frío, aunque no mucho. Este año el invierno nos lo ha dosificado a cuentagotas. Al fondo de nuestra conversación  soplidos cansados de la cafetera, tráfico de croissants y tostadas y el deambular de otras personas que, junto a nosotros, desayunaban o bebían café. Paco hablaba sobre detalles del mundo de la edición. Conecté la grabadora. Justo entonces. In medias res. Piloto rojo encendido. Y lo que sigue es lo que registró durante nuestra charla.

PR.- …Acabamos de vender los derechos de ‘La casa’ para Sudamérica. El sudamericano es un mercado complicado. Allí los cómics resultan muy caros, porque veinte euros, que aquí es un precio más o menos razonable, los convierten casi en un producto de lujo para países como Argentina o México. Además, hemos tenido también algunos problemas en la distribución. No sé lo que ocurre, pero siempre hay algo que hace que la cosa no termine de funcionar. Y es una verdadera pena, porque es un mercado con un potencial enorme.

HC.- Paco, me sabe mal que te hayas tenido que quitar el pijama para acudir a esta entrevista, aunque a estas horas tan tempranas no sé si quedaría demasiado bien venir vestido así…  

PR.- Cada vez lo llevo menos tiempo. Hoy tengo un día de locos: una firma, unas reuniones, una tertulia y la inauguración de la exposición de ‘Regreso al Edén’ en Riba-roja. Ya no me quedan días tranquilos. En el ‘Imprescindibles’ del otro día, Elvira Lindo decía que, cuando las cosas te van bien, se produce una especie de conspiración para que no sigas trabajando. Y es cierto. Durante este año he conseguido seguir produciendo al mismo nivel, pero al precio de no disponer de tiempo para nada más. Y por ahora he de seguir así.

domingo, 21 de enero de 2024

‘Los asesinos de la luna. Petróleo, dinero, homicidio y la creación del FBI’ de David Grann

 

David Grann fue galardonado con el Premio Edgar Allan Poe Award al Best Fact Crime por este libro que, recientemente, ha sido llevado al cine por Martin Scorsese. 

A comienzos de los años veinte del pasado siglo, en Oklahoma vivía la comunidad india de los osage. Antes habían permanecido durante mucho tiempo en un amplio espacio situado en Kansas. Pero alguien intuyó posibilidades lucrativas en el terreno kanseño y los osage fueron desplazados a un lugar mucho más pequeño, inhóspito y árido, donde llevar una existencia normal parecía una proeza cuando no un imposible. Pero hete aquí, como en los cuentos, que debajo de aquel desierto poco amigable apareció petróleo. Uno de los mayores yacimientos de los EE.UU. además. Los prospectores interesados en la extracción hubieron de pagar arriendos a los legítimos propietarios de la tierra, esto es, los osage. Esos arriendos, al igual que el volumen de las extracciones petrolíferas, fueron creciendo. Y en poco tiempo, los indios se convirtieron en las personas con mayor renta per cápita del mundo. Cada trimestre recibían un jugoso cheque de miles de dólares que les convirtió en millonarios. Como tales desarrollaron un tren de vida propio de su nueva condición, que despertó la codicia del hombre blanco, que no podía ver a un osage manejando el volante de los automóviles más caros del momento y habitando mansiones de ensueño. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Y el hombre blanco, como si de una epidemia de viruela se tratase, comenzó a acorralarlos. Se les asignaron tutores que administrasen y limitasen sus gastos, es decir, su propio dinero. Pero como esto no parecía suficiente, mentes maquiavélicas decidieron que lo mejor era apoderarse de sus posesiones de manera absoluta. El camino para lograr su propósito solo era uno: el exterminio. Las formas, muchas.

miércoles, 17 de enero de 2024

Paloma Díaz-Mas: «Los judíos actuaron como transmisores del conocimiento durante la Edad Media en España»

 Nº 678.- Que el tema de los judíos despierta curiosidad, tal vez con más fuerza ahora mismo por
circunstancias coyunturales, resulta innegable. Dejando a un lado la guerra que asola los territorios de Gaza actualmente, en el Museo del Prado se ha clausurado hace pocas fechas una exposición sobre los judíos con enorme éxito, que puede haber contribuido también a acrecentar el interés por la vida del pueblo hebreo. Tal vez por todo ello y sin premeditación alguna, no ha podido ser más oportuna la publicación del libro ‘Breve historia de los judíos en España’, editado por Catarata, de la escritora madrileña Paloma Díaz-Mas, donde en poco más de doscientas páginas se ofrece una panorámica, amena y detallada, de la vida de los judíos en la Península Ibérica a lo largo de los siglos. Fue una tarde de la segunda quincena del pasado mes de diciembre, cuando pude conversar con su autora, escritora y filóloga, catedrática de la Universidad del País Vasco, investigadora del CSIC, académica de la Real Academia Española y especialista en cultura sefardí, a la que ha dedicado una buena parte de su obra escrita. Y, si tras leer el libro tuviera que definirlo con una sola palabra, elegiría divulgar o divulgación. Creo que es el término que mejor recoge el objetivo de esta ‘Breve historia de los judíos en España’. Sin duda. Con el piloto rojo de la grabadora encendido, comenzamos a conversar.

