«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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lunes, 8 de marzo de 2021

Un relato de Manuel Jabois

A lo largo de la entrevista sobre su novela 'Miss Marte', Manuel Jabois habla del personaje José Antonio Ventín, el director de un periódico gallego al que le aterra la actualidad, las exclusivas, las primicias, y que solo quiere publicar noticias que sus lectores ya han leído en otros medios. Jabois escribió un relato breve sobre este personaje en el periódico El País el 24 de agosto de 2015. Se titula El tiempo que hizo ayer. Y dice así:

El director Ventín deseaba publicar todos los días en portada lo que sus lectores supiesen

José Antonio Ventín era el director del periódico en Pontevedra, un hombre pálido y delgado que tenía estampa de cirio. Entraba todas las mañanas a las once con cara de funerario y se encerraba en su despacho con la cabeza hundida entre los brazos vigilando la puerta por si alguien la abría a traición. Ventín tenía una peculiaridad hermosa: detestaba las noticias. Cada vez que alguien traía una exclusiva lo primero que tenía que hacer era convencer a Ventín. El director se ponía unos anteojos extravagantemente grandes, que debieron de pertenecer a su bisabuelo, y miraba con cara de morsa al redactor. Cuando el redactor terminaba, Ventín abría la boca en tembleque.

Manuel Jabois: «Miss Marte es como una marciana que aterriza en el pueblo de Xaxebe»


Manuel Jabois (Fotografía: María Contreras)
Nº 617.- No es un libro de risa, pero es un libro con sutiles toques de humor. No es una novela policíaca, pero es una novela con una intriga bien dosificada. Tampoco es una historia de amor, pero en sus páginas late un enamoramiento de verano. No es un texto coral, pero sus personajes, principales y secundarios, son de los que dejan huella. No es una narración introspectiva, pero sus páginas esconden reflexiones muy particulares... Les hablo de ‘Miss Marte’ (Alfaguara), la segunda novela de Manuel Jabois (Sanxenxo, Pontevedra, 1978), periodista y escritor, que indaga sobre Mai, una chica muy joven con una niña de dos años, Yulia, que llegan al pueblo de Xaxebe a comienzos de un verano. Allí conocerá a Santi, se enamorarán y, al cabo de un año, celebrarán una boda que concluirá en tragedia, cuando en plena fiesta Yulia desaparezca misteriosamente. Veinticinco años después, una meticulosa periodista, Berta Soneira, decide filmar un documental sobre aquel caso irresoluto, que cambió la vida a los habitantes del pueblo. Hoy, ahora, son las seis de la tarde. Brilla el piloto rojo de la grabadora. Marzo estrena su primer día. Manuel Jabois y quien esto suscribe, comenzamos a hablar sobre ‘Miss Marte’ y el universo que la rodea.

Manuel, aunque llevas ya varios libros de periodismo publicados, esta es tu segunda novela de ficción. A la hora de escribirla, ¿ha pesado mucho el éxito de ‘Malaherba’, tu anterior entrega?

Sí, sí que ha pesado. Realmente tenía mucha ilusión por la buena acogida de ‘Malaherba’ y por todo lo que trajo consigo, referido a lectores, presentaciones, críticas, etcétera. Si no hubiera sucedido así, probablemente no hubiera escrito otra o hubiera tardado más en hacerlo, porque mientras la escribía me lo pasé bien y el hecho de pasárselo bien siempre repercute en las ganas de repetir la experiencia. No soy una persona muy segura de sí misma y, cuando la publiqué, no tenía ni puñetera idea de lo que iba pasar. Por lo tanto, el hecho de que funcionase y se leyese mucho influyó en mi autoestima y escribir con autoestima es mucho mejor que hacerlo sin ella.

miércoles, 19 de junio de 2019

Manuel Jabois: «Quiero llegar a los lectores con mis propias armas, con mi estilo»


Nº 578.- Ha adquirido relevancia por sus apariciones en prensa. Diario de Pontevedra, El Mundo y El País han publicado y publican sus artículos desde hace tiempo. Tiene una colaboración diaria, breve pero jugosa, en la Cadena Ser, dentro del programa Hoy por Hoy, donde se pueden escuchar sus comentarios sobre temas de actualidad. Ahora, Manuel Jabois (Sanxenxo, Pontevedra, 1978) se descuelga con su primera incursión en el territorio de la ficción. Y lo hace con una novela, ‘Malaherba’, editada por Alfaguara, una narración fronteriza entre la última infancia y la pubertad, la de Tambu, Elvis, Rebe y Claudia. ‘Malaherba’ es un libro de iniciación, de descubrimientos, de peligros, de asombros y perplejidades. Una prosa fresca, con retranca, pulida, bien engrasada, que se lee con pasmosa rapidez y deja un poso agridulce en el lector, es su mejor tarjeta de presentación.

Manuel, es la primera vez que te entrevisto, por tanto, esta pregunta es casi obligatoria: ¿qué significa para ti escribir?
Básicamente, escribir para mí significa ser bastante feliz. Me cuesta mucho ponerme a escribir y me cuesta mucho dejar de hacerlo y digo que soy bastante feliz porque se me ocurren muchas cosas que, aquí y ahora, no pasan por mi cabeza. Muchas veces vivo mejor en la escritura que fuera de casa. No puedo decir que los momentos de bajón, de tristeza o de preocupación se curen con la escritura, pero sí es verdad que después de escribir me siento bastante mejor. También me sienta muy bien escuchar lo que la gente opina de lo que escribo, porque yo escribo para los demás.

¿‘Malaherba’, por ser tu primera novela, es muy autobiográfica?
En realidad, no es la primera, ya que escribí una novela en gallego hace quince años. Sobre su carácter autobiográfico, no creo que tenga que cumplirse siempre esa norma. No sé cuál será la segunda, la tercera o la cuarta novela que escriba, pero de lo que no tengo ninguna duda es de que decidí utilizar la primera persona para contar una historia más o menos lineal, concentrada en un tiempo y un espacio autobiográficos concretos, en los que el protagonista, un niño con la misma edad que un día tuve yo, vive y estudia en un entorno parecido al mío. A partir de ahí, la familia y los compañeros son completamente inventados. El protagonista tiene obsesiones, inseguridades, dudas y miedos que sí son míos, igual que su mirada. Si no lo fueran, resultaría muy complicado para un escritor novato como yo haber inventado todo eso. He escrito la novela desde el punto de vista de la humildad.

¿Has escogido precisamente la primera persona para narrar por esos rasgos tuyos a los que aludes?
A la tercera persona le tengo mucho respecto. Creo que no sabría manejar bien la omnisciencia y que enseñaría demasiado al lector. Hay que poseer un dominio narrativo muy grande para utilizarla. Además, como provengo de la crónica y del reportaje, tal vez me hubiera podido más la pulsión periodística que la literaria a la hora de escribir. Con la primera persona, el problema radicaba en localizar la voz narrativa de un crío de esa edad. Pero como  todavía conservo bastante de adolescente, me parece que no me ha quedado mal.