«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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miércoles, 1 de abril de 2026

Gutmaro Gómez Bravo: «El general Ungría reorganizó el Sistema de Información Militar del ejército de Franco»

(Fotografía cedida)
Nº 715. Durante muchos años hemos comprado la idea de que el final de la Guerra Civil Española fue
un episodio presidido por la traición y el caos en el seno del bando republicano, cuando realmente su desenlace fue fruto de una estrategia orquestada por el Cuartel General golpista, cuyo Servicio de Información Militar fue capaz de controlar la propaganda y la descomposición de las tropas gubernamentales desde su propio interior, en un hábil ejercicio de espionaje. Basándose en documentación inédita hasta ahora, procedente de los principales archivos españoles e internacionales, Gutmaro Gómez Bravo, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense, investigador y escritor, acaba de publicar ‘Cómo terminó la Guerra Civil Española’, editado por Crítica, donde revela cómo la «Victoria» se preparó entre la ocupación de Barcelona y la posterior rendición de Madrid. Salpicada por un insaciable tronar de petardos, que subía desde la calle, ocupada por aprendices de pirotécnicos, nuestra conversación telefónica, se desarrolló durante la tarde del segundo viernes de marzo, día trece por más señas. La grabadora, piloto rojo encendido, acusó explosiones y registró palabras, sin detenerse a discriminar una cosa de la otra. Faltaría más. Era tiempo de Fallas.

Gutmaro, has centrado tus trabajos en la guerra civil, la posguerra, la violencia y la represión, qué te indujo a interesarte por todo esto? 

Al terminar la carrera, mi tesis doctoral versó sobre la violencia en el siglo XIX y creo que acabé tan harto que juré no regresar a aquella época. Pero la metodología que aprendí entonces la apliqué después al siglo XX. Sobre la guerra civil se ha escrito mucho, aunque quizá no tanto desde la perspectiva de la violencia prolongada o comparada y eso, unido al problema que tenemos con los archivos en España, hace que con todo lo que va apareciendo se generen cosas nuevas y podamos aportar luz sobre determinados aspectos de la contienda.

jueves, 8 de enero de 2026

Ana Trigo: «En círculos restringidos, mostrar una obra de arte robada le aporta valor añadido»

Nº 711. Hace un par de veranos, en una plataforma digital archiconocida vi ‘The Duke’, una película dirigida por el británico Roger Michell, sobre el robo de un retrato del Duque de Wellington pintado por Goya y expuesto en la National Gallery de Londres. Se basaba en un hecho real, acaecido en 1961. La singularidad del caso y la peculiaridad de los motivos que adujo, Kempton Bunton, el ladrón, un taxista de 60 años, para sustraer el lienzo atraparon mi atención y mi interés con facilidad. De hecho, he vuelto a verla un par de veces más. Mi interés rebrotó al descubrir que Ana Trigo, tasadora de Arte, licenciada en Humanidades, especializada en Patrimonio Histórico-Artístico, graduada en Derecho, escritora de ficción y también ensayista, acababa de publicar ‘Ladrones de arte’, editado por Ariel, donde junto con otros veintiocho relatos tropecé de nuevo con el robo del taxista inglés. En ‘Ladrones de arte’, Ana Trigo da cuenta de las sustracciones más importantes, acaecidas en el mundo artístico desde el Antiguo Egipto hasta la actualidad. Entre sus poco más de trescientas páginas, encontramos las historias, en realidad, verdaderas tramas detectivescas, que se esconden detrás de esos golpes perpetrados tanto por ladrones especializados como por delincuentes comunes. Y todo ello nos va a permitir descubrir que el tráfico de obras de arte robadas se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos y, tal vez, menos conocidos del planeta. Fue a mediados del pasado mes de diciembre cuando tuvo lugar nuestra entrevista a través del teléfono, ya saben, piloto rojo encendido, y todo listo para conversar. La publicación de esta charla se ha demorado a causa de la ola de gripe que nos invade. Los entrevistadores también enfermamos. Qué le vamos a hacer! A menudo los designios de los dioses son inevitables. E inesperados.    

Ana, eres experta en arte, tasadora y escritora de ficción y ensayo, qué te atrajo de este mundo para convertirlo en tu profesión?

Qué buena pregunta para empezar, aunque difícil de responder. Cursé Humanidades con la especialidad de Patrimonio Histórico-Artístico porque desde bien pequeña me atraía el arte. Recuerdo que mi tía tenía una colección de piezas de plata y a mí, con tres o cuatro años, me gustaba ponerme a limpiarlas con ella. Me encantaba mirar los cuadros y libros que había en su casa.  Pero no sabría decirte por qué me gustaban. Es como si hubiera nacido con esa afición, porque yo provengo de un medio muy humilde y en mi casa no había ni libros, ni cuadros, ni plata. La suerte que he tenido después es que, tal vez porque me gusta tanto todo eso, se me ha dado muy bien y gozo del privilegio de poder dedicarme a ello.

sábado, 29 de noviembre de 2025

‘Historia de la guerra en infografías’ de Bernard, Peltier y Touchard. Editorial Crítica

Vicent Bernard, historiador especializado en temas militares, Julien Peltier, diseñador de datos e historiador, y Laurent Touchard, redactor durante varios años en la revista Défense et Sécurité Internationale, son tres especialistas en temas militares y asuntos de guerra. Tras haber participado en diversos proyectos editoriales por separado, presentan ahora de manera conjunta esta ‘Historia de la guerra en infografías’, editada por Crítica, en la que abordan los conflictos humanos, bélicos, acaecidos desde los más primitivos tiempos hasta la actualidad, cuando las tecnologías digitales ocupan un destacadísimo lugar en el desarrollo y resolución de estrategias, guerras y batallas.