Paloma, a lo largo de tu carrera has publicado varios libros sobre los judíos, ¿de dónde arranca tu interés por la cultura judía, más concretamente por los sefardíes?

Mi acercamiento hacia los sefardíes se produjo a través de la lengua y la literatura. Yo estudié Filología Románica y, cuando se abrió la Facultad de Ciencias de la Información, empecé Periodismo. Y fue para un trabajo, que a una compañera y a mí nos dio por hacer un reportaje sobre la comunidad judía de Madrid. Luego supe que en el CSIC existía un pequeño grupo de investigadores dedicados a estudiar la literatura sefardí y me interesé en ello, tanto que mi tesina y mi tesis doctoral versaron sobre textos sefardíes. Desde entonces he seguido trabajando sobre ellos a partir del momento de su expulsión, centrándome especialmente en las comunidades de la diáspora y en la literatura en judeoespañol.

Inauguramos el año. Feliz 2024, lectores


 

martes, 19 de diciembre de 2023

Elisa Ferrer: «El protagonista de ‘El holandés’ es un personaje crepuscular, muy pendiente de revivir su pasado»

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Nº 677.- Dice Elisa Ferrer (L’Alcúdia de Crespins, València) que para ella la escritura «era
antes una necesidad que no podía tomarme en serio. Sin embargo, tras estudiar un tiempo en Iowa, la convertí en mi oficio». A comienzos del otoño, Elisa ha publicado su segunda novela, ‘El holandés’ (Tusquets Editores), desarrollada en el Benidorm de finales de los años ochenta, con episodios en Utrecht y otros lugares, y basada en un hecho real. Un hombre con ambición desmedida, haciéndose pasar por otro, consiguió vender un solar que no era suyo. El monto de la estafa ascendió a cuatrocientos millones de pesetas. Detrás de Rafael, el protagonista de falso nombre, se esconde el antiguo dueño de un bar y de una discoteca, al que se llegó a conocer como «el Rey de los bajos fondos». Decidido a recordar sus buenos tiempos, hace unos años Rafael se plantó ante Alba, una guionista de series, y le ofreció su historia. Sin duda era un proyecto atractivo y sugerente, difícil de rechazar para cualquier escritora. Una mañana de noviembre, fresca ma non troppo, poco antes del mediodía, conversé con Elisa Ferrer sobre su novela. Ocurrió en el Café Artysana de la ciudad del Túria, sentados a una mesa, al lado de una pared blanca, tapizada con media docena de cuadros. Tras pedir una infusión y un café comenzamos la charla. Grabadora mediante. Obviamente.    

Elisa, ‘El holandés’ se inicia con unos párrafos que hablan de un solar. Solar es la palabra clave de esta novela, una imagen que imagino imposible en el Benidorm actual, un lugar pinchado de rascacielos.  

Empezar por el solar me pareció una buena introducción para que el lector supiera lo que encontraría en el libro y no se sintiese engañado. El terreno era el punto de partida de la estafa de esta novela. Cuando estaba acabando de escribirla, me di cuenta de que ese terreno era una metáfora de nuestro país, de cómo un sitio privilegiado se convierte en un objeto de especulación. Así que, en primer lugar, me acerqué a la historia de Benidorm, que también es la historia de nuestro país y que, obviando los clichés, funciona aquí como un personaje. Su evolución es muy parecida a la de Rafael, mi protagonista. Benidorm era un pueblo que quería consagrarse como la ciudad de vacaciones preferente de la Comunidad Europea y Rafael era un traficante de poca monta, que pretendía convertirse en el cabecilla de una estafa multimillonaria y engañar a los de arriba, cosa que consiguió.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

‘Holly’ de Stephen King. Un thriller en toda regla.

Mi relación con la literatura de Stephen King (Maine, 1947) no había resultado demasiado fructífera
hasta hoy. Poco aficionado al género de terror, hace años le di una oportunidad a través de la lectura de ‘El retrato de Rose Madder’, que me dejó más bien frío. Nunca volví sobre sus obras. Pero quedó ahí como una deuda. Latente. No hace mucho me enteré de que King había publicado una novela de corte policíaco, no era la primera vez que lo hacía, titulada ‘Holly’, editada por Plaza&Janés, y me picó la curiosidad. ¿Cómo sería un thriller policial contado por el maestro del terror? Así que me sumergí en su lectura. Y la experiencia mereció la pena.

