«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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lunes, 19 de febrero de 2024

Paco Roca: «Los seres humanos necesitamos un entierro digno y un ritual que nos permita mostrar en público nuestro dolor»

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Nº 679.- La verdad es que acudo a la cita con Paco Roca con el propósito de hablar con él acerca de su nuevo cómic, ‘El abismo del olvido’ (Astiberri), publicado conjuntamente con Rodrigo Terrasa. Sin embargo, apenas ha transcurrido una semana desde que Radio Televisión Española le dedicase uno de los programas de la serie  ‘Imprescindibles’. Así que el dilema está servido. ¿De qué le pregunto? Pero la disyuntiva se disipa con rapidez. Lo mejor que se puede hacer con Paco Roca es hablar sobre Paco Roca, a quien conocí a comienzos del año 2008, cuando recién había publicado su ya eterno álbum ‘Arrugas’, con el que empezaba a derribar barreras y eliminar prejuicios sobre la capacidad del cómic como medio de expresión artística. Ya en aquella primera entrevista, el artista valenciano se mostraba absolutamente convencido de que todo, absolutamente todo, se puede contar mediante el lenguaje del cómic. Y a demostrarlo se ha dedicado a lo largo de sus sucesivas entregas. En ese sentido, Álvaro Pons, otro monstruo del mundo del cómic, hablaba en Babelia de «la magistral perfección a la que ha llegado Roca para crear imágenes que se clavan directamente en nuestras retinas y nos revuelven la conciencia». Paco ha conseguido convertir en realidad su ilusión de siempre: contarnos la vida, con sus memorias y desmemorias, en dibujos hablados. Con sus rotuladores y lápices es capaz de trasladar al papel cualquier cosa que se le venga a la cabeza. Y su trabajo ha elevado más aún, si cabe, la categoría del arte de la historieta. Galardonado con el Nacional de Cómic y el Premio Eisner, entre otros muchos reconocimientos, Paco Roca necesita poca presentación. Y desde hace un tiempo se ha salido de la viñeta de papel para extender su actividad a otros territorios, como los murales urbanos. Ha bajado el cómic a la calle, lo ha puesto en circulación, lo ha incorporado a nuestras vidas como una parte más de la existencia. De todo ello, por supuesto también de ‘El abismo del olvido’, cuya autoría comparte con Rodrigo Terrasa, y de otras muchas cosas hablamos el primer viernes de febrero en una cafetería del barrio de Patraix. Por la calle pasaba el frío, aunque no mucho. Este año el invierno nos lo ha dosificado a cuentagotas. Al fondo de nuestra conversación  soplidos cansados de la cafetera, tráfico de croissants y tostadas y el deambular de otras personas que, junto a nosotros, desayunaban o bebían café. Paco hablaba sobre detalles del mundo de la edición. Conecté la grabadora. Justo entonces. In medias res. Piloto rojo encendido. Y lo que sigue es lo que registró durante nuestra charla.

PR.- …Acabamos de vender los derechos de ‘La casa’ para Sudamérica. El sudamericano es un mercado complicado. Allí los cómics resultan muy caros, porque veinte euros, que aquí es un precio más o menos razonable, los convierten casi en un producto de lujo para países como Argentina o México. Además, hemos tenido también algunos problemas en la distribución. No sé lo que ocurre, pero siempre hay algo que hace que la cosa no termine de funcionar. Y es una verdadera pena, porque es un mercado con un potencial enorme.

HC.- Paco, me sabe mal que te hayas tenido que quitar el pijama para acudir a esta entrevista, aunque a estas horas tan tempranas no sé si quedaría demasiado bien venir vestido así…  

PR.- Cada vez lo llevo menos tiempo. Hoy tengo un día de locos: una firma, unas reuniones, una tertulia y la inauguración de la exposición de ‘Regreso al Edén’ en Riba-roja. Ya no me quedan días tranquilos. En el ‘Imprescindibles’ del otro día, Elvira Lindo decía que, cuando las cosas te van bien, se produce una especie de conspiración para que no sigas trabajando. Y es cierto. Durante este año he conseguido seguir produciendo al mismo nivel, pero al precio de no disponer de tiempo para nada más. Y por ahora he de seguir así.

lunes, 21 de diciembre de 2020

Mejor libro del año 2020 para El Eco de las Voces: ‘Regreso al Edén’, el nuevo cómic de Paco Roca. Sencillamente, maravilloso.