‘Historia de la guerra en infografías’ es un libro tremendamente visual. Bonito de ver. Placentero a pesar del tema. Como un oxímoron. Ahí radica un porcentaje muy elevado de su atractivo: el valor añadido de las infografías. Una simple mirada nos aporta una visión panorámica detallada y nos pone en antecedentes de los aspectos más relevantes de cada conflicto bélico. Y esta es una información valiosa tanto para el experto como para el lector profano actual, que quiere saber cosas con poco tiempo ─ unos breves minutos son suficientes ─, y que mediante un simple vistazo puede entrar en situación sobre lo que le interesa. El libro se divide en seis partes bien elocuentes, ya que sus enunciados señalan los elementos fundamentales que definen las guerras que se nos van a presentar a continuación. Como muestra, veamos el índice: Parte I: Del Neolítico al Siglo V. De la piedra al hierro; Parte II: Del Siglo V al siglo XV. Del hierro al fuego; Parte III: Del siglo XV al siglo XIX. Del fuego al acero; Parte IV: Del siglo XIX a 1945. Del acero al átomo; Parte V: De 1945 hasta nuestros días. Del átomo a la digitalización; y Parte VI: Constantes y permanencias. La guerra eterna.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Esteban Mira Caballos: «Colón se consideraba a sí mismo como un elegido de la Providencia»

 

Nº 705. Si en el mundo de la Historia, y de la Historiografía, existe un personaje interesante,
con una enorme dosis de misterio y capacidad de seducción para los investigadores, ese es, sin duda, Cristóbal Colón. Sobre él se ha escrito muchísimo, se calcula que más de 20.000 estudios, novelas y biografías, lo que, a la hora de acercarse a un ser humano, que vivió a caballo entre la Edad Media y la Moderna, dificulta más que ayuda, ya que, como señala Esteban Mira, «el exceso de información ha sido y es un hándicap porque resulta abrumador para los investigadores sentirse perdidos entre decenas de miles de páginas de literatura». Precisamente, pues, y como él mismo afirma también, lo más duro y árido de su trabajo «ha sido el proceso de selección de materiales», apartar la broza hasta alcanzar el centro del bosque. Esteban Mira Ceballos, Doctor en Historia de América y profesor de Secundaria, nacido en Carmona, a media hora de Sevilla, termina de publicar ‘Colón. El converso que cambió el mundo’, editado por Crítica, donde contempla los innumerables aspectos que rodean la figura del Almirante. Tras haber escrito sobre Hernán Cortes y Pizarro, entre otros descubridores, resultaba evidente que algún día el historiador andaluz se detendría en Colón, no en vano lleva trabajando sobre su existencia desde la última década del siglo XX y se define a sí mismo como americanista y colombinista. Desde Almendralejo, al filo del mediodía de un lunes de agosto, Esteban atendió mis preguntas al otro lado del teléfono. En la ciudad pacense, al igual que en València, donde yo me encontraba, el sol, inmisericorde, se demoraba por las calles e imponía la ley del calor: 40 grados. Con la grabadora ya conectada, piloto rojo iluminado, comenzó nuestra conversación.

viernes, 27 de junio de 2025

‘El Cid. Vida y leyenda de un mercenario medieval’ de Norma Berend.

 

La Guerra Civil anda aún por sus albores. Franco gira una visita de inspección al palacio episcopal de Salamanca, edificio en el que piensa instalar su cuartel general. Le acompaña el obispo Enrique Pla y Deniel.  El general golpista se separa del grupo y se detiene ante un cuadro que cuelga sobre uno de los muros. Pla y Deniel se le aproxima y, mirando la pintura, le dice: «Nuestro Cid. Qué gran hombre  y no estos políticos de hoy del tres al cuarto». «Un caballero cristiano», responde Franco sin dejar de contemplar al «caballero cristiano», que se afana en escabechar moros en el fragor de una batalla. «Diga Usted que sí. Por eso fuimos imperio», remata el purpurado. Estas palabras del futuro dictador en la película ‘Mientras dure la guerra’ de Alejandro Amenábar, ejemplifican la imagen tradicional que ha acompañado a Rodrigo, o Ruy, Díaz de Vivar: «Un caballero cristiano». A los que ya peinamos más canas que pelos, la frase nos suena familiar. La estudiamos de pequeños, cuando utilizábamos la ‘Enciclopedia Álvarez’ de Tercer Grado, en cuya página 432 podemos leer: «Por su lealtad y grandes virtudes [se refiere al Cid] es considerado como modelo de caballero cristiano».

Y, de dónde arranca esta afirmación? Realmente El Cid era así? O era otra cosa? Norma Berend (Budapest, 1966), catedrática de Historia Europea en la Universidad de Cambridge, especialista en el medievo, acaba de publicar ‘El Cid. Vida y leyenda de un mercenario medieval’, editado por Crítica, donde aborda estas y otras cuestiones sobre el controvertido guerrero castellano.

domingo, 15 de diciembre de 2024

Julius Ruiz, historiador e hispanista: «Algunos quintacolumnistas soñaban con lanzar un levantamiento que acabara con la resistencia militar republicana»

Fotografía cedida por editorial Espasa
Nº 690.- Julius Ruiz es profesor titular de Historia de Europa en la Universidad de Edimburgo. Su actividad investigadora le ha llevado a centrar una buena parte de su trabajo en la época republicana, la Guerra Civil y el franquismo. Fruto de diez años de denodado esfuerzo, archivo arriba-archivo abajo, es la reciente publicación de ‘La guerra sucia’ (Espasa), un volumen de más de novecientas páginas, en el que relata la enconada lucha que los servicios de inteligencia republicanos y golpistas sostuvieron a lo largo de toda la contienda. Sustentado e ilustrado con una documentación apabullante, ‘La guerra sucia’ desmonta ciertos mitos, ilumina penumbras y proporciona una visión pormenorizada de un aspecto muy relevante de la guerra que, hasta ahora, no había sido tratado en profundidad por los historiadores. Desde Edimburgo, el hispanista británico, hijo de padres españoles, tuvo la amabilidad y la paciencia de responder a mi cuestionario de preguntas sobre su libro. En esta ocasión, la grabadora descansó. 

En el Reino Unido existe una numerosa nómina de hispanistas británicos especializados en diversas épocas. Entre otros podemos citar a Parker, Elliott, Beevor, Preston, Kamen y usted mismo, a qué se debe ese interés de los británicos por la historia española? Qué les atrae del pasado de este país?