He leído por ahí que algunos críticos celebraban que King hubiera vuelto a escribir una novela policiaca. Lo cierto es que ignoro cómo han sido sus anteriores experiencias en este sentido y, en consecuencia, no puedo celebrar este regreso. Pero sí tengo claro que ‘Holly’ es una novela de género bien trazada y mejor trenzada. Si algo ha llamado mi atención a lo largo de su lectura, es comprobar que el escritor estadounidense, como si de un pintor se tratase, estructura la historia por capas. Primero, una imprimación donde asentar los cimientos de la narración y sus escenarios. Y después, una superposición de capas, colores y matices, hasta conseguir el efecto deseado, el cuadro final. El desenlace. King inocula la historia en el lector como una inyección de la que sólo se percibe el pinchazo inicial. El líquido, calmo y despacioso, penetra con lentitud, pero con seguridad, y va sentando su poso en nuestra mente.

sábado, 25 de noviembre de 2023

Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023: «Los escritores somos como francotiradores del lenguaje. Nos gusta ir más allá de lo debido»

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Nº 676.- Viernes. 17 de noviembre de 2023. Ha pasado ya más de una semana. He demorado a propósito la transcripción de la entrevista de hoy. Por otra parte, mucho tiempo esperada. Como si pretendiese que las palabras cogieran poso. Solera. De ninguna manera quería que el recuerdo perdiera la magia del momento inolvidable. Esa misma magia que llevó a Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023, a asistir a la V Edición del Golem Fest celebrada en València, donde además fue premiado. Pero ya es hora de poner, negro sobre blanco, las palabras que Luis Mateo dejó suspendidas en el recuerdo del Café  La Placita, en la plaza de San Sebastián, muy próxima al Botànic, donde se celebraba el Golem. El escritor de Villablino es la liturgia de la sencillez. Un maestro en la literatura, en la conversación, en la calma, en el deseo de ponérselo fácil al entrevistador. Aconteció a esa hora imprecisa de la media tarde. La luz del Café, amarilla, alumbró nuestro encuentro. La charla. Como telón de fondo su última novela, ‘Mis delitos como animal de compañía’ (Galaxia Gutenberg), la vida, su vida, sus personajes, sus inviernos, sus desvanes,  sus páramos, sus ciudades de sombra, Celama, siempre Celama… Decía el otro día Ana Merino, que conoce bien a Luis Mateo, que Celama, «con su bruma fantasmal que habita en lo soñado, con sus innumerables personajes que murmuran jubilosos» estaba de fiesta por la concesión del Cervantes a Luis Mateo Díez. Me atrevería a decir, antes de comenzar a darle a la tecla, que al otro lado de la ficción, en la realidad de los que le leemos, también se ha recibido con enorme alegría este éxito suyo. Piloto rojo de la grabadora encendido. Nacho Marín, también presente con su cámara, listo para tomar las fotos. Nihil obstabat illud, pues. Iniciamos la conversación.

HC. Luis, en primer lugar, enhorabuena por el Premio Cervantes, un galardón que se otorga a toda una obra, a una trayectoria, a un buen hacer literario.

LMD. Muchas gracias, la verdad es que estoy encantado con el premio.

HC. Desde niño parecía inevitable que Vd se dedicara a un oficio que alimentase su espíritu. Y escogió la literatura, un arte que se ejerce en soledad.

LMD. Sí, creo que es un oficio que se relaciona crucial y obviamente con la escritura, con la memoria, con la imaginación y su destino es asumir tu propia conciencia, tu propia sensibilidad, y tus particulares percepciones de cómo ves el mundo. Pero siempre mirando dentro de ti mismo, intentando ser tú el espejo de lo que hay fuera.

domingo, 19 de noviembre de 2023

Jordi Llobregat: «Escribir es un trabajo artesano. Si pegas un martillazo donde no toca, el libro sale mal»

 

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Nº 675.- València. Un viernes de noviembre. 9.30 horas de la mañana. Jordi Llobregat me espera en la cafetería del Hotel Vinccy Lys. Madrugador. El día anterior había estado en Bilbao. Camiseta negra. Manga corta. Vaqueros. La sonrisa de siempre. Se le ve contento. Acaba de publicar ‘Donde no llegan las sombras’, editada por Destino. De nuevo, protagonizada por la exagente de policía Álex Serra, que se enfrenta en esta ocasión a la desaparición de dos niñas en la comarca de la Vall Fosca, en pleno Pirineo catalán. Para Álex este caso guarda relación con el de su hermana, que desapareció veinte años atrás. Una tercera muchacha desaparecida desencadena la acción policial para encontrarla sana y salva. Tras pedir un par de cortados, comenzamos la conversación. Hay silencio en el rincón donde estamos. Óptimo para grabar palabras. Estupendo para conversar. El piloto rojo de la grabadora, encendido, señala que podemos empezar.  Nos aplicamos a ello.

