«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

domingo, 17 de junio de 2018

Florencia Etcheves: «En el negocio de la explotación sexual, la mujer queda tipificada como un objeto»


Nº 551.- La espera, al otro lado del hilo telefónico, se demoró un poco. La avalancha de
Fotografía Guillermo Otero (cedida por Ed. Planeta)
medios informativos madrileños interesados en hablar con Florencia Etcheves
 fue grande. Poco antes de las siete de la tarde pude teclear su número en el móvil y conversar con ella. El motivo de la entrevista fue la publicación en España de su tercera novela, ‘Cornelia’, editada por Planeta, en la que relata el secuestro de una adolescente por una banda de delincuentes especializada en la trata de mujeres para la explotación sexual. El libro forma parte de la serie de novelas protagonizados por dos policías, un hombre, Francisco Juánez, y una mujer, Manuela Pelari, que se enfrentan a todo tipo de crímenes y violencias en la Argentina actual. En ‘Cornelia’, Florencia Etcheves ha dejado el mensaje, mejor tal vez la advertencia o el aviso, de que ninguna mujer está exenta de riesgos y que todas son vulnerables por el mero hecho de serlo. Después de los saludos protocolarios, comenzó nuestra charla. La grabadora, piloto rojo encendido, registró atenta nuestras palabras.
¿Qué significa escribir para Florencia Etcheves?
Escribir es encontrar un nuevo canal donde poner mi voz. Trabajé veinticinco años en la televisión como periodista de sucesos y no había tiempo para pensar, había que salir al aire rápidamente. En los libros puedo elaborar mucho más lo que quiero decir y exponer mi voz de un modo mucho más reflexivo.
¿En tu caso la escritura tiene un valor terapéutico?
Absolutamente terapéutico. Al principio fue bastante traumático, porque yo tenía a mi alcance todas las posibilidades de inventar, mientras que en el periodismo, de donde yo procedo, eso no era posible, porque allí inventar es una mala palabra, es como traicionar a la profesión. Durante un tiempo me sentía culpable y me costó mucho superar esa sensación, pero una vez me acostumbré me di cuenta de que la escritura de ficción me hacía feliz. Esa capacidad de matar o revivir gente, según lo requiera la historia, me parece un ejercicio fabuloso y lo estoy pasando bien.
Y ¿cómo surgieron Manuela Pelari y Francisco Juánez, los protagonistas de ‘Cornelia’ y de las otras novelas tuyas?
A mí me gusta escribir varones, me cuesta mucho escribir mujeres, porque al ser mujer tengo que alejarme. Varones me resulta más fácil, hablo con ellos, les pregunto, trato de sacar cosas suyas y de narrar cómo los percibo yo. Todo lo referido hasta ahora tiene que ver con Juánez, pero ocurrió que, cuando ya tenía avanzada la primera novela, mi hija que se llama Manuela, me preguntó si en el libro había algún personaje con su nombre. Y la verdad es que no había. Me agarró el sentimiento de madre culposa y me inventé un personaje, cortito, con su mismo nombre para que ella estuviera contenta. La sorpresa fue que, al entregarle el libro a la editora, le gustó mucho y me pidió que le diera más cancha, porque le encantaba la dupla Juánez-Manuela. Manuela Pelari comenzó a crecer y se erigió en la protagonista. Así que mi hija, al final, fue la que ganó.

viernes, 8 de junio de 2018

Manuel Etayo Ortigosa, entrenador del Club Balonmano Morvedre: «Con su trabajo, las jugadoras del Balonmano Morvedre han hecho fácil lo difícil»


Nº 550.- Se le ve feliz. No puede negarlo, ni ocultarlo. Tampoco quiere. La sonrisa le delata. Y también ese tono moreno, optimista, que, sin duda, ha adquirido en las playas cercanas a Sagunto, al abrigo de cuyo castillo romano, Manu Etayo Ortigosa (Murieta, Navarra, 1973) ha cosechado uno de los más brillantes éxitos deportivos de su carrera, conduciendo al Club Balonmano Morvedre de regreso a la División de Honor del balonmano femenino estatal, tras proclamarlo campeón de la Liga División de Honor Plata. 

