«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

jueves, 19 de marzo de 2020

Asesinato y entierro de don José Canalejas - rodado en 1912





Esta es la película de 7 minutos de duración, que recoge el asesinato - reconstrucción ficcional - y el entierro - imágenes reales - en 1912 de José Canalejas, presidente del Consejo de Ministros. Sobre este film habla el libro 'El complot Canalejas' de Julián Granado.



Julián Granado, ganador XXIII Premio de novela Ciudad de Salamanca: «Algunas grandes amistades encierran también grandes traiciones»


Nº 601.- Pocas personas de mi generación no conocerán una película de siete minutos de duración, más o menos, en la que se puede observar la reconstrucción del asesinato de José Canalejas, presidente del consejo de ministros de España en 1912. Canalejas fue tiroteado en la Puerta del Sol de Madrid, al mediodía del 12 de noviembre, mientras observaba el escaparate de una librería. El asesino respondía al nombre de Manuel Pardiñas, un hombre de filiación anarquista. Sin embargo, con la perspectiva del tiempo transcurrido, se vio que aquel fue un caso de magnicidio cerrado en falso, archivado muy prematuramente. Sobraban personajes interesados de pelajes muy diversos, incluso contradictorios, en la desaparición, física y política, del prometedor dirigente liberal ferrolano, llamado a pilotar el viraje al que se veía abocada España tras el desastre de 1898. Bajo este planteamiento, el escritor onubense afincado en Sevilla, Julián Granado, ha construido un thriller histórico, ‘El complot Canalejas’, en el que valiéndose del inspector de policía Eduardo Borrego intenta reconstruir todo lo ocurrido y esclarecer los verdaderos entresijos del asesinato. Desde nuestros respectivos enclaustramientos, el de Julián Granado en Sevilla, y el mío, en València, a través del teléfono hilvanamos una conversación sobre la novela, que la grabadora registró con su fidelidad acostumbrada.

Julián, ¿cómo lleva el coronavirus?
En casa, confinado como todos. Intento combatirlo leyendo, abstrayéndome del clima de pánico generalizado que producen los informativos, aunque ellos pretendan justamente lo contrario. Hay que tener vida, aunque sea en reclusión.
Enhorabuena por el Premio de Novela Ciudad de Salamanca, ¿qué supone para Vd. haberlo ganado?
Muchas gracias. Teniendo en cuenta la altura del galardón, yo diría que es el más prestigioso que he ganado hasta este momento. Me produjo una gran emoción y satisfacción cuando fui a recogerlo y vi como el Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes cuidan y miman de un modo muy especial este premio.
Usted es médico de profesión, ¿se llevan bien la medicina y la escritura?
Se llevan muy bien porque la medicina, por lo que tiene de trato humano, aporta muchas experiencias, que luego rinden beneficios a la hora de sentarse a escribir. Por otro lado, mis pacientes saben de mi vocación literaria y a veces me permiten que me pierda por las tardes para dedicarme a la escritura [risas].
Y ¿qué significa o qué es para Vd. la escritura?
Para mí, escribir es una forma de conocer e interpretar el mundo y de intentar saber de dónde viene y a dónde va. Por eso, las circunstancias que estamos viviendo ahora, seguramente tendrán su influencia en literatura, estoy seguro de ello.