Jordi, cada cuatro años, como un reloj, tenemos nuevo libro tuyo, ¿es esta tu tarifa ideal?

La verdad es que no es la tarifa ideal, pero he de admitir que eso es así. Lo que ocurre es que la vida te arrastra, te obliga a establecer prioridades y yo le doy preferencia a mi hija. Pero me he prometido a mí mismo reducir los tiempos de entrega de mi próximo libro. Veremos si puedo cumplirlo.

O sea que ya no procrastinas tanto como la última vez que hablamos.

El problema es que cuando estas escribiendo algo, de repente te surgen otras cosas y te pones a buscar. De todos modos, te vas dando cuenta de que posiblemente el tiempo cada vez es más limitado, que tienes mucho que hacer y te planteas qué dejar. Al final, creo que la solución es mejorar la gestión de las cosas.

Y, ¿de donde surge la idea para escribir esta nueva historia de Àlex Serra?

Esta novela surge de mi propia experiencia vital, en el sentido de que me interesa la idea que sobrevuela el texto que es la pérdida de la inocencia, algo que veo en mi hija, que está creciendo y ha de ir abandonando cosas para sobrevivir en un mundo más duro y árido que el de la infancia. El niño que fuimos no desaparece, continuamos llevándolo dentro y, hablando en términos generales, conserva los recuerdos de la mejor época que hemos vivido. Incluso los niños, que fueron desgraciados en esta etapa, conservan ese sentimiento de inocencia del que te hablo. Todos tienen una mirada limpia y una capacidad enorme de amar u odiar por igual.    

lunes, 13 de noviembre de 2023

Jaume Balagueró imparte un seminario en La Nau de la Universitat de València

València, a 13 de noviembre de 2023. El director de cine, Jaume Balagueró visitará el martes 14 de noviembre a las 19 horas el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València para impartir una ‘master class’ en el marco del festival Golem Fest. El acto, de entrada libre hasta completar el aforo, se celebrará en el Aula Magna y contará con la participación de Adela Cortijo, directora del Servei de Cultura Universitària; Susana Alfonso, directora del Golem Fest y Jesús García Cívico, profesor de Filosofía Política y del Derecho y escritor.

Jaume Balagueró nació el 3 de noviembre de 1968 en Lleida, pero a los cinco años la familia se fue para Barcelona por cuestiones de trabajo de su padre, médico, como su abuelo. El otro abuelo era ingeniero de caminos, uno de los pioneros del Super-8 en España. Todo lo que veía en casa de su abuelo era un universo de cine. Así que desde muy pequeño decidió que a lo que quería dedicar su vida era al séptimo arte, aunque la decisión tardó en coger forma. Al principio lo que le gustaba era contar historias y escribía mucho. En el colegio por ejemplo era siempre el que contaba historias, muchas veces historias de miedo.

jueves, 9 de noviembre de 2023

GOLEM FEST 2023 - 5º ANIVERSARIO

El GOLEM FEST 2023, festival de literatura fantástica y ciencia ficción, celebra ya su V edición en la ciudad de València, lo que le convierte en un evento cultural de primer nivel, plenamente consolidado, que se celebra gracias al patrocinio de LA GENERALITAT VALENCIANA, AJUNTAMENT DE VALÈNCIA, Pactem per la lectura, Biblioteques públiques municipals, Universitat de Valèncias, Jardí Botànic, DACSA, RISMAR, sweetrenasa, ANAGRAMA, Pez de plata, Inlimbo, ALFAGUARA, EDICIONES B, ALREVES, DESFILADERO EDICIONES, APACHE, ALMUZARA y CANDAYA.

El Golem Fest Valencia celebra su 5.º aniversario por todo lo alto

El Golem Fest Valencia, que se llevará a cabo del 16 al 19 de noviembre en el Auditorio Joan Plaça (Jardín Botánico) de Valencia, va a celebrar su quinto aniversario a lo grande con escritores de enorme calidad, como en las anteriores ediciones, incluidos los recientes Premio Nacional de las Letras y Premio Cervantes.

          Este festival, con entrada gratuita a todas sus actividades, va a contar con encuentros, mesas redondas, presentaciones, charlas, un pódcast y hasta con una youtuber especializada en libros de terror, góticos y de misterio.

          Participarán, entre otros escritores, Rosa Montero y Olivier Truc, Luis Mateo Díez, Tim Pratt, Pilar Pedraza, Miguel Ángel Hernández, Susana Martín Gijón, Miguel Salas, Víctor Balcells, Román Huarte, Diego Sánchez Aguilar, Javier Moreno, David Roas y Manuel Gutiérrez Aragón.