Los intelectuales británicos han mantenido durante mucho tiempo una relación de amor-odio con España. Desde el siglo XVI, la rivalidad imperial y la Reforma protestante facilitaron la construcción de la «leyenda negra» que en su día denunció Julián Juderías. Por otro lado, la Constitución de 1812, la lucha guerrillera contra Napoleón y movimientos populares radicales como los anarquistas promovieron la «leyenda romántica» de los españoles amantes de la libertad. Lo que unía todo esto era la sensación de que España era «diferente» a Gran Bretaña y esto requería una explicación, especialmente durante y después de la Guerra Civil española. En la tradición progresista asociada a escritores como Gerald Brenan, la respuesta parecía ser la persistencia de una oligarquía que derrotó el desafío modernizador de la Segunda República. Afortunadamente, una nueva generación de hispanistas subraya ahora que, después de todo, la historia española no es tan diferente de la británica o del resto de Europa. Para los británicos que aman a Orwell y su relato de la Revolución Española, esto puede, por supuesto, hacer que la historia española sea más aburrida.

Usted es hijo de padres españoles que emigraron a Inglaterra. Ellos habían sufrido los efectos de la Guerra Civil. Todo el trabajo que viene desarrollando sobre diversos aspectos de la Guerra es su forma de comprender la vida de sus padres?

Estoy muy orgulloso de mis raíces españolas y, de hecho, mi trabajo siempre ha estado marcado por la necesidad de comprender lo que les ocurrió a mis familiares durante y después de la Guerra Civil. Mi familia tuvo una historia muy similar: lucharon en ambos bandos e incluye tanto a víctimas como a responsables de la represión. Así que, como niño, mi introducción a la guerra no fueron los relatos heroicos de las Brigadas Internacionales o la defensa antifascista de Madrid en 1936, sino el asesinato de mi bisabuelo en Sevilla y la muerte de mi tío abuelo como voluntario carlista en Asturias. Esto significaba que nunca podría ver la guerra como un cuento moral de buenos contra malos. 

martes, 22 de octubre de 2024

‘Franco y José Antonio. Historia de la Falange y del Movimiento Nacional (1923-1977)’.

La reedición ampliada, revisada y necesaria de un clásico.

Stanley G. Payne (Texas, 1934) ha reeditado, todo un acierto, uno de sus títulos más clásicos, publicado por primera vez en 1997 y ahora revisado y actualizado. Se trata del volumen ‘Franco y José Antonio. Historia de la Falange y del Movimiento Nacional (1923-1977)’, editado por Espasa. Lo primero que llama la atención es el atrezzo, es decir, la portada, bañada en los tradicionales colores negro y rojo de Falange, unos tonos que intimidan y que, a los que hoy peinamos canas, nos transporta a una época llena de momentos oscuros y trágicos, teñidos de inevitables miedos atávicos.  

‘Franco y José Antonio’ abarca un periodo de cincuenta y cuatro años del pasado siglo, un tiempo que parece lejano pero que en realidad está ahí, próximo, vivo, palpitante. En la Introducción, Payne cuenta que no es la primera ocasión que escribe sobre fascismo y remite al lector a su primer trabajo, elaborado con metodología poco ortodoxa a finales de los años cincuenta. El historiador norteamericano visitó la España de aquel tiempo y se movió a través de las escasas fuentes de información existentes entonces, recurriendo a las técnicas de la historia oral, entrevistas y testimonios, como método de investigación. Sus trajines por aquel país en reconstrucción no pasaron inadvertidos para las autoridades franquistas que, no obstante, le permitieron desarrollar su trabajo sin inmiscuirse. El libro fue publicado y penetró en España, de contrabando, dentro de la mítica colección Ruedo Ibérico.

miércoles, 9 de octubre de 2024

Arnau Fernández Pasalodos: «Quería ofrecer el lado humano de los guardias civiles que participaron en la lucha antiguerrillera».

Fotografía cedida por el autor.
Nº 687.- Último viernes de septiembre. Sol por la calle. Penúltimos coletazos del calor. Al otro lado del teléfono se asoma Arnau Fernández Pasalodos (Barcelona, 1995), un joven doctor en Historia, investigador posdoctoral en el Centre for War Studies del University College Dublin, que ha publicado algunos estudios en diversas revistas. Hace unos pocos meses ha aparecido por las librerías de nuestro país ‘Hasta su total exterminio. La guerra antipartisana en España, 1936-1952’, editado por Galaxia Gutenberg, volumen que recoge el fruto de su tesis doctoral y donde el historiador barcelonés estudia un fenómeno ya tratado, tanto por la ficción como por la historiografía, como es la guerra de guerrillas, partisana o asimétrica, la de los maquis en román paladino, que se prolongó hasta el año 1952. Fernández Pasalodos se adentra en la lucha y en las dinámicas que determinaron el funcionamiento de la Benemérita durante los primeros años de la Dictadura Franquista. ‘Hasta su total exterminio’ es un texto poliédrico que habla de la represión ejercida contra los partisanos, al tiempo que dirige el foco sobre la auténtica realidad que vivieron los guardias civiles en ese tiempo, algo completamente novedoso para los lectores amantes de la Guerra Civil y sus prolongadas secuelas. El punto de partida del texto lo constituye el bisabuelo de Arnau, Manuel Sesé Mur, asesinado durante la posguerra. Este luctuoso hecho estimuló todo el proceso investigador subsiguiente mediante un peregrinaje por archivos y bibliotecas. Con el mediodía ya pasado y el piloto rojo encendido, la grabadora comenzó a registrar las respuestas del investigador barcelonés, bañadas en su peculiar acento granadino, propio de la tierra de sus ancestros.

Arnau, me llama la atención que un doctor en Historia con solo 29 años, se interese por la Guerra Civil, su universo y consecuencias, ahora que a mucha gente joven parece no preocuparle este asunto, por decirlo de manera suave.