A Manu le saluda una trayectoria impecable: treinta y un partidos disputados; treinta victorias; un empate; y cero derrotas. «Primero  decían que nuestro grupo era cómodo y que a veces bajábamos los brazos… Siempre han intentado restarnos un poco de mérito, pero estas chicas, con su trabajo constante a lo largo del año, han convertido lo difícil en fácil, lo imposible en factible. Hubo partidos que se complicaron, pero ellas los sacaron siempre adelante. Este tipo de reacciones, en un equipo tan joven, tiene un enorme mérito». Todo está muy reciente, aún no ha transcurrido una semana cuando hablamos en la cafetería de un conocido centro comercial, con el falso lecho del río Turia al fondo, frondoso y verde. Pero cuando recuerda lo ocurrido, al entrenador navarro le brillan los ojos. «Joder, me emociono otra vez, igual que el domingo pasado. Llegar a donde hemos llegado me ha removido todo el cuerpo. Desde el primer momento hemos vivido muchas cosas importantes, hemos llegado a un punto de cohesión muy grande y hemos deseado tanto el éxito que la alegría es enorme, sobre todo para ellas».

BALONMANO MORVEDRE: PLANTILLA JOVEN, ENTRENADOR CURTIDO

Efectivamente, como Manu Etayo ha subrayado, el C.Bm. Morvedre cuenta con una plantilla muy joven. Vean el modelo: dos jugadoras con veintinueve años; otras dos con veintisiete; y el resto del plantel con edades que oscilan entre dieciocho y veinticinco. Una mezcla que se ha demostrado altamente eficaz. «Sí, ahora diría que es la receta perfecta – se ríe –, pero lo más importante es la calidad humana de cada una de ellas y cómo han congeniado entre sí. Fuera de la pista se han comportado como una familia de verdad. Han quedado para hacer cosas juntas, para dar una vuelta, para comer, para cenar... Y esa complicidad repercute luego, positivamente, durante los partidos. En ese sentido, he de destacar que Noelia Olcina ha desempeñado un papel muy importante, porque nos ha ayudado a hacer grupo, algo que constituía una de mis obsesiones antes de venir aquí».

domingo, 3 de junio de 2018

María Fernanda Ampuero: «Escribir un cuento requiere una tensión brutal. Hay que narrar muchas cosas en muy poco espacio»


Nº 549.- María Fernanda Ampuero (Guayaquil, Ecuador, 1976) pasó por la Fira del Llibre de València tal vez de un modo fugaz. Primero participó en un acto sobre cuentos en el aula abierta de la feria, invadidas las palabras de los autores por el sonido de un grupo rockero, empeñado en que la gente menuda bailase y cantase sin importarles lo que los cuentistas intentaban explicar a su audiencia, tampoco muy numerosa. Esta ciudad no termina de aprender nunca y deja escapar interesantes minutos culturales que no menudean en su agenda cultural anual. Al acabar, la escritora ecuatoriana se acercó a la caseta de Organización para conversar sobre su primera incursión en el mundo literario, donde ha debutado dentro del género del cuento, con el volumen titulado ‘Pelea de gallos’, editado por Páginas de Espuma.

Como señala la contraportada del libro, ‘Pelea de gallos’ narra desde diferentes voces el hogar, ese espacio que construye –­o destruye– a las personas, aborda los vínculos familiares y sus códigos secretos, las relaciones de poder, el afecto, los silencios, la solidaridad, el abuso... Es decir, todos los horrores y maravillas que se encierran entre las cuatro paredes de una casa: el espanto y la gloria de nuestras vidas cotidianas. A todo ello sólo cabe añadir que María Fernanda Ampuero, periodista de profesión, ha escrito unos cuentos estremecedores, latinoamericanos, polifónicos, como si llevara publicando  ficción toda su vida y no hay que olvidar que estamos ante su ópera prima. ‘Pelea de gallos’ consta de ciento quince páginas y trece cuentos, trece, un número interesante, pero también maldito. «Quizá haya un elemento de fetiche ahí – dice María Fernanda –, pero tampoco fue una obsesión alcanzar ese número. Salió así y estoy contenta por ello».
¿Por qué escribe María Fernanda Ampuero?
No sé por qué lo hago, supongo que tengo preguntas y respuestas y también algunas puertas cerradas en mi vida, a las que no puedo entrar y esa es una forma de abrirlas. Pero escribir no es una actividad placentera, ni tampoco una especie de catarsis para cerrar una herida, simplemente se trata de la pulsión de ver qué se oculta detrás de algo.

