

De las entrevistas realizadas mejor no hablar porque a uno de los entrevistados, en un momento dado, lo han dejado a media frase sin avisar.
Para rematar la faena, al locutor de vez en cuando y en voz baja se le oía decir: "ahora pon el video de anoche" o "no, no cojas ese sino el otro". Los recortes han llegado a cotas increíbles y se comprende que el buen hombre tenía que hacer de todo.Triste.