Maravilloso. Es la única palabra que se me ocurre para calificar ‘Regreso al Edén’, el nuevo tebeo, cómic, álbum, novela gráfica o como prefieran denominarlo, de Paco Roca. Editado por Astiberri, a partir de una fotografía familiar virada en sepia, que, según luego descubriremos, resulta estar incompleta, Roca cuenta la historia de Antonia, su madre, aunque tal vez sería mejor decir que tenemos entre manos el retrato de su familia materna completa, en los inicios de los años cuarenta. No hay que olvidar que anteriormente, el dibujante valenciano dedicó ‘La casa’, otro de sus trabajos, a su padre.

La de Antonia fue una más de los miles de familias que sufrieron las consecuencias del golpe de estado del 18 de julio de 1936, el inicio de una guerra que tantos proyectos de futuro truncó y tantas vidas segó, no solo durante la contienda, sino sobre todo en la posguerra. ‘Ha estallado la paz’ titularía, con gran acierto, José María Gironella una de sus novelas sobre este mismo tiempo y asunto. La victoria de los sublevados impuso, manu militari y también eclesiástica, un puñado de «valores», creencias y adoctrinamientos que fueron indispensables para reconstruir una sociedad destrozada por los tres encarnizados años de lucha y represalias, que sirvieron para que los golpistas arrasaran con el legítimo régimen republicano, estableciendo una dictadura que se prolongaría durante cuarenta negros años.  

domingo, 28 de febrero de 2016

Paco Roca, Premio Nacional de Cómic 2008: «’La casa’ era un proyecto emocional y necesitaba abordarlo enseguida»

En algún lugar, Paco Roca ha dicho que, tras la muerte de su padre, un día se puso a escribir sobre él y solo fue capaz de completar dos folios. Esas dos páginas dieron mucho de sí, tanto que constituyeron el embrión de su último cómic, ‘La casa’, en el que desde la ficción el dibujante valenciano explora la relación que mantuvo con su padre a lo largo de su vida. La idea para hacerlo le sobrevino en un momento clave, donde coincidieron la muerte de su padre, el nacimiento de su primera hija y la conclusión de una de sus mejores entregas: ‘Los surcos del azar’. El desencadenante de la obra es un chalet que su progenitor construyó poco a poco y que se convirtió en el centro de la vida familiar. Mi encuentro con Paco Roca tuvo lugar un lunes de febrero en el Excel.lent Café de Valencia, mientras Nacho Marín tomaba fotos para la entrevista y un grupo de estudiantes, aposentados en la mesa contigua, bullangueaban sin control e invadían nuestra conversación con gritos de jolgorio inapelable, de los que solo nos aislaba un curioso mueble, atravesado de arriba abajo por un mozo perchero. En verdad, escaso parapeto para tan ruidosa algarabía.
Paco, casi al mismo tiempo, dos dibujantes valencianos, Daniel Torres y tú, habéis publicado sendos trabajos que comparten el mismo título: ‘La casa’. Aunque los contenidos son distintos, ¿es simple casualidad o conocíais de antemano vuestros respectivos proyectos?
Es una pura casualidad ¡y de las grandes!, porque coincidimos dos dibujantes valencianos, que publican en el mismo mes sus trabajos y los dos se llaman ‘La casa’. Cuando me enteré de la circunstancia, era tarde para cambiar, porque la campaña de promoción estaba ya en marcha y, además, no se me ocurría ningún título mejor. Los otros que pensé eran demasiado pretenciosos.

viernes, 19 de febrero de 2016

Recuperando El Kiosco de Dolan: 'Las calles de arena' de Paco Roca

 La reseña sobre 'Las calles de arena' de Paco Roca fue publicada también en el Diario SIGLO XXI el día 18 de abril de 2009. 


