Por algún rincón de la
prensa digital he leído que la publicación de ‘Días de destrucción, días de
revuelta’, del binomio Chris Hedges (Vermont, EE.UU., 1956) y Joe Sacco (Malta,
1960), editado ahora en España por Planeta Cómic, no ha sentado muy bien en los
Estados Unidos. Algo completamente natural después de leer el libro. Escribo
libro, porque no sé muy bien si catalogarlo como cómic o como un producto fronterizo,
un mestizaje entre el reportaje periodístico y el cómic con formato de libro. Muchos
lo catalogan como novela gráfica, tal vez sea así. Yo no lo tengo tan claro. El
volumen del texto escrito por Hedges es notable e, indudablemente, lleva la voz
cantante en el relato.
Decía que es algo natural la
indigestión estadounidense porque la historia que cuenta este ‘Dias…’ es la
cara la B de la realidad norteamericana, las miserias, un retrato del
capitalismo más despiadado con la naturaleza y con el ser humano, siempre en
pos de conseguir el mayor beneficio posible, sin importar en absoluto los daños
que estas prácticas puedan producir y donde solo una palabra cuenta: más.
Desde el primer instante, Hedges
deja muy claro en la Introducción del volumen que tanto él como Sacco pretendían
dibujar un retrato sobre la vida en aquellas zonas estadounidenses en las que
las reglas del mercado campan a sus anchas, utilizando sus propios términos «allí
donde los seres humanos y el medio ambiente son usados, y luego desechados,
para maximizar las ganancias». Claro que este análisis les ha llevado un poco más
lejos de sus planteamientos iniciales, hasta el punto de que llegan a afirmar
que «el capitalismo corporativo va, literalmente,
a matarnos a todos, al igual que ha ya matado a los nativos norteamericanos, a
los afroamericanos atrapados en los guetos urbanos, a aquellos que hemos dejado
atrás en las cuencas mineras, y a quienes viven como siervos en los campos de
cultivo del país».
