«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

lunes, 1 de junio de 2026

València Negra 2026: Yrsa Sigurdardóttir: «Cuando comencé, no había ninguna escritora de novela negra en Islandia. Afortunadamente, ahora hay más»

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Nº 719.- De vez en cuando, los recuerdos de mi pasado balonmanero afluyen a mi vida diaria. Años atrás, el deporte del cuarenta por veinte ocupó una porción significativa de mi existencia. Fueron buenos tiempos como entrenador, agradables, y no se olvidan con facilidad. Por eso, cuando acordé la entrevista con la escritora islandesa Yrsa Sigurdardóttir, inevitablemente esos momentos regresaron. Islandia, un país con una población bien pequeña, ha aportado siempre enormes talentos al balonmano, tanto a nivel de selección como de jugadores de club. Por eso también, mientras desplegaba los bártulos para iniciar nuestra conversación, le pregunté a Yrsa qué significaba el balonmano en su país y cómo lo hacían para «fabricar» tantos buenos jugadores y jugadoras. Y me contó que allí los niños se iniciaban bien pronto, a los seis años, cuando comenzaban la escuela; que en cada barrio había clubes a los que, al terminar sus clases, acudían para instruirse en las artes de este duro juego de defensa y ataque con y sin balón. «Los atraen con meriendas de pizza, bingo y helados, pero eso solo es al principio. Luego, la dinámica del entrenamiento va aparcando las meriendas y se centra en la técnica». Ella no ha jugado al balonmano; se limitaba a verlo entrenar. Pero su hija, sí. Yrsa Sigurdardóttir acudió a València Negra, edición 2026. Se encontraba en plena promoción de ‘El castigo’, editada por Destino, su nueva novela traducida al castellano, protagonizada por Freyja, una astuta psicóloga infantil que aparece en sus novelas, y el detective Huldar, de la policía islandesa. El argumento es sencillo, pero sugerente: en 2006, un grupo de niños entierra una cápsula del tiempo en una escuela islandesa. Diez años después, esa cápsula es desenterrada, junto con una carta que predice la muerte de seis personas. Al principio, todo parece una broma infantil, pero las iniciales de los nombres que figuran en esa carta coinciden con las de una víctima real. Hotel Inglés de València. Es mediodía. El sol aprieta. Terraza de la cafetería Le Marquis. Frente a nosotros, la fachada del palacio del Marqués de Dos Aguas. De alabastro lechoso. Conecto la grabadora, piloto rojo ya listo, y comenzamos nuestra charla, una charla que sería imposible sin la colaboración de Azucena Bermúdez, la traductora que la editorial ha puesto a disposición de los periodistas.

Yrsa, profesionalmente, Vd. es ingeniera civil. Por qué comenzó a escribir?

De pequeño, mi hijo no leía. Busqué libros para él, y los que encontraba no me parecían suficientemente interesantes; pensé que él jamás leería ese tipo de libros, igual que los demás niños. Así que, por eso, decidí comenzar a escribir.

Y ahora, tras muchos libros publicados, qué significa la literatura para Vd.?

Es mi mundo. Empecé como lectora. Cada vez la gente lee menos y la lectura es algo muy importante, sobre todo para los niños, porque son capaces de ponerse en el lugar de otra persona cuando leen. Con las películas la cosa es distinta, porque uno las mira y no se identifica igual, pero en una lectura escuchas los pensamientos de sus personajes y te pones más en situación.

A la hora de escoger, optó por el género negro. Qué le atrajo de él?

Ya había escrito seis libros para niños cuando empecé con el género negro. Después de un año de descanso, decidí escribir de nuevo, pero ahora me apetecía hacerlo ya para gente adulta, porque en un libro infantil no es posible expresar todo lo que quieres contar. La gente mayor tiene más formación y puedes decirle cualquier cosa. Y opté por la novela negra porque, junto al género de terror, es lo que a mí me ha gustado siempre leer.

Qué autores del género frecuenta?

Me gustan Ragnar Jónasson, Dolores Redondo y Jo Nesbø, pero hay muchos otros más. La lista sería interminable. 