Es cierto. Desde hace un año, más o menos, veo que se ha producido una contra-respuesta al interés que había antes por las víctimas del conflicto y sus familiares, y que las generaciones jóvenes se han hecho eco de visiones revisionistas. Para ser sincero creo que, si este libro existe, es porque ya desde pequeño en mi familia se hablaba de mi bisabuelo, Manuel Sesé, cuya historia no estaba clara del todo. Mi abuela hablaba muy bien de él, decía que era una persona muy politizada, con tendencia de izquierdas, alguien que luchó por un mundo más justo y libre. Al mismo tiempo fue un hombre enigmático, casi mítico. Este libro y todas mis investigaciones proceden del interés por conocer qué le ocurrió realmente.

miércoles, 17 de enero de 2024

Paloma Díaz-Mas: «Los judíos actuaron como transmisores del conocimiento durante la Edad Media en España»

 Nº 678.- Que el tema de los judíos despierta curiosidad, tal vez con más fuerza ahora mismo por
circunstancias coyunturales, resulta innegable. Dejando a un lado la guerra que asola los territorios de Gaza actualmente, en el Museo del Prado se ha clausurado hace pocas fechas una exposición sobre los judíos con enorme éxito, que puede haber contribuido también a acrecentar el interés por la vida del pueblo hebreo. Tal vez por todo ello y sin premeditación alguna, no ha podido ser más oportuna la publicación del libro ‘Breve historia de los judíos en España’, editado por Catarata, de la escritora madrileña Paloma Díaz-Mas, donde en poco más de doscientas páginas se ofrece una panorámica, amena y detallada, de la vida de los judíos en la Península Ibérica a lo largo de los siglos. Fue una tarde de la segunda quincena del pasado mes de diciembre, cuando pude conversar con su autora, escritora y filóloga, catedrática de la Universidad del País Vasco, investigadora del CSIC, académica de la Real Academia Española y especialista en cultura sefardí, a la que ha dedicado una buena parte de su obra escrita. Y, si tras leer el libro tuviera que definirlo con una sola palabra, elegiría divulgar o divulgación. Creo que es el término que mejor recoge el objetivo de esta ‘Breve historia de los judíos en España’. Sin duda. Con el piloto rojo de la grabadora encendido, comenzamos a conversar.

Paloma, a lo largo de tu carrera has publicado varios libros sobre los judíos, ¿de dónde arranca tu interés por la cultura judía, más concretamente por los sefardíes?

Mi acercamiento hacia los sefardíes se produjo a través de la lengua y la literatura. Yo estudié Filología Románica y, cuando se abrió la Facultad de Ciencias de la Información, empecé Periodismo. Y fue para un trabajo, que a una compañera y a mí nos dio por hacer un reportaje sobre la comunidad judía de Madrid. Luego supe que en el CSIC existía un pequeño grupo de investigadores dedicados a estudiar la literatura sefardí y me interesé en ello, tanto que mi tesina y mi tesis doctoral versaron sobre textos sefardíes. Desde entonces he seguido trabajando sobre ellos a partir del momento de su expulsión, centrándome especialmente en las comunidades de la diáspora y en la literatura en judeoespañol.

viernes, 29 de septiembre de 2023

Javier Moreno Luzón: «Alfonso XIII cubrió un reinado largo de casi treinta años, un tiempo complicado y en evolución, como el propio monarca»

 

Javier Moreno Luzón
(fotografía cedida por Galaxia Gutenberg)
Nº 671.- Javier Moreno Luzón (Hellín, 1967) es catedrático de Historia del Pensamiento y de
los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad Complutense de Madrid, donde desarrolla su labor docente e investigadora desde 1997. Su
curriculum le ha llevado a trabajar y colaborar con múltiples organismos nacionales e internacionales. Como historiador se ha especializado en la vida política de la España de la Restauración y ha publicado múltiples trabajos sobre clientelismo, partidos, elecciones, parlamentarismo, elites, monarquía y nacionalismo español. Costó mucho tiempo conseguir esta entrevista. Pero la espera mereció la pena. Se pospuso un par de veces porque Javier Moreno se encontraba fuera de España. Pero con el inicio del nuevo curso académico, las circunstancias cambiaron y fue posible conversar con él acerca de su nuevo libro, ‘El rey patriota. Alfonso XIII y la nación’ (Galaxia Gutenberg), donde aborda la biografía del monarca, cuyo reinado precedió al advenimiento de la II República Española. Un libro, imprescindible, diseminado por muchos escenarios para obtener una imagen fidedigna del tiempo que le correspondió vivir a Alfonso XIII. Un libro, armado bajo un estilo que roza la literatura desechando la ficción, coto vedado para los historiadores. Un libro, cuya lectura acomete el lector y muy pronto, como si de un puzle se tratara, descubre que él mismo, guiado por la experta mano de Moreno Luzón, va construyendo la propia vida del rey y su imagen. Fue el quince de septiembre, por teléfono, cuando durante casi una hora conversé con el catedrático de la Complutense madrileña, mientras en València caía una tromba de agua, amenizada por rayos, truenos y relámpagos sobre un cielo gris algodonoso y oscuro.   

Javier, supongo que ‘El rey patriota. Alfonso XIII y la nación’ es un libro que ha ido fraguándose a lo largo del tiempo, producto de otras investigaciones tuyas.

Sí, aunque sea un libro relativamente moderado en su volumen, es fruto de muchos años de trabajo y en sus páginas he tratado de sintetizar a mi juicio los asuntos fundamentales del reinado de Alfonso XIII.

Como todo historiador buscas fuentes y documentación para sustentar tus afirmaciones. Después de treinta años de trabajar en torno a la época del reinado de Alfonso XIII, tú ya te has convertido en referencia para otros investigadores. ¿Qué sientes cuando alguien te cita o incluye uno de tus títulos publicados en la bibliografía?

Mucha alegría, claro. El hecho de que un libro tuyo sea leído y debatido, aunque no todo el mundo coincida con tus apreciaciones, y que mucha gente lo considere como algo valioso, produce una gran satisfacción.

miércoles, 1 de febrero de 2023

Francisco J. Leira Castiñeira: «Hay que construir la Historia contando con la aportación de la sociedad civil»

Nº 649.- ‘Los Nadies de la Guerra de España’ (Ediciones Akal) es el nuevo libro publicado por el historiador Francisco Leira Castiñeira. No hace falta explicar quiénes son los Nadies, esos seres que esperan que algún día les llueva del cielo, o de donde sea, el reconocimiento que merecen por su participación en la contienda del 36. Los grandes nombres de la Guerra no se cuestionan. Se anotan sus aciertos y, también, sus desafueros. Nadie les priva de la gloria o del oprobio. Sin embargo, los Nadies siguen sin ser alguien. Y la Guerra, la Historia en general, ha zarandeado su existencia para un lado y para otro, sin piedad ni miramiento, y ellos con su entrega abnegada, forjaron el desarrollo de los acontecimientos históricos. Leira Castiñeira, con su nueva entrega, trata de devolverles ese lugar que les pertenece por derecho propio, mostrándonos un tiempo y un lugar cargado de más esquinas y dobleces de lo que parece. Dice Eduardo Galeano, que acuñó el término, que «los nadies no hablan idiomas, sino dialectos […], no son seres humanos, sino recursos humanos […], no tienen cara sino brazos, […] cuestan menos que la bala que los mata». Sobre todo esto hablé con Francisco Leira hace ya un par de semanas largas. Él desde las orillas del Atlántico; quien suscribe, desde las  del Mediterráneo. El teléfono obró milagros. La grabadora los registró.

