
Antonio, desde el cielo, cuando
pilotabas aviones, ¿cómo se veía Egipto y sus pirámides?
Como
decía Von Daniken «se ve el mundo con los ojos de Dios». Tuve la oportunidad de
ver las pirámides e incluso y con el permiso de Control, pude sobrevolarlas.
Recuerdo que invité al pasaje para que las viera a través de las ventanillas. La
verdad es que son tan impresionantes como cuando estás abajo, pero desde las
alturas se observa la verdadera dimensión de estos monumentos.