          Además, como desde su fundación se ha pretendido que sea un festival para todos, se afianza nuestro apartado más juvenil con nombres estelares para este público como Iria G. Parente y Selene M. Pascual, Marina Tena, Raquel Brune, Estela Naïad o Moonlight Books.

viernes, 3 de noviembre de 2023

Javier Alandes: «Goya fue el gran cronista de la segunda mitad del siglo XVIII y del primer tercio del XIX»

 

Javier Alandes (copywright:hermezo23)
Nº 674.- València. Calle Martínez Cubells. Hotel Vincci Lys. Javier Alandes, sweeter negro estricto y pantalón gris, me atiende sentado a una de las mesas de la cafetería. Es poco antes del mediodía y el hall del Vincci vive mucho ajetreo. Murmullos, trolleys, check-in, check-out, el coffee break de un grupo de emprendedores… Javier acaba de publicar una nueva novela: ‘La última mirada de Goya’, editada por Contraluz, que ha apostado fuerte con una edición cuidada al detalle. La trama es sencilla y compleja a la vez. En 1888 el cónsul español en Burdeos, Joaquín Pereyra, trata de repatriar el cuerpo de Francisco de Goya y Lucientes a España. Sin embargo, al abrir la cripta donde descansa el maestro aragonés una sorpresa mayúscula les aguarda: al esqueleto le falta la cabeza. ¿Cuál puede ser la causa de su desaparición? ¿Dónde se encuentra el cráneo de don Francisco? Vertebrada en dos ejes temporales, separados por seis décadas, y sustentada por un eficaz elenco de personajes secundarios (Leocadia, Rosario, David, Boscoscuro, Juliet, Murguiro, Malumbres y alguno más), el escritor valenciano dispone una trama que mezcla el contexto histórico, la biografía, la aventura y el amor por el arte. Con sus herramientas narrativas bien dosificadas, consigue que las casi setecientas páginas del volumen vuelen en un pispás. La historia engancha, discurre rápida, tira del lector y precipita la lectura hasta el desenlace final sin el menor atisbo de aburrimiento. Se lo puedo asegurar.

Javier, con ‘La última mirada de Goya’ ya son siete las novelas que has publicado, ¿qué significa para ti escribir ahora?

Cuando con cuarenta y tres años publiqué mi primera novela, estaba lleno de dudas, incertidumbres y expectativas. Todo eso se ha ido moldeando con el transcurso del tiempo y escribir ahora es un oficio como cualquier otro, una ocupación profesional de la que disfruto mucho. Me gusta crear historias y la escritura tiene la ventaja de que cada proyecto supone una investigación distinta, cargada de ilusiones renovadas, y con personajes diferentes.  

jueves, 26 de octubre de 2023

'El problema final’ de Arturo Pérez-Reverte. Qué magnífico desenlace.

La reciente novela de Arturo Pérez-Reverte, ‘El problema final’, publicada por Alfaguara, significa una nueva incursión en el género policiaco por parte del escritor cartagenero. Digo nueva porque no es la primera. Ya lo hizo con anterioridad en ‘La tabla de Flandes’, ‘El asedio’, aunque con matices por el trasfondo histórico en que se enmarca, o en el mismo ‘El Club Dumas’.

Como ha comentado, e incluso puesto por escrito el propio autor en el suplemento cultural del diario ABC, ‘El problema final’ «no es una novela negra, dicho sea con todo el respeto para quienes las escriben, sino una novela problema como las de antes, sólo que de ahora». Pérez-Reverte ha intentado regresar al tiempo en que lo importante de las novelas policiacas era no sólo descubrir al autor o autora de los crímenes, sino también averiguar su modus operandi, utilizando el argot típico del género.  

La acción de la novela ubica a nueve personas en el hotel Auslander de la isla de Utakos, situada frente a Corfú. Incomunicadas por un infame temporal, ninguna de ellas puede entrar o salir de la isla. Irremediablemente, el planteamiento de la situación y el escenario remiten la imaginación del lector a los ‘Diez negritos’ de Agatha Christie. Y este punto de partida, el recuerdo de novelas policiacas inolvidables, será un denominador común del texto, trufado de citas, frases y referencias de Conan Doyle, la propia Christie, Ellery Queen o Thomas de Quincey, entre otros.