domingo, 27 de mayo de 2018

Donna Leon: «A Brunetti le interesa la muerte por su profesión, pero prefiere la vida»


Nº 548.- Junto con el irlandés John Banville, sin duda Donna Leon fue la gran animadora de Valencia Negra 2018. Ambos eran cabeza de cartel, pero la escritora norteamericana, en directo, ante el público y también con la prensa, se reveló como un auténtico torbellino, una inagotable fuente de ideas y explicaciones, mímica incluida, que deleitaron a todos los que tuvimos el placer de escucharla, primero a través de una entrevista y después en su presentación, celebrada en el Teatro Talía de València, completamente abarrotado de seguidores del género negro y de la creadora del commissario Guido Brunetti.

Nuestra breve charla tuvo lugar en la FNAC de St. Agustí, una vez concluida la rueda de prensa. Donna Leon, con su nuevo título publicado en nuestro país, ‘La tentación del perdón’, editado por Seix Barral, bajo el brazo y recién aterrizada de un viaje de dos semanas a través de Alemania y Suiza, tenía ganas de respirar un poco de aire libre. «Me siento como un prisionero al que acaban de liberar», dijo. La presente edición de València Negra estaba dedicada a la memoria del fallecido librero, y también escritor, Paco Camarasa, nacido en València donde regentó las librerías La Araña y Pablo Neruda, y del que la escritora norteamericana guardaba un buen recuerdo. «Lo conocí hace quince años en su librería barcelonesa de Negra y Criminal, era un tipo estupendo, divertido, con buen sentido del humor»

domingo, 20 de mayo de 2018

Fira del Llibre de València 2018 (2). Aroa Moreno Durán: «Tras la caída del Muro de Berlín no se produjo una unificación sino una anexión»

Nº 547.- La trama de ‘La hija del comunista’, primera novela de Aroa Moreno Durán, editada por Caballo de Troya, se centra en la figura de Katia, hija de exiliados españoles en el Berlín Oriental, y narra las penurias de su niñez, la nostalgia irreductible de su madre y el comunismo inasequible al desaliento de su padre, al tiempo que nos muestra las pequeñas alegrías del día a día, un día a día marcado por la construcción del Muro, que trazará una frontera sociológica e ideológica, aunque también de hormigón, entre las dos partes de la capital berlinesa. En un momento dado, Katia conocerá a Johannes, un joven del otro lado y decidirá huir con él, abandonar su casa y su familia. Años más tarde, tras el fracaso de su unión, intentará regresar, recuperar el pasado, destruir el Muro que, inevitablemente, levantó con su huida y que ahora se mantiene en pie. La escritora madrileña pasó por la Fira del Llibre de València. En la caseta de la Organización, entre firma y firma de ejemplares, desgranamos una conversación sobre la novela, la extinta RDA y el futuro literario.
Aroa, ¿qué significa escribir para ti?
Esta es una pregunta básica, pero que obliga a pensar con detenimiento la respuesta. Escribo por necesidad, para pasármelo bien. Disfruto mucho haciéndolo y también con los momentos previos a la escritura en sí, cuando mi cabeza va cocinando lo que llevo entre manos, cuando me pregunto cómo voy a armar la novela... Y siempre termino formulándome la misma pregunta: ¿qué hace la gente que no escribe?
¿Es diferente publicar en una editorial como Caballo de Troya, donde cada año cambia la directora de ediciones, que hacerlo en otra más tradicional?
Estoy encantada con Caballo de Troya. Esa idea del cambio anual de director me parece estupenda, aunque a priori pueda catalogarse como un poco arriesgada. Está dando buenos resultados y además es hermoso que cada director deje su impronta, su sello, en la colección. A mí me correspondió Lara Moreno, una escritora literariamente muy grande y a la que admiro mucho. ‘La hija del comunista’ encontró en ella una segunda lectura y enseguida comprendió lo que era la novela, lo que requería y lo que yo deseaba contar. Ahora, lo que sucede es que Lara ya finalizó su trabajo, me he quedado sin editora y no tengo una casa a la que volver.

domingo, 13 de mayo de 2018

Fira del Llibre de València 2018 (1). Marta Sanz: «Me interesa una visión del amor basada en el compañerismo y la empatía, no asentada sobre una lucha permanente de poder, que permite mirar más allá y ser solidario con una realidad más amplia»