Francisco, tu labor como investigador/historiador se ha centrado hasta ahora en la Guerra Civil, ¿por qué te atrae tanto ese tema?

Me atrae porque aún quedan muchas historias que no se conocen de viva voz, que permanecen ocultas, como en una nebulosa, y no se han contado en el plano social ni institucional, quedando reducidas al ámbito familiar. La Guerra Civil y el Franquismo marcan un punto de ruptura en el siglo XX. Es lo que pudimos ser y no fuimos a causa del golpe de estado.  

La Historia con mayúscula se ha ocupado siempre de los grandes movimientos, de los grandes hechos y  las grandes figuras. Sin embargo, a ti te interesan los Nadies, esas personas que participan y sufren las directrices del devenir histórico sin comerlo ni beberlo…

Realmente, creo que es una cuestión generacional. De alguna manera, yo también me siento como una especie de Nadie en este mundo que vivimos. A veces pienso que la influencia que podemos ejercer en los cambios sociales y políticos se ha visto reducida por culpa de los grandes poderes que no somos capaces de controlar. Por eso me he centrado en investigar a esas personas que, digamos, no han sido tan relevantes y, sobre todo, en descubrir cuál fue la interacción que tuvieron ellos con el mundo que les rodeó, algo que, también de algún modo, explica la interacción que tengo yo con el mundo que me rodea a mí. Por tanto, ahí hay una cuestión de identificación personal mía, y de otros historiadores que, igualmente, se sienten identificados en este mismo sentido. Como decía Pierre Vilar «Una parte del historiador también está en la Historia».

Este modelo de historiar, que tú has plasmado en ‘Los Nadies de la Guerra de España’, recibe el nombre de Historia Pública. ¿Podrías definir este término en pocas palabras?

Sería ese lugar en el que, tanto los que nos dedicamos a hacer Historia como la sociedad civil,  podemos tener un espacio de debate. Se trata de una forma de construir la Historia contando con la aportación de las personas, a través de información transmitida por su propia memoria vivida o por la documentación, que ellas mismas puedan guardar en su casa, siguiendo un método de trabajo riguroso. Este espacio de debate para mí resulta fundamental. Creo que debemos fomentarlo para que la gente no experta se sienta reflejada, se involucre y participe en él.

Si no lo entiendo mal, la Historia Pública concibe la Historia narrada no a través de una voz única, sino de muchas, lo que la transforma en una Historia coral, ¿es así?

Sí y en este libro creo que lo consigo más que en el anterior, a pesar de que allí también hablaba de personas apenas conocidas a través de entrevistas orales. Aquí, aunque son ocho capítulos con nombre y apellidos, he pretendido que esas personas representen a otras que atravesaron situaciones similares, teniendo siempre presente que las casuísticas son miles e intentando abandonar ese discurso de las dos Españas, que parecen estar condenadas a enfrentarse eternamente, porque no es real. Hay una gran diversidad de casos particulares de personas que pensaban de un modo distinto y quiero que, a través de estas mujeres y hombres, podamos estudiar muchos más casos. Por eso, la mayoría de las personas que he incluido en el libro no procede de Madrid, sino de otros territorios como Galicia, Andalucía, Catalunya…   

Por tanto, al crear ese espacio de debate al que aludes, lo que haces es democratizar el estudio de la Historia, ¿no?

Sin duda, claro. La Historia la construimos todos. Eso no quita que deba ser seria y elaborada bajo un método riguroso, pero sí la democratiza y hace bajar al historiador al pie de la calle. Cuando terminé los capítulos del libro, basados en la documentación recibida y mis búsquedas de archivo, les pasé los textos a las propias familias y ellas fueron las que descubrieron aspectos de sus antepasados que no conocían. Al mismo tiempo, corrigieron algunos detalles de mi trabajo, aportándome nuevas miradas. Ese intercambio me permitió enriquecer el libro.  

domingo, 19 de junio de 2022

Henry Kamen: «La leyenda negra es una teoría falsa»

Nº 636.- «Uno es escribir como poeta y otro como historiador: el poeta puede contar, o cantar las cosas, no como fueron, sino como debían ser; y el historiador las ha de escribir, no como debían ser, sino como fueron, sin añadir ni quitar a la verdad cosa alguna.»  Quijote, II, 3                          

Jamás pude imaginar que algún día tendría la oportunidad de entrevistar a Henry Kamen (1936), uno de los primeros hispanistas británicos de los que tuve noticia mientras estudiaba mi licenciatura en Historia Moderna. Corría el año 1977 cuando adquirí ‘La Inquisición Española’, editado por Grijalbo, un libro suyo largamente esperado por quien suscribe. Kamen se formó en Oxford y ha ejercido la docencia en diversas universidades de Gran Bretaña, Estados Unidos y España. Ha sido profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Barcelona y es miembro de la Royal Historical Society de Londres. Especialista en los siglos XVI y XVII del Imperio español, se trata de uno de los hispanistas más reputados del panorama internacional, aunque a él no le gusta el epíteto. Entre más de treinta títulos destacados, pueden citarse ‘Felipe de España’; ‘La Inquisición española. Una revisión histórica’; ’Imperio. La forja de España como potencia mundial’; ‘El gran duque de Alba’; ‘Del Imperio a la decadencia. Los mitos que forjaron la España moderna’; ‘Los desheredados. España y la huella del exilio’; ‘El enigma del Escorial’; ‘Poder y gloria. Los héroes de la España imperial’; ‘Brevísima historia de España’ o ‘Magia y enigma’. En la actualidad, Henry Kamen acaba de publicar ‘Defendiendo España. Verdades y leyendas de nuestra historia’ (Espasa), donde se ocupa de los tres siglos que España dominó el mundo conocido y fue objeto de numerosos embates de todo tipo. Es la época de los exploradores, aventureros, soldados y financieros que llegaron de todas partes e hicieron posible su poder. ‘Defendiendo España’ es la historia de cómo una nación cultivó amigos y aliados más allá de la leyenda antiespañola. Ilustres extranjeros defendieron su carácter, su cultura, su reputación, su patrimonio histórico o sus costumbres y se preocuparon por preservar un país que no era el suyo. Fue poco antes de las catorce horas del martes ocho de junio cuando Henry Kamen y quien esto suscribe nos pusimos a conversar. La grabadora se encargó de registrar lo que ambos dijimos. Piloto rojo encendido mediante.


