«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Soler. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Soler. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de julio de 2017

Antonio Soler: «El “Noi del Sucre” es un personaje con carisma, misterioso, muy literario»

Nº 522.- Los que, además de leer las entrevistas que publico en Diario SIGLO XXI, se aventuran por mi blog ‘El Eco de las Voces’, sabrán que cada año escojo la que para mí ha sido la mejor novela del año. Se trata de un título meramente honorífico, sin dotación económica, pero que de alguna manera define mis preferencias literarias. En el año 2016 este título fue a parar a ‘Apóstoles y asesinos’, por el momento la última entrega del escritor malagueño Antonio Soler, en la que se conjugan invención y verdad, de tal manera que nunca tenemos claro si sostenemos entre nuestras manos  una novela esculpida desde la realidad o un ensayo escrito con las herramientas de un novelista. Este artefacto magistral lo concibió Antonio Soler para contar la vida del «Noi del Sucre», cuyo verdadero nombre era Salvador Seguí i Rubinat, un anarquista catalán que, tras partir de posiciones absolutamente radicales, navegó hacia fórmulas de consenso, convencido de que el pacto era la única forma de avanzar desde el punto de vista social. Por las páginas de estos Apóstoles desfilan momentos trascendentales de la historia barcelonesa: la Semana Trágica, la Primera Guerra Mundial, los meses previos al advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera y el terror con el violento envoltorio de la muerte y la sangre, personificado en los propios ácratas y en los pistoleros de los llamados Sindicatos Libres.

Fue a comienzos de junio, calor mediante, cuando Antonio Soler visitó València para presentar ‘Apóstoles y asesinos’ en un acto organizado por Amnistía Internacional. La puesta en escena tuvo lugar en el Sporting Club Ruzafa, un local donde antaño se repartían puñetazos sobre un ring de lona y que hoy acoge el estudio de varios artistas plásticos, así como actos como el que propició mi encuentro con el autor malagueño. Un encuentro que, dicho sea de paso, no hubiera sido posible sin la mediación de Miguel Fuentes, propietario de la librería Cosecha Roja de la capital del Turia.

lunes, 29 de agosto de 2016

‘Apóstoles y asesinos’ de Antonio Soler. ¿Se pueden romper los lindes de la novela histórica?

¿Se pueden romper los lindes de la novela histórica?

Sin duda que sí. Al menos, Antonio Soler (1956, Málaga) lo ha conseguido en su última entrega, ‘Apóstoles y asesinos’, editada por Galaxia Gutenberg. Siempre resulta dificultoso discernir en una novela de este género dónde acaba el hecho constatado y dónde la invención. Existe una suerte de territorio de nadie, fronterizo, en el que realidad e invención se entremezclan para fraguar la argamasa que sustentará todo el artificio literario. Es precisamente en ese punto donde el escritor malagueño ha hecho un trabajo de primera. A priori sabemos, o creemos saber, que llevamos entre manos una ficción, sin embargo, al adentrarnos en la lectura ya no está tan claro y comprobamos, no sin admiración, que las costuras no se notan, tampoco los pespuntes, que la voz narrativa apenas distingue entre una cosa y otra, que todo está ensamblado en un discurso sin fin, donde se suceden el relato académico más ortodoxo, al estilo de una crónica cualquiera; el diálogo entre personajes, subrayados por comillas y no por guiones; o brillantes pasajes literarios. En algunos de ellos, al autor le interesa advertirnos de donde ha extraído lo que cuenta y lo hace notar, incluyendo su propia opinión, a veces decepcionada, a veces crítica, sobre la fuente original. Un modo de comportarse que aplaudo, bien alejado de esa moda absurda, que se ha instalado entre algunos novelistas consistente en incluir la bibliografía utilizada durante el proceso de escritura al final del libro, como si de un manual al uso se tratase.

En estas cuatrocientas treinta y cuatro páginas narradas en tercera persona, Soler traza un retrato del anarquismo y de la sociedad barcelonesa del primer cuarto del siglo XX, donde la violencia entre sindicatos y patronal, traducida en asesinatos, atentados callejeros o tiroteos, terror en suma, era moneda de uso común. Por extensión, esta violencia se trasladó a otras ciudades como Madrid, Zaragoza o Valencia, aunque nunca alcanzó los niveles de brutalidad de la capital catalana.

Personifica la narración en la figura de Salvador Seguí Rubinat (1886-1923), conocido como el «Noi del Sucre», un líder anarquista que desarrolló sus actividades desde comienzos de la centuria hasta la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera, que no llegó a conocer, porque fue asesinado poco antes. No resulta irreverente citar aquí la muerte del protagonista. Al contrario. Aunque asistimos a la presencia de pistoleros y bandas organizadas,  ‘Apóstoles y asesinos’ no se adscribe al género policial, tradicional donde lo relevante es conocer el desenlace final y descubrir al culpable. Ya desde la introducción, con un recurso que no resulta nuevo, mediante un mínimo resumen del libro el lector es puesto en antecedentes de que Salvador Seguí fue asesinado en la esquina de la calle de la Cadena, mientras aguardaba que Perones, su amigo y compañero de brocha gorda, saliera del estanco a donde había entrado a comprar tabaco.