Nº 546.- Gris. El 29 de abril de 2018 amaneció gris en València. El sol apenas consiguió perforar la frontera nubosa en algún instante. Era la hora punta de la mañana en la Fira del Llibre, 53ª edición. Muchos, muchos visitantes. Unos curioseaban, hojeaban libros a peso; otros preguntaban por algunos títulos, tal vez inencontrables; bastantes conversaban en animados corrillos; por último un número indefinido de paseantes saludaban, alborozados, fortuitos encuentros sin duda postergados en el tiempo. En la caseta de Organización, detrás de una mesa rectangular, blanca, suficiente, Marta Sanz firmaba su nuevo libro publicado en Anagrama, ‘Amor fou’, una novela arrebatada al olvido editorial. Sentado junto a ella, entre pregunta y pregunta de sus lectores, entre firma y firma,  hablamos de esta historia que tiene como protagonistas a Lala y Raymond, y también a Adrián. Una historia triangular, dos relatos de amor, trazados en  escenarios distintos, un cuaderno de agravios y unas reflexiones en voz alta, que se unen y desunen, que se atacan y defienden. Raymond, desde su observatorio, vigila la felicidad conyugal de Lala, su antigua novia, y Adrián, su nueva pareja. No puede soportarla y decide intervenir en ella con su mirada evocadora y su presencia disfrazada. Pero hasta las pequeñas maldades pueden tener horrendos efectos secundarios… Entre nuestra conversación, la de Marta y la mía, no la de Lala y Raymond, se ha instalado definitivamente el color gris. Por un momento, pensé que vivía en 1950 y entrevistaba en blanco y negro. La portada de ‘Amor fou’ también es gris.
Marta, ¿por qué una reedición de Amor fou ahora?
‘Amor fou’ nunca había sido publicada en España. La escribí en dos mil cuatro con la idea de que se trataba de una novela distópica a medio o corto plazo, ya que la ambienté en torno a los años dos mil once y dos mil doce. Sin embargo, me encontré con la sorpresa de que la compraron dos editoriales y ambas la guardaron sin publicarla. En dos mil catorce, la editorial estadounidense La Pereza, que entonces comenzaba a funcionar, se puso en contacto conmigo para ver si tenía algún texto en plan altruista y se la regalé. La edición no fue demasiado perfecta, pero más tarde Anagrama encontró el libro, le gustó y lo ha publicado ahora en España. Por lo tanto, podemos decir que se trata de una reedición relativa.
¿Había mucho que retocar en la novela?
Después de haber transcurrido tanto tiempo, cuando relees un libro observas que, desde el punto de vista estilístico, ya no eres la misma escritora. Por otro lado, he tenido que cambiar algunas referencias temporales, porque en su concepción ‘Amor fou’ era una novela distópica y ahora es una novela realista. He introducido también algún cambio en el final del texto.

domingo, 6 de mayo de 2018

Benjamin Black, ganador Premio València Negra 2017: «Black es un artesano; Banville intenta ser un artista, cuando ni siquiera sabe lo que significa eso»


Nº 545.- Llegó con puntualidad irlandesa, es decir, anticipadamente, a la cita con la prensa valenciana. Los organizadores de València Negra lo tenían todo dispuesto y previsto. Benjamin Black, o John Banville, tanto monta, Premio València Negra 2017, apareció por el fórum de la Fnac Sant Agustí con chaqueta y camisa azul oscuro, indefinido, un pantalón gris y el acostumbrado pañuelo granate asomado al bolsillo superior de su americana. Él éxito de sus novelas, bajo cualquiera de sus dos firmas, Banville o Black, es enorme, aunque bien es cierto que su masiva popularidad la ha alcanzado merced a la serie de novelas protagonizadas por el patólogo forense Quirke. Tranquilo, con rictus expectante, amable, el escritor atendió a los fotógrafos y posó de todas las maneras imaginables: de pie, sentado, pensativo, risueño, con un libro, con dos…
A continuación dio comienzo la rueda de prensa. En la mesa Jordi Llobregat, director del festival; los representantes de Bromera y Alfaguara, Gonçal López Pampló y María Fasce, respectivamente; la traductora, María Jesús Plasencia, y el propio autor. Como preámbulo, Banville quiso dejar claro que no le gusta la catalogación y que no establece diferenciaciones entre sus novelas, policiacas o no, porque «no existe un género mayor o menor, sólo hay buena o mala literatura. Lo demás no importa. Daría todas las novelas de Camus o de Sartre a cambio de una sola de Simenon». Después de una hora exacta de preguntas y respuestas, Black propuso concluir el acto: «Como diría Jane Austen: “ustedes ya han disfrutado bastante”. Si les parece bien lo dejamos aquí». Se levantó la sesión y llegó el turno para las entrevistas.
¿Por qué escribe Benjamin Black o qué significa la escritura para usted?
Respirar… Para mí escribir es respirar. La escritura me ayuda a entender la realidad, a interpretarla. A veces mi mujer me pregunta a qué me dedicaría si dejase de hacerlo: ¿a la política, a ayudarnos a todos…?