En Utakos pronto aparecerá la primera víctima, Edith Mander, una discreta turista inglesa,  lo que despertará la inquietud de los huéspedes del Auslander. Como no podía ser de otro modo, la policía, a causa del temporal, tampoco puede acercarse a la isla para efectuar las averiguaciones pertinentes. Entre las personas alojadas, figura un tal Hopalong Basil, de verdadero nombre Ormond, un remedo del actor Basil Rathbone, que, en su tiempo, alcanzó la fama por haber protagonizado quince películas encarnando al personaje de Sherlock Holmes. Ante la falta de recursos policiales, los huéspedes y la propia dueña del hotel encargarán la investigación del caso a Basil, aduciendo que de sus interpretaciones del célebre detective británico para el cine «algo se le habrá pegado». Para rematar la similitud con Holmes, dibujada con gesticulaciones y palabros, Basil no fuma en pipa, pero sí consume unos puritos pequeños, que guarda en una lata, muy propia de los años sesenta en que transcurre la historia. Este sencillo recurso, convierte el consumo de estos puritos en un rito sagrado, irreemplazable, esperado y deseado a lo largo de la narración.

viernes, 13 de octubre de 2023

Eduardo Sacheri: «En mi país, el tiempo que narra la novela resulta incómodo y poco conocido por la violencia que encierra»

Nº 673.-
Copywright: hermezo2023
No es la primera vez que Eduardo Sacheri viene por España, pero sí es la primera que visita València. Parafraseando aquello tan manido de «qué bueno que viniste», inicio esta entrevista con qué bueno que publicaste tus relatos de fútbol, qué bueno que publicaste ahora ‘Nosotros dos en la tormenta’ (Alfaguara), su nueva novela. En ella el escritor argentino aborda un tema conflictivo en su país, la relación de dos amigos, uno perteneciente al ERP, otro a Montoneros, que se desarrolla poco antes del golpe de estado en el que los militares argentinos depusieron al gobierno de María Estela Martínez de Perón, justo dos años antes de la celebración del Mundial de Fútbol Argentina’78, donde la escuadra albiazul incorporó su primera estrella de campeón a su camiseta. ‘Nosotros dos en la tormenta’ habla, pues, de un periodo tumultuoso, oscuro, sufrido, doloroso, violento, en el que la guerrilla urbana trató de demoler al estado argentino. Y para ello no dudó en recurrir a las estrategias ya conocidas de las organizaciones terroristas. Fue la víspera del día de San Miguel, jueves, a media tarde, cuando pude conversar con Sacheri, mientras Nacho Marín daba rienda suelta a su creatividad, reportando el encuentro con imágenes fotográficas. Dos cafés y un agua mineral nos acompañaron durante la conversación, al tiempo que la grabadora, sobre la mesa, piloto rojo encendido, recogía nuestras palabras.  Al fondo, las paredes del café Way-Co de la calle Historiador Diago, altas y blancas, lisas, tapizadas con cuadros, cartelería diversa, fotografías y ciertos objetos vintage. Un escenario casi propio del tiempo por el que discurre la novela.

Eduardo, eres profesor de Historia en Argentina, sin embargo, a la hora de escribir te has alejado del academicismo historicista y te has decantado por la ficción.

Me parece que son labores concurrentes, dos maneras distintas, complementarias, de encontrarle sentido a las cosas. La literatura posee la libertad de la sinuosidad, de la cercanía, sin buscar el rigor. Con ella se puede pintar una época e invitarte a recorrerla con esa libertad y esa vaguedad, que es algo bueno para mí.  

sábado, 7 de octubre de 2023

Ariel Dorfman: «Esta novela ha obrado como una verdadera terapia para mí. Ha sido la manera de perdonarme a mí mismo por sobrevivir al golpe de estado de 1973»

Copywright: Sergio Parra.
Fotografía cedida por la editorial
Nº 672.- De joven, Ariel Dorfman fue asesor del presidente chileno Salvador Allende. Compartió sus últimos años con él y únicamente un fortuito cambio de turno laboral evitó que falleciese en el asalto que el ejército golpista, dirigido por el general Pinochet, efectuó al Palacio de la Moneda, sede del presidente de la República de Chile. Las acometidas y bombardeos se sucedieron hasta que los insurgentes penetraron en el interior del edificio. Y alli, muerto, estaba Salvador Allende. ¿Asesinato? ¿Suicidio? Esta cuestión, los recuerdos y una innegable necesidad por dejar constancia de todo lo que entonces acaeció, fue lo que movió a Dorfman a escribir ‘Allende y el museo del suicidio’, editado por Galaxia Gutenberg, un texto que ha permanecido en su mente, callado, latente, vivo, a lo largo de buena parte de su vida. Y el libro aparece justo ahora, en la conmemoración del luctuoso cincuentenario de aquel trascendental momento. Allende, en contra de lo que había sucedido en otros países latinoamericanos, había accedido al poder a través de la vía pacífica y democrática de unas elecciones. Ningún sobresalto violento en su proclamación como presidente. Nada. Había ganado su derecho a presidenciar de forma canónica, a través de las urnas. Durante los tres años que permaneció en el gobierno acometió reformas para transformar la realidad chilena. Sin embargo, no le permitieron concluir la tarea recién iniciada. Y el once de septiembre de 1973 Salvador Allende falleció, armado con una subametralladora, durante el ya mencionado ataque al Palacio de la Moneda. El golpe de estado se había consumado. Ariel Dorfman (Buenos Aires, 1942), se instaló de muy joven en Chile. Tras haber colaborado con el presidente depuesto, huyó del país y se convirtió en voz referente para luchar por la defensa de los derechos humanos. Su obra de teatro ‘La muerte y la doncella’ (1990), estrenada en Santiago de Chile en el año 1991 y llevada al cine por Roman Polansky poco después, constituye una buena muestra de ello. Desde el otro lado del charco, a través de un cuestionario, Ariel Dorfman tuvo la amabilidad de contestar a mis preguntas. No guardaré el recuerdo de su voz, pero sí el de sus respuestas escritas. Fueron estas.