Mr. Kamen, usted junto con otros historiadores británicos, en un momento dado se interesaron por la historia de España, ¿qué les atraía de nuestro país?

Bueno, en mi caso fue diferente, porque yo hice mi tesis doctoral sobre la Guerra de Sucesión Española y llevé a cabo mi investigación en París. Por lo tanto, construí mi trabajo utilizando exclusivamente fuentes francesas. Y lo cierto es que, aunque lleva el nombre de Guerra de Sucesión Española, de española poco tenía. También me di cuenta de que hasta entonces, sobre la Guerra de Sucesión no había ningún estudio realizado por españoles. Los únicos que existían procedían de los historiadores franceses y, en consecuencia, mi libro también fue por ese camino. Luego realicé otros estudios, especialmente sobre la Inquisición, que era un tema que me atraía mucho. Entonces, en España solo se había publicado un libro sobre este tema y lo había escrito un jesuita. Era un texto muy reaccionario, con una interpretación del asunto que ninguna persona sensata hubiera aceptado. Poco a poco he ido trabajando sobre España, pero mi interés se ha extendido a asuntos internacionales.

viernes, 17 de julio de 2020

Francisco J. Leira Castiñeira, Premio Miguel Artola en Historia Contemporánea: «Aunque parezca impensable, durante la Guerra Civil era más seguro vivir en el frente que en la retaguardia»


Nº 604.- Francisco J. Leira Castañeira (El Ferrol, 1987) es doctor en Historia por la Universidad de Santiago de Compostela con su tesis ‘La socialización de los soldados del ejército sublevado (1936-1945). Su papel en la consolidación del Régimen franquista’, que mereció el Premio Miguel Artola para tesis doctorales en Historia Contemporánea y que ahora ve la luz, publicado por SIGLO XXI de España Editores, bajo el título ‘Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilización militar’. Máster en Historia Contemporánea por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster en Ciencias Documentales por la Universidade da Coruña, Francisco J. Leira ha sido visiting fellow en la University College Dublin - Center War Studies. Entre otros reconocimientos, ha recibido el Premio en Ciencias Sociales Juana de Vega, así como una mención honorífica en el concurso de ensayo George Watt de la ALBA-VALB de Nueva York, ambos por avances de esta investigación en 2012. Fue hace unos días cuando a través del teléfono, pude conversar con este doctor e historiador gallego sobre su libro, que tan buenos elogios ha recibido y cuya lectura resulta sencillamente apasionante, porque desmonta las ideas preconcebidas que podamos albergar sobre el ejército de Franco. Fue a eso de las once y media de una mañana del mes de julio, cuando la grabadora, piloto rojo iluminado, tecla rec pulsada, comenzó a registrar nuestra conversación. Francisco J. Leira desde el Atlántico. El que suscribe, a orillas del Mediterráneo.

Francisco, en primer lugar, enhorabuena por el libro y por el Premio Miguel Artola.
Muchas gracias.
Un libro como el tuyo amanece después de muchas horas de trabajo, mitad documentación, mitad escritura, ¿en qué momento de todo el proceso te sientes más a gusto?
El trabajo de mi tesis doctoral, de donde procede este libro, lo desarrollé sin ningún tipo de beca o ayuda estatal. Tuve que compaginarlo con ocupaciones muy diversas. Ahora las cosas han cambiado y tengo un contrato de investigador postdoc en Dublin. La parte que más me gusta es la documental que precede a la escritura, esos momentos en los que vas a un archivo, encuentras documentación y empiezas a trazar líneas. Unas te salen bien y otras no y entonces todo lo que pensabas da una vuelta. Pero eso es investigar. La escritura del texto es una opción que va más allá del marco histórico en sí.
Has visitado muchos archivos para elaborar este trabajo, ¿te ha resultado sencillo acceder a los fondos o has tropezado con algún impedimento?
No, no he tenido problemas. En esto he de romper una lanza en favor de los archiveros, porque si fuera por ellos nos enseñarían todo lo que guardan sus archivos. Es cierto que en alguna ocasión hubo reticencias y que varias veces hube de pedir permiso por si existían interferencias legales, que pudiesen impedir las consultas, pero por parte de los archiveros solo encontré ayuda. Ellos quieren que consultes sus archivos, porque cuando más se consulta mejor los organizan. En estos casos se produce un feedback archivador-investigador, que enriquece mucho.

lunes, 22 de junio de 2020

‘Fe y castigo. Inquisiciones y consistorios calvinistas en el mundo moderno’ por Charles H. Parker y Gretchen Starr-Le Beau (eds).


Además de al prometido Juicio Final, inevitable, en la Edad Moderna los cristianos fueron encausados y castigados por los tribunales eclesiásticos, con acusaciones por supuestas creencias heréticas o transgresiones morales. Todo obedeció a intensas campañas encaminadas a conseguir una mayor autenticidad de la vida cristiana, conforme con los dictados de la Biblia, tanto por parte de la Iglesia católica como de la protestante, y al mantenimiento de una preocupación por la existencia de idólatras, herejes y judíos. La consolidación por las fronteras eclesiásticas llevo a poner un mayor énfasis en la disciplina en ambos territorios, católicos y protestantes. La utilización de la confesión y la penitencia como métodos válidos para obtener la reconciliación y el consuelo constituyeron la marca distintiva del cristianismo en la Edad Moderna. Los organismos encargados de velar por sus respectivas ortodoxias fueron la Inquisición católica y los consistorios protestantes reformados (calvinistas). Precisamente de estas instituciones, de su estudio comparativo, es de lo que se ocupa el volumen editado por Cátedra, titulado ‘Fe y castigo. Inquisiciones y consistorios calvinistas en el mundo moderno’, de Charles H. Parker y Gretchen Starr-Lebeau (*eds).