‘Las calles de arena’ de Paco Roca: un universo cerrado donde cada personaje desempeña su rol y respira su lógica existencial





Llegó ya. Llevábamos mucho tiempo esperándolo pero al fin está entre nosotros. Se publicó ayer, 17 de abril, unos días antes de Sant Jordi. Cuando comencé a leerlo algunos personajes casi pierden el tren, ya que todavía se apresuraban en ocupar sus lugares asignados en las viñetas para desempeñar su cometido. Me refiero, claro está, a ‘Las calles de arena’ de Paco Roca, editado por Astiberri, con el mismo formato que ‘Arrugas’, aunque echo en falta su portada brillante y el papel interior satinado.

martes, 21 de octubre de 2014

Paco Roca también colabora en un diccionario alternativo.

Dentro del suplemento Babelia del pasado 18 de octubre, en las páginas centrales, se incluia una serie de palabras con definiciones alternativas al diccionario de la RAE, obra de diversos escritores como Andrés Neuman, Marta Sanz, Bernardo Atxaga, Jesús Ferrero o J. Antonio González Iglesias entre otros. Una de estas definiciones era obra del dibujante Paco Roca. Se refería al vocablo se deslunado y decía así: Selenitas que suelen caer de la luna en noches claras atraídos por las vistas terrestres. 

lunes, 21 de julio de 2014

Paco Roca, nombrado hijo predilecto de la ciudad de Valencia.


Paco Roca ha sido nombrado hijo predilecto de la ciudad de Valencia. Lo ha aprobado el Ayuntamiento de la capital del Turia y lo cuenta el diario Levante-El Mercantil Valenciano. ¡Enhorabuena, Paco!


martes, 6 de mayo de 2014

Paco Roca inaugura la exposición 'Los surcos del azar'.

En la mañana de hoy y en las Naves Joan Verdeguer, el artista Paco Roca ha inaugurado la exposición 'Los surcos del azar', en la que recoge fotografías, armamento, indumentaria, maquetas y soldaditos de plomo relacionados con lo que se cuenta en las más de trescientas páginas del álbum que lleva el mismo título. Paco Roca no para. Y hace bien, muy bien. La exposición permanecerá abierta hasta el próximo día 4 de julio de 2014.

domingo, 23 de marzo de 2014

El viaje del Stanbrook

En el diario 'El País', edición de hoy, domingo, 23 de marzo de 2014, se publica un interesante artículo de Kristin Suleng titulado 'Último barco al exilio' en el que se recoge el viaje del buque carbonero británico Stanbrook desde el puerto de Alicante hasta Orán, atestado de republicanos españoles que huían de la inminente llegada de las tropas nacionales e italianas a la capital alicantina durante los últimos días de la Guerra Civil. Este periplo, este barco, el Stanbrook, sirvió de punto de partida al dibujante valenciano Paco Roca para la creación de su último álbum 'Los surcos del azar'.

lunes, 30 de diciembre de 2013

La literatura en 2013: el gran éxito de 'En la orilla' de Rafael Chirbes.

