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Carlos, escribir es una enfermedad?
Incurable. Es una enfermedad
incurable. No tiene remedio y es lo que te ordena, lo que le da un sentido a lo
que vives y piensas.
Blog de literatura, entrevistas, libros, cómics, balonmano, recuerdos y otras cosas.
«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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Carlos, escribir es una enfermedad?
Incurable. Es una enfermedad
incurable. No tiene remedio y es lo que te ordena, lo que le da un sentido a lo
que vives y piensas.
Nº 561.- Entrevisté por primera vez a
Carlos Zanón (Barcelona, 1966) en un Cosecha Negra,
regentado por Miguel Fuentes en la calle Sevilla (la calle no ha desaparecido
aún). A lo largo de los años, el escritor barcelonés se ha convertido en un
clásico de este festival noir y se le
ve por nuestra ciudad con relativa frecuencia. Sin embargo, ha sido ahora, tras
la publicación por Planeta de su nueva novela, ‘Carvalho Problemas de
identidad’, donde por encargo recupera la figura del aletargado Pepe Carvalho, el
detective creado por Manuel Vázquez Montalbán, cuando se ha dejado caer por
estos lares en viaje promocional. Sin duda era el momento idóneo para compartir
unos minutos con él y preguntarle unas cuantas cosas sobre esta nueva novela y
también sobre la literatura de género. Zanón acudió a la cita con su eterna
sonrisa en la maleta, sonrisa que no perdió durante toda la entrevista, a pesar
de su cansancio evidente, que derivó en risa franca en algunos momentos. Dos
tónicas, un cielo casi nublado, olor a primavera tibia, la grabadora y el libro
arroparon nuestra charla.
Nº 516.- Carlos Zanón llegó a Valencia un sábado de
mayo a media tarde. Procedía, quiero recordar, de Madrid. Habíamos quedado en
la cafetería del Hotel Reina Victoria para charlar un poco sobre sus últimos, y
también sus próximos, proyectos literarios. Desde 2014 no hablaba cara a cara
con él. Mucho más recientes son mis conversaciones, taciturnas, solitarias, con sus libros, sobre
todo con ‘Marley estaba muerto, el último a fecha de hoy. Ahora, Zanón anda
inmerso en dos novelas de próxima aparición: ‘Taxi’, que se publicará en
octubre de este mismo año, y otra,
todavía sin título, en la que este barcelonés se ha comprometido a despertar a
la criatura de otro escritor, el detective Pepe Carvalho, parido por el
fallecido Vázquez Montalbán, que lleva muchos años dormido, mejor aletargado, al
que pronto podremos leer sin duda provisto de ese impulso, de esa pátina tan particular
con que Zanón barniza a sus personajes. Tras la entrevista, Carlos Zanón debía
participar en Valencia Negra 2017, así que sin prisa, pero tampoco sin demoras,
comenzamos la charla. Encima de la mesa, la grabadora con el rec pulsado y dos
tónicas, con hielo y limón, pero descargadas.
Afortunadamente, el escritor Carlos Zanón se
ha convertido en un habitual de Valencia Negra. Acudió a este festival en su
primera edición, la de 2013, donde fue galardonado con el Premio Valencia Negra
por su obra ‘No llames a casa’. Un año después, en 2014, ha regresado para
participar en coloquios y debates y
hablar de sus novelas, tan negras, tan grises, como las de los demás colegas.
Dentro de la jornada de clausura, celebrada en la mañana del domingo en la
librería Cosecha Roja, el escritor catalán, cazadora oscura, camiseta azul con
letras amarillas, se dejó secuestrar durante unos minutos, no a punta de pistola
sino de grabadora, y respondió a unas cuantas preguntas, rápidas como su narrativa,
sobre cuestiones del género negro y de su última entrega, ‘Yo fui Johnny
Thunders’, la historia de Francis, o Mr. Frankie, un músico rockero que decide
regresar a su barrio, el lugar donde vivió sus primeras experiencias, tras
dejar atrás la miseria y la drogadicción. Pero sus viejas calles son meras
ruinas, por las que aún deambulan su padre, su media hermana, su primera novia
y algún que otro amigo.