jueves, 19 de abril de 2018

Jorge Eduardo Benavides, ganador del XIX Premio de Novela Fernando Quiñones 2018: «El mundo de las editoriales, de los agentes y de la literatura en general es un ámbito muy femenino»


Foto P. Cosano. Grupo Anaya
Nº 544.- Habíamos pactado la entrevista unos días antes, recién pasada la
Semana Santa. Es primera hora de la tarde cuando tecleo su teléfono. Timbrea varias veces. No demasiadas, es cierto. «¿Qué tal? ¿Cómo le va?», responde puntual Jorge Eduardo Benavides, el escritor peruano (Arequipa, 1964) que, con su novela ‘El asesinato de Laura Olvido’, editada por Alianza Literaria, ha conquistado el Premio Fernando Quiñones 2018. Mientras concluimos los saludos, conecto la grabadora, hacemos una prueba y comenzamos la conversación.
En primer lugar, enhorabuena por el galardón.
Muchas gracias.
¿Por qué es importante para Jorge Eduardo Benavides haber ganado el Premio Fernando Quiñones 2018?
Bueno, los premios son importantes porque significan el reconocimiento a un trabajo específico, en este caso una novela. El Premio Quiñones lleva el nombre de un autor al que he leído a lo largo del tiempo y conquistarlo aporta la visibilidad que a veces se echa en falta con una publicación habitual.
¿Y qué significa para usted el hecho de escribir, la literatura en general?
Es un trabajo que a mí me gusta y al que me dedico con todo el entusiasmo del mundo. Aunque en mi caso he de compatibilizarlo con otro tipo de ocupaciones, clases, conferencias o charlas, que me permiten conseguir tiempo para escribir, no deja de ser un oficio que requiere paciencia, esfuerzo y entrega.
Su novela habla del asesinato de una agente literaria, Laura Olivo, en el Madrid de nuestros días. La principal sospechosa, Lucía Luján, ha sido detenida y permanece en prisión. Un expolicía peruano, «Colorado» Larrazábal, de origen vasco y raza negra, que ha emigrado a España y sobrevive desempeñando ocupaciones ocasionales para un compatriota suyo, el abogado Tejada, será el encargado de esclarecer este misterioso crimen.

jueves, 12 de abril de 2018

Vicent Sos, entrenador del C.Bm. Castellón: «En tiempos de crisis, trabajar los fundamentos del balonmano es lo que mejor funciona»

Vicente Sos
Nº 543.- Vicent Sos Soler, profesor de instituto y entrenador del Club Balonmano Castellón, es un técnico
de la casa. De toda la vida. Lo conocí hace mucho tiempo, en los años ochenta del pasado siglo, cuando se desempeñaba como preparador del desaparecido S.P. Castellón. Ha caído mucha agua desde entonces, pero él, con los avatares propios del oficio de existir, continúa vinculado al deporte del cuarenta por veinte y ahora en primera línea, ya que fue el artífice, junto con sus jugadoras, del ascenso a la División de Honor-Liga Guerreras Iberdrola, la máxima categoría del balonmano nacional femenino.

La temporada en la nueva división está resultando dura y, a falta de seis jornadas para terminar la competición, ha llegado la hora de hacer balance, hablar de esta experiencia y también de las posibilidades reales del equipo castellonense para mantenerse una temporada más en la División de Honor.

Vicent, ¿cómo te introdujiste en el balonmano?
Empecé un poco tarde, en octavo de Básica, con trece años. Un día, al salir del colegio, vi a mis compañeros hablando con un señor al que no conocía de nada. Veinticuatro horas después estaban jugando al balonmano y me animaron a que me uniera a ellos. Y eso hice. Aquel desconocido era Juan Carda, árbitro de balonmano y de fútbol ya fallecido, un enamorado de nuestro deporte, que nos animó a todos a practicarlo.