P: Ariel, después de llevar casi toda la vida haciéndolo, ¿qué significa para Vd. la escritura en la actualidad?

AD: Desde que comencé a escribir a la improbable edad de nueve años, sentí que estaba llenando un vacío, tanto en mi interior como en el mundo, supliendo con mi imaginación los límites que la realidad y la historia me imponían. Y que ese ejercicio literario era una manera fascinante de derrotar la soledad, porque siempre supuse que iba compartiendo la belleza que descubría con otros seres humanos, nos hacíamos compañía mutuamente sin estar presentes físicamente. Nada de ello, ni mi obsesión personal ni mis deseos de un colectivo redentor, ha cambiado en más de siete décadas. Sigo pensando que no hay mejor antídoto contra la muerte – o por lo menos nos ofrece la ilusión de que persistimos más allá de nuestra restringida existencia.

P: Se acaba de conmemorar el cincuentenario de la muerte de Salvador Allende, lo que constituye una magnífica oportunidad para escribir sobre el  presidente chileno, pero ¿cómo surge en su cabeza la idea de escribir ‘Allende y el museo del suicidio’?

AD: A mí siempre me están rondando cantidad de ideas que esperan un momento propicio para expresarse (en ficción, teatro, poesía, ensayo o hasta ópera o épica musical). Hacía años que quería escribir sobre un exiliado que retorna a Chile para investigar la muerte de Allende, si era cierto que se había suicidado como anunció la dictadura o había combatido hasta ser asesinado como proclamó Fidel Castro junto a tantos otros. Pero se me escapaba la identidad del “detective” hasta que, hacia fines del 2019 se me ocurrió que podía yo mandarme a mí mismo, bueno, un personaje que cargaba con mi nombre, cronología, amigos. Yo era ideal para esa pesquisa, porque tenía, en la vida real, una motivación muy especial para llevarla a cabo: había estado trabajando en La Moneda los últimos meses del gobierno de la Unidad Popular, había jurado estar al lado de Allende hasta el final, pero por una serie de casualidades que mi libro despliega no llegué a estar allí (entre ellas, cambié de turno con Claudio Jimeno, al que capturaron y ejecutaron los militares, mientras que yo sobreviví). Pero descubrir que era posible sobreponer esa secuencia ficticia a mi vida real no fue suficiente para dar comienzo a la escritura. Si se trataba de explorar porqué alguien puede (o no) suicidarse, lo que Camus llama la decisión que tomamos (o no tomamos) cada día al despertar, era necesario cruzar esta búsqueda con otra obsesión mía sobre el suicidio: el de la humanidad, que se está auto-destruyendo, básicamente debido al apocalipsis climático.

P: ¿Este libro tiene algo de saldar deudas consigo mismo? ¿Tenía Vd. que escribir este libro sí o sí?

AD: Todos los libros los tengo que escribir sí o sí, Y por eso, creo que los lectores sienten la urgencia de lo que voy hilando, que se me va la vida si no logro expresar aquello que me impulsa y obsesiona. En este caso, adicionalmente, había, en efecto, una deuda con Allende y también conmigo mismo. Aunque no lo supe cuando comencé a trabajar el tema, la novela obró como una verdadera terapia, una manera de perdonarme a mí mismo por haber sobrevivido el golpe. De hecho, uno de los personajes que invento convence a mi alter ego Ariel de que no se debe sentirse culpable por no morir junto a Allende el 11 de septiembre de 1973. Un caso extraño, digno de Pirandello.

P: Hablemos un poco sobre el género literario de ‘Allende y el museo del suicidio’. ¿Estamos ante una novela o un ensayo? ¿Una novela, de tintes detectivescos, dentro de otra cargada de autoficción? ¿Quizá un thriller político?