En la década de 1970 numerosos investigadores revolucionaron los estudios sobre la Inquisición. Son sobradamente conocidos los trabajos realizados sobre las inquisiciones portuguesa, española e italiana. Es curioso observar cómo los historiadores de la Inquisición y de los consistorios protestantes han seguido caminos paralelos en sus quehaceres, sin que apenas hayan existido colaboraciones en común. Entre 1970-1980 los trabajos se centraron en un análisis estadístico de la información que proporcionaban los documentos de los tribunales. La cuantificación de los casos, que han llegado a nuestros días, también contribuyó a un mejor conocimiento de los consistorios calvinistas. Y en los últimos años, se han añadido nuevas opciones a la documentación de los tribunales, a través de la utilización de fondos documentales procedentes de archivos eclesiásticos y también municipales.  A pesar de todo ello, las diferencias lingüísticas y alineamientos nacionalistas han impedido obtener perspectivas integrales, transregionales e interdenominacionales.

sábado, 12 de octubre de 2019

‘Las guerras civiles españolas. Una historia comparada de la Primera Guerra Carlista y el conflicto de 1936-1939’ de Mark Lawrence


Que la Guerra Civil Española resulta un tema apasionante es una verdad tan grande que se cae por su propio peso y no hace falta insistir en ella. Ahora bien, desde que concluyó el 1 de abril de 1939 han sido legión los historiadores, extranjeros y españoles, que le han dedicado trabajos monográficos, tanto con historias generales como fragmentarias. A medida que avanzan los años, se escribe más sobre ella y es seguro que seguirá escribiéndose durante mucho tiempo. Desde el que podemos considerar primer gran clásico del tema, The Spanish Civil War, publicada por Hugh Thomas en 1961 y revisada en varias ocasiones, hasta hoy, los historiadores se han centrado en un conflicto enormemente atractivo para el investigador, el estudioso y el lector en general. Las nuevas aportaciones documentales, descubiertas en archivos civiles y militares, a medida que ha sido posible acceder a ellos con mayor libertad, y en algunos también los testimonios orales- o escritos – de los pocos supervivientes que puedan quedar a fecha de hoy, han constituido los pilares básicos que han posibilitado la proliferación de estas publicaciones.

Ahora y dentro de esta proliferación, el profesor de Historia de la Universidad de Kent, Mark Lawrence (Worcester, Reino Unido, 1978), acaba de publicar en Alianza editorial un volumen de largo título: ‘Las Guerras Civiles Españolas. Una historia comparada de la Primera Guerra Carlista y el conflicto de 1936-1939’. Precisamente, en el subtítulo de la obra radica qué la diferencia de otros textos preexistentes sobre este mismo asunto. Sí, porque el profesor Lawrence apuesta por la llamada historia comparada para analizar las dos guerras, las más cruentas en la historia de España según su trabajo. El padre de la historia comparada, «por derecho propio» en palabras del británico, fue Marc Bloch, fundador junto con Lucien Febvre de la francesa École des Annales, que murió asesinado por la Gestapo en 1944.

martes, 11 de junio de 2019

Carlos Hernández de Miguel: «La verdad se acaba abriendo camino, aunque en España los obstáculos son mayores que en el resto del mundo democrático»

Imagen cedida por la editorial.

Nº 576.- ‘Los campos de concentración de Franco’ de Carlos Hernández de Miguel (Madrid, 1969), publicado por Penguin Random House, es una obra que se echaba de menos dentro del panorama historiográfico de la Guerra Civil y la posguerra. Su aparición viene a rellenar un hueco solo parcialmente cubierto hasta ahora por obras monográficas y específicas, que han carecido de la suficiente difusión entre los especialistas y el público lector.  Hernández de Miguel ha escrito un volumen exhaustivo, intenso, que abarca desde el listado de los campos de concentración existentes en España, clasificados en provisionales, estables y de larga duración, hasta el testimonio personal de muchas de las personas que vivieron el horror entre sus muros, sus barracones o sus alambradas. Conventos, plazas de toros, campos de fútbol, naves industriales, cuarteles… todo sirvió para hacinar a miles de prisioneros procedentes del derrotado ejército de la República. Quizá para entender un poco lo que allí se vivió, valga la pena reproducir aquí la frase de uno de los reclusos, Eduardo de Guzmán, que el propio Carlos Hernández de Miguel  incluye en los comienzos del libro: «Pronto envidiaremos a los muertos».

Carlos, Vd. ha sido y es corresponsal, periodista y escritor, ¿qué significa la escritura para usted?
En mi caso es la herramienta para contar historias y describir la realidad.

¿Por qué publicar ahora este libro sobre los horrores de los campos de concentración? ¿Fue sólo a petición de los lectores, como indica en el propio texto, o le movía algún otro motivo a hacerlo?
Realmente fue una petición que recibí mientras realizaba mi anterior investigación sobre los españoles y españolas que fueron deportados a los campos de concentración nazis. Algunos de los supervivientes a los que entrevisté y sus familiares me pidieron que, cuando publicara ese libro, me centrara en los campos de concentración franquistas que eran mucho menos conocidos que los abiertos por Hitler.

¿A su juicio por qué nadie hasta ahora se había interesado en publicar nada sobre este asunto?
Ha habido algunos trabajos sobre el tema como el que realizó el historiador Javier Rodrigo en 2005. También hay media docena de monografías sobre campos específicos, muy destacadas. Sin embargo todos estos trabajos se habían quedado en el ámbito académico o local y no habían llegado al gran público. El que nadie lo hiciera antes yo lo atribuyo a esa anomalía en la que vive nuestro país. Una anomalía donde nos robaron la memoria y falsearon la Historia. Lo hizo Franco, durante 40 años de dictadura, con el objetivo de ocultar sus crímenes y blanquear su represión. El problema es que no corrigió el error nuestra democracia. Aquí no ha habido una política estatal encaminada a sacar a la luz nuestro pasado. Lo hicieron Alemania, Japón o Austria. Lo hizo mucho después Rusia, Argentina o Chile… pero aquí seguimos viviendo en las mentiras, el silencio y las medias verdades.