Por lo tanto tu etapa de formación fue breve.
Sí, estuve tres años jugando en el Colegio Obispo Climent y luego formamos el primer equipo juvenil del antiguo S.P. Castellón, que ya tenía como presidente a Rafa Martí. Fueron dos temporadas muy divertidas, muy bonitas, pero luego llegó mi lesión y lo tuve que dejar. Eso ocurrió en 1986.

Y diste el «salto» de la pista al banquillo, un salto breve, apenas unos pasos, pero importante.
Comencé a entrenar porque mis amigos también lo hacían. Recuerdo que Manolo Mundina, Ramón Mas y yo, sentados en una cafetería, nos repartíamos los equipos que íbamos a entrenar cada uno. Hice el curso de monitor y el territorial y, en 1991, Ramón Mas y yo decidimos marchar a Madrid para estudiar el Nacional. Sin duda, fue una de las mejores decisiones de mi vida. Luego me casé y estuve unos años de parón, hasta que me llamaron del Balonmano Onda para el equipo de Primera Nacional. De ahí pasé al Puerto de Sagunto y ahora al C.Bm. Castellón.

¿Esta es la primera ocasión que entrenas un equipo femenino?
No, no, el S. P. Castellón comenzó a funcionar sólo con el balonmano masculino, pero el entrenador Quique Ramil decidió crear un equipo femenino sénior con las alumnas del instituto y después otro cadete, al que entrené durante dos años en Liga Autonómica. Después estuve con los chicos y ahora he vuelto con las chicas..

domingo, 8 de abril de 2018

Bm. Castellón, primer club castellonense en la División de Honor del balonmano femenino-Liga Guerreras Iberdrola.


Nº 542.- Sólo faltan seis jornadas para concluir la liga de División de Honor femenina de balonmano. Por arriba de la tabla la cosa está más que reñida. Arde. Tres equipos se disputan el título: Rocasa Gran Canaria, Mecalia Atlético Guardés y Súper Amara Bera Bera. Cualquier tropiezo, cualquier punto perdido, puede decantar la balanza hacia un lado u otro. Y lo mismo ocurre por abajo. Arde también. Villaverde, Handbol Canyamelar, Bm. Castellón y Ants Bfit Muchoticket tratan de eludir los dos últimos lugares que conducen a la pérdida de la categoría. Las jugadoras del Bm. Castellón, en su primera temporada en la elite del balonmano nacional, pugnan por la permanencia. De momento, parecen salvadas, pero un solo punto de diferencia, que es su ventaja actual sobre el Canyamelar, su inmediato perseguidor, parece poco bagaje. El final de curso se anuncia duro y terrible. Van a ser seis semanas proclives a las sorpresas que proporcionan victorias o derrotas inesperadas.

Desde finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, la ciudad de Castellón de la Plana no conocía lo que es el balonmano femenino de primer nivel. En aquella época, el histórico Medina, procedente de la no menos histórica Sección Femenina, participaba en lo que se llamaba Primera División Nacional, embrión de la actual División de Honor Femenina–Liga Guerreras Iberdrola, con una estructura competitiva completamente distinta a la actual. Tras lograr el ascenso durante la temporada anterior, el Bm. Castellón, trata de consolidarse en la categoría. Una empresa difícil, muy difícil, porque el presupuesto es corto y el equipo se nutre fundamentalmente de su cantera, de su trabajo con la base, bien alejado de cualquier posibilidad de incorporar jugadoras extranjeras. Por eso su esfuerzo, su obstinación por mantener en primera línea al balonmano castellonense todavía alcanza un mayor valor. Sin duda. Hace unos días, tres jugadoras del primer equipo, tres guerreras de la División de Honor, se prestaron a contar esta experiencia. Lo hicieron en torno a una mesa, en un desayuno sabatino. Ellas son: Noelia López, Noelia Sales y Nerea Fernández. Las tres, cómo no, proceden de la cantera local.

domingo, 25 de marzo de 2018

Patricio Pron: «Vivimos un momento importante en cuanto a la reivindicación del cuento como género literario»