Dada la bajísima tasa anual de asesinatos en Islandia (1-3 al año, como máximo), es más peligroso leer un libro suyo que vivir en su país?

[Risas] Sí, desde luego. Si sumáramos todos los crímenes descritos por los escritores islandeses en Islandia no se podría vivir [nuevas risas].

Según la editorial, lleva más de 5.000.000 de ejemplares vendidos. Qué piensa de ese éxito suyo? Lo esperaba?

No, no. Mis libros infantiles no viajaron mucho al extranjero, porque los niños prefieren leer textos que hablen sobre su propio entorno. Sin embargo, mi primer libro para adultos comenzó a venderse bien fuera de Islandia, llegaron las traducciones y a partir de ahí vino el éxito. No lo esperaba, pero es agradable.

Vd. es otra de tantas escritoras a las que adjetivan como «la reina del género negro o del crimen». Le molesta, le gusta, le da igual?

Es gracioso porque cuando yo comencé a escribir novela negra en Islandia no había ninguna escritora de relatos policiales. Por eso fui considerada la reina de la novela negra de inmediato [risas]. Afortunadamente, ahora hay muchas más.

Freyja and Huldar o Children's House es el título de la segunda hexalogía policíaca que ha escrito. Desde el primer momento tuvo claro que la serie estaría compuesta por seis títulos? Cómo lo sabía?

Cuando escribía novelas infantiles, al llegar a la sexta me daba cuenta de que era la última, que allí se acababa el ciclo. Y cuando comencé con el género negro me sucedió lo mismo. Parece que mi tolerancia solo me permite escribir series de seis libros [risas]. Siempre tengo ganas de pasar a otra cosa.

La protagonista de la serie es Freyja, una psicóloga infantil. Le interesa el mundo de los niños, los abusos, el mobbing, los malos tratos, la pederastia, como objeto de estudio en sus novelas?

Sí, en Islandia no tenemos grupos criminales, eso que llaman bandas. Normalmente, los crímenes suceden dentro de las familias o en entornos próximos. Y ahí, claro, hay niños. No son las víctimas directas, pero lo que ven les llega y les afecta. En consecuencia, resulta más realista incluirlos en las novelas y ver cómo se gestionan estas situaciones tan delicadas. Ellos entienden menos cómo funciona el mundo y, por consiguiente, también son más susceptibles en el momento de percibir las cosas.

Tiene una forma peculiar de matar en sus libros. Parece que en el siglo XXI ya no se cometen crímenes «normales»: un envenenamiento, un disparo, una pelea…?

Te refieres a la novela ‘El grito’, no?

Sí, exacto.

Mira, ‘El grito’ era la novela número diez y estaba cansada de ahogar, dar puñaladas y pegar tiros. Entonces quise celebrar ese número utilizando unos métodos de asesinato diferentes.  

Pues, en ‘El castigo’, la novela que presenta ahora, la forma de asesinar tampoco se queda manca en lo que a originalidad se refiere.

Sí, pero este libro está inspirado en un caso real acaecido en Islandia. No es «true crime», pero sí se basa en un hecho cierto. Trata de una niña pequeña, totalmente abandonada por el sistema. Cuando lo escribí, estaba muy enojada con esta situación y por eso salió así.

Por cierto, de dónde surge Freyja, la protagonista?

Todos mis personajes tienen características de gente que conozco, pero ninguno se basa específicamente en una sola persona. He conocido seres humanos que viven su vida muy enfocados en su profesión y yo quería reflejar esa dualidad con los dos protagonistas, Freyja y Huldar: ella, muy profesional, pero él es alguien a quien todo le da completamente igual.

Freyja y Huldar, el otro protagonista, se atraen, se repelen, se buscan, se distancian… Investigar así debe de ser muy difícil, no le parece?

El equipo de policías que describo no se basa en nadie real. Sin embargo, ese tipo de dinámica en el que unos se preocupan por hacer bien su trabajo y otros no tanto, sí que la he visto. Y ese modo de actuar lo dificulta todo. Creo que lo que les hace funcionar bien es que ambos tienen unas tareas muy graves y serias por delante, lo que les obliga a centrarse en un mismo objetivo.