AD: Javier Cercas (que ha sido muy generoso conmigo y con el libro, escribiendo un elogio que me honra) me ha permitido, además, usar una frase suya como uno de mis epígrafes: “Épica, historia, poesía, ensayo, memorias: esos son algunos de los géneros literarios que la novela ha fagocitado a lo largo de su historia.” He intentado que “Allende y el museo del suicidio” se inserte en esa tradición. Se suele pensar que, debido a que muchos temas en que me detengo (atrocidades, catástrofes, injusticias, traiciones, abusos), mi obra debe ser necesariamente sombría, pesada y sin gracia. Pero hay siempre en mis escritos un elemento juguetón, el deseo de entretener y darle placer al lector. Esta estrategia lúdica y pícara recorre toda la nueva novela, inundando y subvirtiendo incluso los agradecimientos finales, que suelen ser tan solemnes. Y quienes leen, se preguntan: ¿Será cierto, será falso? Todo es ficticio y todo es real en este thriller político (me gusta su definición) que rompe y subvierte las categorías usuales de los géneros.

P: ¿Cuánto de real tienen los personajes de Ariel y Angélica?

AD: La decisión de utilizar el itinerario histórico de mi vida efectiva y fehaciente (y la de mi querida esposa Angélica) para sobreponerle esta búsqueda de la verdad sobre la muerte de Allende, significaba que todos los personajes fueran tratados como si fueran de ficción, con mucha libertad. Por ejemplo, nosotros retornamos a Chile a mediados de 1990 y decidimos expatriarnos a fines de ese año, pero no hubo la investigación que me atribuyo durante esos meses. Y es cierto – otro ejemplo – de que escribí “La muerte y la doncella” en algún momento de esa estadía, pero la manera en que esa obra teatral se inserta en el argumento es algo que armé en función de la necesidad de los personajes y su evolución. Quise, claro, aprovechar mi íntimo conocimiento de la personalidad de mi propia familia y de algunos grandes amigos para ir construyendo una versión que tenía visos de verosimilitud.

viernes, 29 de septiembre de 2023

Javier Moreno Luzón: «Alfonso XIII cubrió un reinado largo de casi treinta años, un tiempo complicado y en evolución, como el propio monarca»

 

Javier Moreno Luzón
(fotografía cedida por Galaxia Gutenberg)
Nº 671.- Javier Moreno Luzón (Hellín, 1967) es catedrático de Historia del Pensamiento y de
los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad Complutense de Madrid, donde desarrolla su labor docente e investigadora desde 1997. Su
curriculum le ha llevado a trabajar y colaborar con múltiples organismos nacionales e internacionales. Como historiador se ha especializado en la vida política de la España de la Restauración y ha publicado múltiples trabajos sobre clientelismo, partidos, elecciones, parlamentarismo, elites, monarquía y nacionalismo español. Costó mucho tiempo conseguir esta entrevista. Pero la espera mereció la pena. Se pospuso un par de veces porque Javier Moreno se encontraba fuera de España. Pero con el inicio del nuevo curso académico, las circunstancias cambiaron y fue posible conversar con él acerca de su nuevo libro, ‘El rey patriota. Alfonso XIII y la nación’ (Galaxia Gutenberg), donde aborda la biografía del monarca, cuyo reinado precedió al advenimiento de la II República Española. Un libro, imprescindible, diseminado por muchos escenarios para obtener una imagen fidedigna del tiempo que le correspondió vivir a Alfonso XIII. Un libro, armado bajo un estilo que roza la literatura desechando la ficción, coto vedado para los historiadores. Un libro, cuya lectura acomete el lector y muy pronto, como si de un puzle se tratara, descubre que él mismo, guiado por la experta mano de Moreno Luzón, va construyendo la propia vida del rey y su imagen. Fue el quince de septiembre, por teléfono, cuando durante casi una hora conversé con el catedrático de la Complutense madrileña, mientras en València caía una tromba de agua, amenizada por rayos, truenos y relámpagos sobre un cielo gris algodonoso y oscuro.   

Javier, supongo que ‘El rey patriota. Alfonso XIII y la nación’ es un libro que ha ido fraguándose a lo largo del tiempo, producto de otras investigaciones tuyas.

Sí, aunque sea un libro relativamente moderado en su volumen, es fruto de muchos años de trabajo y en sus páginas he tratado de sintetizar a mi juicio los asuntos fundamentales del reinado de Alfonso XIII.

Como todo historiador buscas fuentes y documentación para sustentar tus afirmaciones. Después de treinta años de trabajar en torno a la época del reinado de Alfonso XIII, tú ya te has convertido en referencia para otros investigadores. ¿Qué sientes cuando alguien te cita o incluye uno de tus títulos publicados en la bibliografía?

Mucha alegría, claro. El hecho de que un libro tuyo sea leído y debatido, aunque no todo el mundo coincida con tus apreciaciones, y que mucha gente lo considere como algo valioso, produce una gran satisfacción.