«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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viernes, 24 de abril de 2026

Sergio del Molino: «Rosario Weiss fue una pintora y retratista de primer nivel. Pero murió demasiado joven»

copyright@hermezo2026
Nº 716. Después de más de veinte años de entrevistar escritoras y escritores, de gozar con la lectura de
sus textos, a veces te preguntas si tiene sentido lo que haces, es decir, sentarte frente a una señora o un señor que ha escrito un libro, algo que está muy bien, y freírles a preguntas sobre su trabajo. Un señor o una señora que te llega  ya entrevistado por decenas de colegas que hacen lo mismo que tú en otros rincones del estado español. Y mientras rumias si merece la pena seguir en el oficio, o colgar la grabadora, el papel y el bolígrafo, de repente, te sale al encuentro Sergio del Molino. Entonces todo se viene abajo. Sin estrépito. Con amabilidad. Y te das cuenta de que realmente sí vale la pena disfrutar con su presencia y escuchar sus palabras durante unos minutos, porque dice cosas con sentido, al tiempo que descubres que su libro, contado por él, cobra otra dimensión, otro sabor. De repente, te sientes afortunado, muy afortunado, por dialogar con el escritor madrileño, mientras la grabadora, que siempre te acompaña, registra sus respuestas. Del Molino acaba de publicar un nuevo libro, no me atrevo a llamarle solo novela, no me atrevo a llamarle solo ensayo, que lleva por título ‘La hija’, editado por Alfaguara, donde aborda la figura de Rosario Weiss, posible hija del pintor Francisco de Goya, a la que vemos emerger sobre las más de seiscientas páginas de un volumen que mide cuatro centímetros de lomo sin cajo, a través de las que nos hablan Juan Antonio Rascón, protagonista de la primera parte, territorio de la ficción, y Sergio del Molino, protagonista de la segunda, donde el ensayo cabalga a sus anchas, sobre la figura de la retratista Weiss. Todo un acercamiento biográfico. La historia arranca en la fascinación provocada por el autorretrato de Rosario durante muchas visitas giradas por el escritor madrileño al Museo del Prado. Son las seis de la tarde en València, a medio sol, a medio calor, cuando la cafetería del Hotel Mercat Vincci Lys, regada por una luz breve, acoge nuestra conversación. La grabadora, piloto rojo encendido, se despereza lentamente de su siesta – la primavera, ya se sabe – y comienza a trabajar.

Sergio, dice Rascón que él escribe «porque no puedo hacer otra cosa más que escribir», escribir es una enfermedad?

Creo que sí lo es, una patología que, por suerte, todavía no ha sido identificada como tal y, en lugar de internarnos en la López Ibor, nos permiten ganarnos la vida con ello. Pero el día que lo descubran de verdad, seguramente se nos habrá acabado el chollo.

sábado, 30 de diciembre de 2017

El Eco de las Voces elige los mejores libros de 2017

Como en ocasiones anteriores, al llegar al mes de diciembre El Eco de las Voces elige los mejores libros del año que finaliza. En 2017, de entre las muchas novedades que han pasado por las manos de quien esto suscribe, dos títulos han destacado por encima de los demás. 

El primero pertenece al género corto, al universo del cuento, y no es un libro de nuevo cuño, aunque haya sido revisado a propósito por su autor, sino una reedición para conmemorar el XXV aniversario de su primera publicación. El puñado de relatos que componen el volumen ha envejecido bien o, lo que es lo mismo, mantiene la misma frescura que el primer día en que salió a la venta en 1992. Su título es 'Velocidad de los jardines' y su autor es el madrileño Eloy Tizón.

Dentro del territorio de la ficción de aliento más largo, el hallazgo más importante vino de Zaragoza, en concreto desde su periferia urbana. Desde allí, sin duda impulsado por el cierzo, Sergio del Molino nos entregó en el pasado mes de septiembre 'La mirada de los peces' que, a juicio de El Eco de las Voces, es la mejor novela publicada a lo largo de 2017.

Desde luego hubo otras novelas muy notables, porque 2017 no ha resultado un año cicatero desde el punto de vista de las novedades, pero 'La mirada de los peces' tiene algo especial que la hace distinta a los ojos del gobernante de El Eco de las Voces.

Herme Cerezo

lunes, 18 de diciembre de 2017

Sergio del Molino: «Escribir sobre Antonio Aramayona me permitió explorar una parte de mi identidad que no sabía cómo abordar»

Nº 539.- Durante unos
meses, el propósito de entrevistar a Sergio del Molino se transformó en una peripecia improbable, en un encuentro postergado por los avatares del tiempo y esas ausencias forzosas a las que nos somete la vida. Sin embargo, los primeros fríos de diciembre, a priori el momento más insospechado, se tradujeron en la fecha propicia para entrevistarle tras la publicación de su nueva novela, ‘La mirada de los peces’, editada por Literatura Random House, donde habla del suicidio de su antiguo profesor, Antonio Aramayona, de las circunstancias que lo rodearon y de su propia adolescencia, transcurrida en un barrio periférico de Zaragoza. Una mesa del concurrido Lounge Bar del Hotel Astoria de València, desacostumbrada, sin muchos focos, redonda, fue el escenario forzoso para conversar con el escritor madrileño, que reside en Zaragoza desde hace muchos años.
Sergio, como escritor al que entrevisto por primera vez, esta pregunta es  obligada: ¿qué significa escribir para ti?
Escribir es algo que llevo tan interiorizado que no recuerdo cuando lo asocié a mi existencia. Tampoco sé atribuirle un significado, porque está ligado a mi forma de vivir. Creo que es mi modo de estar en el mundo, algo que relaciono más con un vicio o una patología de la que no sé prescindir.
O sea, que has escrito desde siempre.
Sí, no tengo conciencia de que exista un momento de revelación a partir del cual decidiera dedicarme a ello. Desde pequeño me recuerdo escribiendo, contando historias, de hecho si estudié Periodismo fue porque quería escribir, ya que la vocación periodística me llegó después.