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Conoce el final de cada novela de antemano? Sigue fielmente el guion o, en algunos momentos, la escritura le sorprende?

Habitualmente, escribo los dos o tres primeros capítulos sin saber muy bien la línea que va a seguir la novela. Si me parecen interesantes, entonces empiezo a pensar cómo podría desarrollar lo que viene a continuación. Y, antes de retomar la escritura, ya sé el final. En general, lo mantengo así hasta la conclusión del libro, aunque a veces haya alguna desviación. Y, desde luego, nunca cambio el final que tenía previsto de antemano.

Escribe en tercera persona, por qué?

Porque desde que era pequeña me costaba mucho leer lo que se escribía en primera persona. Ignoro las causas. Obviamente, hay libros escritos en primera  que he leído y me gustan, pero en general no me sucede eso.

Desde mi punto de vista, un gran atractivo de su literatura es su enorme capacidad para describir el modo de razonar de cada uno de los personajes. Cómo lo consigue, cómo lo trabaja?

Una de las cosas más importantes de las novelas negras son los personajes. Y, para meterme en su interior, he de estudiar cómo son cada uno de ellos y ver qué piensan. Para caracterizarlos hay que conocer a mucha gente y entenderla. En esto me ayuda bastante observar los intereses de cada persona y comprender de manera concreta cómo pensarían y actuarían ante una determinada situación. Hay detalles que se me ocurren que no acaban plasmadas en una página, porque para escribirlos antes he de tener bien claros sus razonamientos. Y lo único que no acabo de ver con nitidez son las caras de los personajes. Describo algún rasgo, pero en mi cabeza no hay ninguna imagen de nadie.

Sus novelas se han traducido a varios idiomas. Lógicamente, Vd. no puede evaluar el resultado de este trabajo, pero los traductores le consultan  aspectos de sus libros? Colabora con ellos?

Sí, los traductores tienen la libertad absoluta para preguntarme cuanto quieran. A veces no entienden alguna expresión o la perspectiva de una escena, porque hay que tener presente que yo escribo para un público islandés. Es como si un escritor valenciano hablara de su ciudad sin decir que está al lado del mar, porque escribe para gente que ya lo sabe. Así que, en ocasiones, los traductores me piden que añada una pequeña explicación para que los lectores extranjeros comprendan mejor ciertos detalles.

Vista desde la distancia, la nieve sugiere calma, sosiego, probablemente paz también. Sin embargo, asociada a la oscuridad, la nieve puede convertirse en un escenario propicio para crear misterio o miedo. Cómo lo ve Vd.?

Creo que he escrito veintiún títulos de crímenes y novela negra, y todos suceden en invierno. En la nieve. No lo hago a propósito, pero es que se me plantean mejor las situaciones de crimen durante esta estación. La nieve es muy bonita en Navidad, pero que se marche el uno de enero. Ya!!! [Risas]

Qué ha aprendido de sus personajes tras escribir las novelas? Es la misma Yrsa Sigurdardóttir la que comenzó la serie que la de ahora?

Hay algo de humor en estos libros. En la serie que estoy escribiendo actualmente, posterior a la de Freyja, no hay humor. Y mi primera serie la protagonizaba una abogada. Con todo esto lo que he aprendido es a retarme, a enfocar las cosas de otra manera. Sin olvidar que, entremedias, he escrito novelas independientes, algo que, quizá, no sea muy bueno desde el punto de vista del marketing, por aquello de dar tantos saltos de un sitio a otro, pero evita que me haga repetitiva y aburrida.

Terminamos por hoy: dónde se encuentra Vd. en sus novelas?

Todos los pensamientos salen de mi cabeza, así que estoy en mis personajes. Por ejemplo, Huldar es fumador y yo fumo. En los libros hay cosas que están presentes en mi vida diaria, pero procuro colocarlas en personajes y lugares distintos.

Herme Cerezo/Diario SIGLO XXI