Nº 541.- Después de mucho tiempo sin entrevistar a nadie por andar metido en otras escrituras, concerté el encuentro con Patricio Pron (Rosario, *osario según su preferencia, Argentina, 1975) con innegable interés no exento de curiosidad. Si uno se adentra en la lectura de ‘Lo que está y no se usa nos fulminará’, su nueva colección de cuentos, llega un punto, página 145, en el que ha de enfrentarse al relato ‘Este es el futuro que tanto temías en el pasado’, donde el escritor rosarino, ¿tal vez *osarino?, habla de sí mismo, en una suerte de autorretrato sin óleos pero con tinta. Cargado de humor, saturado de presentaciones, entrevistas y conferencias, cuenta que llegó un momento en que decidió contratar los servicios de un actor, o una actriz, o de ambos a la vez, de edades diferentes a la suya, incluso superiores, para que le suplantasen en esos eventos que tanto le agobian, o cansan, o aburren, o de todo un poco. Así que quien se preparaba para conectar la grabadora, el mismo que llevaba mucho tiempo sin entrevistar a nadie, anduvo unos días cuestionándose si vendría Pron u otro ser vivo, asalariado por supuesto, con el necesario discurso para atender sus preguntas.
Por tanto, el primer tema a tratar resultaba obvio: ¿estaba Patricio Pron en València o había enviado a uno de sus contratados para representarle? ¿Era Patricio Pron quien protocolariamente intercambiaba frases de cortesía conmigo o era otro individuo?
Es una magnífica pregunta que no estoy autorizado a responder, así que me temo  que vamos a dejar la incertidumbre abierta durante un tiempo.
¿Qué significa la literatura, la escritura para Patricio Pron?
Para muchos de nosotros [Pron bebe agua], hay algo específico que constituye nuestra identidad y es la relación que existe entre las palabras y el mundo. No somos capaces de comprender nuestro lugar en el mundo si no es a través de nuestra relación con las palabras y el efecto que éstas surten. En mi caso, la producción de literatura lo es todo, no sólo una forma de expresión sino también de posición política, el deseo de contribuir a una discusión amplia sobre lo que somos y lo que deseamos ser. Con mis textos trato de involucrar al lector, de convertirlo en participante activo de una conversación y de que la escritura no sólo sea beneficiosa para mí sino también para quienes me leen.

sábado, 10 de marzo de 2018

‘El enemigo interior’ de Seumas Milne (Alianza Editorial). Reconstrucción de un conflicto de estado en la Inglaterra del siglo XX.


Con mano de hierro, de ahí su apodo político, Margaret Thatcher  (Lincolnshire, 13 de octubre de 1925-Londres8 de abril de 2013), gobernó Inglaterra como primera ministra desde 1979 a 1990. No cabe duda que durante su mandato debió enfrentar retos difíciles, como el episodio de la Guerra de las Malvinas o las huelgas de hambre de los prisioneros del I.R.A., pero la líder conservadora, convencida de que los sindicatos debilitaban el poder democrático del estado a través de sus protestas e interminables paros, se había autoimpuesto la reducción del poder sindical como uno de sus principales puntos de acción gubernamental. Dentro de esta estrategia se ubican los duros enfrentamientos entre los mineros británicos y la Dama de Hierro del bienio 1984-1985, de los que se ocupa Seumas Milne (Inglaterra, 1958) en su libro ‘El enemigo interior. La guerra secreta contra los mineros’, editado por Alianza Editorial. Milne, director de Estrategia y Comunicación del Partido Laborista inglés, estudió economía y política en Oxford y Londres y trabajó como periodista en Economist y como columnista en el Guardian.

La política industrial y económica de Margaret Thatcher pasaba por la privatización de varios servicios públicos, así como por el cierre de numerosos pozos mineros. De hecho, a finales de los años ochenta su número descendió de ciento ochenta y un mil pozos abiertos a tan sólo sesenta y cinco mil, con el elevado número de despidos y onerosas indemnizaciones que estos cierres llevaron consigo. Evidentemente, la postura sindical no podía ser otra que luchar por la defensa de los puestos de trabajo e impedir el cierre de los pozos, por lo que el conflicto de intereses y expectativas sociales parecía servido.

miércoles, 17 de enero de 2018

José Luis Corral: «Carlos I fue el último caballero medieval que existió»