Señala Vd. que este libro no hubiera sido posible sin el trabajo de tantos y tantos archiveros anónimos que hay en este país, ¿la sociedad española es realmente consciente de la importancia del cometido que ellos desarrollan?
En absoluto. Este país nunca ha cuidado esos templos de nuestra Historia que son los archivos y mucho menos al personal que trabaja en ellos. No es casual. Obedece al mismo problema que he mencionado en la pregunta anterior. Aquí se ha tratado de que no miráramos hacia el pasado, de que no conociéramos lo que sucedió durante la guerra y la dictadura. Y una de las estrategias que han utilizado los poderes públicos para conseguirlo es no realizar una política archivística que permitiera analizar la documentación existente para ponerla a disposición de investigadores y ciudadanos. Los archiveros luchan muchas veces contra esa dinámica y realizan un esfuerzo extra para facilitar el trabajo a personas como yo. Por eso quise dedicarles este libro. 

domingo, 7 de abril de 2019

‘¿Quién quiso la guerra civil? Historia de una conspiración’ de Ángel Viñas. Los movimientos clandestinos de la conjura que precedió a la guerra civil.

Ángel Viñas (Madrid, 1941), el historiador de la pajarita, es uno de esos investigadores, hay más, afortunadamente, que no pretende reinventar la Historia, pero que sí quiere ampliar suficientemente el horizonte, a través de la localización de documentos inéditos, que permitan disponer de una imagen mucho más nítida, y precisa, de cómo sucedió todo. «No siento ningún remordimiento en desautorizar a los charlatanes e incluso a los historiadores que se han dejado llevar por posturas apriorísticas, cuando no ideológicas. Siempre habrá autores inasequibles al desaliento en defensa de sus, a veces, absurdas posiciones e incluso a las pruebas documentales más contundentes, pero que chocan con sus preconcepciones y trayectorias. Tales autores creen estar en posesión de la verdad y con la verdad, evidentemente, no se juega», afirma Viñas.

miércoles, 13 de marzo de 2019

‘Carlos V. Una nueva vida del emperador’ de Geoffrey Parker. Monumental biografía.


A lo largo del tiempo, la escuela historiográfica británica ha producido una serie de hispanistas de gran nivel. Raymond Carr, Paul Preston, Hugh Thomas, John Elliott, Henry Kamen o Geoffrey Parker son una muestra de ello. Precisamente Geoffrey Parker (Nottingham, Reino Unido, 1943), reconocido especialista en los siglos XVI y XVII, alumno aventajado de Elliot (durante mi etapa universitaria Elliott era autor de obligada lectura y consulta), con más de treinta títulos en su haber, acaba de poner a la venta en las librerías su hasta ahora último trabajo: ‘Carlos V. Una nueva vida del emperador’, publicada por Planeta. Los libros de Parker se han erigido en obras de referencia, indispensables para cualquier ser humano que se acerque a un periodo histórico tan interesante como la Edad Moderna que, no lo olviden, comprende desde Colón y su descubrimiento, hasta la revolución francesa y sus guillotinados. Centradas varias de sus publicaciones (‘La gran estrategia de Felipe II’, ‘Felipe II; la biografía definitiva’ o ‘El rey imprudente, la biografía esencial de Felipe II’) en la figura del monarca español Felipe II, es ahora, en 2019, cuando ha visto la luz una monumental biografía, en el que aborda la figura de su padre, Carlos V. Las novecientas noventa páginas que componen el volumen, incluido, un índice onomástico y una copiosa bibliografía (cincuenta y nueve páginas), están divididas en cuatro partes (El joven Carlos; Juego de tronos; «Soberano desde donde sale el sol hasta el ocaso»; y Caída) y unos Apéndices.

martes, 19 de febrero de 2019

‘Pío XII y el Tercer Reich’ de Saul Friedländer. Un clásico recuperado. Ed. Península


De pequeño tuve sobre la mesilla de noche una suerte de capilla de plástico, con puertas abatibles y color malva, en cuyo interior figuraba la imagen de S.S. Pío XII para que velase mis sueños. La había comprado mi padre en su viaje a Roma, donde actuó con la Orquesta de Cámara Ferroviaria de València ante el propio papa en su residencia de Castengandolfo. Su aspecto, verdaderamente serio, de alguna manera me intimidaba así que, la mayoría del tiempo, lo cerraba para no ver su rostro. En mi cabeza de entonces bullía la contradicción del porqué un hombre santo tenía aquel rictus tan ¿tétrico? Quizá fue en aquellos años cuando me prometí a mi mismo que algún día averiguaría cosas sobre él.

Durante mucho tiempo esta promesa vivió en el olvido, hasta que me lo tropecé en la película ‘Amén’, del director franco-griego Constantinos Costa-Gavras, donde su nombre no se cita textualmente pero, por la imaginería con la que el cineasta reviste su figura y la severidad de sus gestos, además de por la época en que se encuadra el film, la II Guerra Mundial, sabemos que se trata de él. En movimiento, en la ficción política del cineasta franco-griego observé el mismo tono sombrío que desprendía la fotografía de mi capilla de niño.

miércoles, 2 de julio de 2014

SALTUV, 50 aniversario.

Hace ocho años publiqué el libro 'Tranvías, trolebuses y autobuses. La Empresa Municipal de Transportes de Valencia'. En su interior se hablaba de la empresa SALTUV, causa y origen de la actual EMT de la capital del Turia. En el cincuenta aniversario de su fundación y para la newsletter de la propia Empresa, se ha publicado el siguiente artículo escrito por mí. Lectura dirigida especialmente a iniciados y lectores curiosos.

1 de julio de 2014: cincuenta aniversario del nacimiento de la empresa SALTUV, embrión de EMT Valencia.

En 1959, la penosa situación que atravesaba CTFV (Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia), propició la formación de una Comisión de Rescate, compuesta por empleados de la propia compañía (Macario Bolado, Juan B. Roses, Joaquín Alcaraz y Ángel Motos). Dicha Comisión realizó un estudio sobre la viabilidad del servicio de transporte que presentó a Adolfo Rincón de Arellano, alcalde de la ciudad. Entre las posibilidades planteadas, el primer edil escogió la de la explotación del servicio por parte de los propios trabajadores. A partir de ese instante, los hechos se suceden con gran rapidez. La Comisión de Rescate pasó a denominarse Comisión de Expertos y contrató los servicios del catedrático madrileño Juan Velarde Fuertes y del abogado valenciano Antonio Ivars para adecuar el proyecto a la legalidad vigente. De este modo, los trabajadores, bajo la fórmula de Sociedad Anónima Laboral, podrían optar a la licitación para la concesión del servicio de transporte de la capital del Turia.