Nº 540.- Tras el éxito cosechado con ‘El vuelo del águila’, monumental novela histórica sobre los últimos años de Fernando el Católico y la llegada a España de la dinastía de los Habsburgo, José Luis Corral, historiador y novelista, publica el segundo de los cinco volúmenes previstos para hablar del siglo XVI. Su nueva entrega, ‘Los Austrias II. El tiempo en sus manos’, cubre el periodo comprendido entre 1519, cuando Carlos I es nombrado emperador, y 1539, fecha del fallecimiento de su esposa Isabel de Portugal. Para hablar de los pormenores de este segundo volumen pasó por València el escritor aragonés con el que conversé durante unos minutos sobre este periodo tan apasionante de nuestra historia. Y como siempre, tras charlar con él, aprendí cosas nuevas y refresqué conocimientos que tenía olvidados desde mis tiempos en la Facultad de Geografía e Historia de la capital del Turia.
José Luis, sigues adelante con tu ciclo de novelas sobre los Austrias
Ahí estamos, se anunció como una saga y ésta es la segunda entrega. Mi idea original era escribir cinco novelas ya que quiero dividir el siglo XVI en ciclos de veinte años. Si el público, como hasta ahora, responde y la Editorial Planeta sigue interesada seguiremos adelante.
De momento, es buena señal que haya aparecido publicada ya la segunda novela.
Desde luego que sí. Mis libros son longsellers, novelas de larga duración, y espero que tenga un largo recorrido como las otras.
Sin duda, eres un escritor de fondo de librería, autor de títulos que se buscan siempre.
Parece que sí. Planeta está reeditando mis primeras novelas, que antes pertenecían a Edhasa, y se siguen vendiendo a pesar de que algunas las publiqué hace más de veinte años.
En ‘Los Austrias II. El tiempo en sus manos’, te centras en la figura de Carlos I, un monarca joven que llega a España sin saber castellano, presa fácil para consejeros tan poderosos como Adriano de Utrecht, Guillermo de Croy o Nicolás Granvela, ¿no?
Desde luego estos personajes que citas son de una categoría política extraordinaria y con un peso específico importante. Carlos era un joven educado en Flandes por su tía Margarita de Austria con la que tuvo una estrechísima relación, ya que sus padres lo abandonaron allí y no se ocuparon de él. Cuando llegó a España, su padre ya había muerto y su madre estaba encarcelada en Tordesillas. No hablaba castellano, desconocía las costumbres del país tanto que no sabía que había de jurar los fueros de Aragón, Catalunya y València, porque la Corona de Aragón así lo exigía a sus reyes. De todos modos, aunque era un hombre muy ajeno a todo lo que aquí ocurría, demostró tener una gran capacidad de adaptación a sus nuevas circunstancias.

lunes, 1 de enero de 2018

Riccardo Muti y la Filarmonica de Viena han felicitado 2018 desde el escenario de la Musikverein

Riccardo Muti, por quinta vez en toda su trayectoria musicial, ha dirigido el Concierto de Primero de Año desde la Musikverein de Viena. Un mensaje de alegría y paz para todo el mundo a través del pentagrama.Valses, polcas, galopes, distribuidos con pulso certero y bañados, tanto por parte de los profesores de la  orquesta como del propio director italiano, en ajustadas dosis de buen humor, nos han acompañado en la primera mañana del año.

Por supuesto, entre el público asistente no podían faltar los aficionados japoneses, que allí se dan cita cada uno de enero ataviados con sus mejores galas y, también, con sus mejores móviles. En resumen, un buen principio de 2018. 

En la retransmisión televisiva, como no podía ser de otro modo, se ha echado en falta a José Luis Pérez de Arteaga, el comentarista habitual del evento durante muchas ediciones anteriores. Precisamente, su sustituto, Martín Llade, que comanda el interesante programa Sinfonía de la Mañana en Radio Clásica, ha tenido un emotivo recuerdo hacia el crítico y musicólogo madrileño que, inesperadamente, nos dejó a lo largo del pasado 2017, después de anunciar a través de los micrófonos que en 2018 el encargado de dirigir este tradicional concierto sería Riccardo Muti, a quien por cierto tenía muchas ganas de ver de nuevo al frente del elenco sinfónico austriaco. 

Según la web de la Filarmónica de Viena, la batuta escogida para dirigir el Concierto de 2019 es la de Christian Thielemann, un director berlinés nacido en 1959 y que lleva colaborando con los filarmónicos vieneses desde el año 2000.