Este pasado fin de semana, tres de los grandes diarios estatales, 'El País', 'ABC' y 'El Mundo' han publicado lo que para ellos son los mejores libros del año. Casual y curiosamente, los tres parecen haberse puesto de acuerdo y han adjudicado el título oficioso de mejor novela del año 2013 a 'En la orilla', escrita por el valenciano Rafael Chirbes y editada por Anagrama. 'El Mundo' la califica como "novela rotunda y pesimista". Luis García Montero, en 'El País', define a Chirbes como uno "de los novelistas españoles que mejor cuenta la realidad porque lleva muchos años persiguiendo su sentido". Por último, Juan Ángel Juristo, en 'ABC', dice de la novela que "es una de las muestras más honradas de la literatura española de los últimos años". Así que la unanimidad preside la adjudicación de este título, repito, oficioso como mejor obra de ficción del año que ahora acaba.
Luego la lista se extiende en más títulos, hasta alcanzar la cifra de diez. Entre ellos hay que mencionar 'Técnicas de iluminación' de Eloy Tizón, 'Intemperie' de Jesús Carrasco, 'Los ingenuos' de Manuel Longares, 'El héroe discreto' de Vargas Llosa, 'La habitación oscura' de Isaac Rosa, 'Fábulas del sentimiento' de Luis Mateo Díez, 'Cuentos completos' de J. G. Ballard, 'Enemigo innúmero' de Carlos Soto o 'Las reputaciones' de Juan Gabriel Vásquez.
Llama la atención la ausencia de la novela que parece estar en boga últimamente, que no es otra que la última entrega de Arturo Pérez-Reverte, 'El francotirador paciente', título que personalmente me ha dejado un poco frío. Durante su lectura, ignoro el porqué, estuve continuamente comparándola con otra obra del propio escritor cartagenero, 'El club Dumas', como si ambos libros tuviesen muchas cosas en común y mi gusto literario se deleitase más con las andanzas de Lucas Corso en busca de los libros satánicos que con las del grafitero Sniper y sus bombardeos organizados.
Hay que destacar que 'ABC', además de escoger los mejores títulos del año, ha elegido también los peores. En este sentido, me apunto a lo que opina la crítica Mercedes Monmany que señala que "no existe el "peor" libro. El mercado español, a pesar de la crisis, y contra todo pronóstico, está que se sale, más vivo que nunca, y habría que hacer verdaderos esfuerzos para leer libros malos". Otra cosa bien distinta, claro está, son las ventas que parecen haber disminuido considerablemente.
Por último, EL ECO DE LAS VOCES, apunta su lista de preferencias. Por supuesto, quien suscribe no se ha leído todo lo que aparece en el mercado librero. Como tampoco lo habrán hecho los críticos de los tres periódicos citados anteriormente. Faltaría más. Sin embargo, tras entrevistar a más de setenta autores y autoras y haber leído parte o la totalidad de sus libros, las preferencias van por otro lado, incluidos bestsellers o superventas, algo que no gusta mucho a algunos. El título de mejor libro de 2013 sería ex aequo para 'El aire que respiras' de Care Santos y 'La verdad sobre el caso Harry Quebert' de Jöel Dicker. Después la lista se amplía a '35muertos' de Sergio Álvarez, 'Sesenta kilos' de Ramón Palomar y 'En nombre de Franco' de Arcadi Espada. En el territorio del cómic, 'Los surcos del azar' de Paco Roca, 'Un médico novato' de Sento Llobell y 'Jerusalén. Un retrato de familia' de Boaz Yakin y Nick Bertozzi se llevan la palma.

Herme Cerezo

miércoles, 11 de diciembre de 2013

‘Los surcos del azar’, el nuevo paso adelante del dibujante Paco Roca. El cómic lo puede narrar todo.

Paco Roca continúa siendo un baúl de sorpresas. Agradables. A su ya dilatada carrera como autor de cómics de reconocido éxito tanto de público como de crítica, con álbumes tan celebrados como ‘El invierno del dibujante’, ‘Las calle de arena’, ‘Memorias de un hombre en pijama’ o el cinematográfico ‘Arrugas’, añade ahora un producto distinto, nuevo y ambicioso: ‘Los surcos del azar’.

¿Qué son ‘Los surcos del azar’? ‘Los surcos del azar’ es una historia sobre la Guerra Civil Española, sobre la II Guerra Mundial y, especialmente, sobre los españoles que pelearon en el bando republicano y después, escapados al exilio por temor a la represión del ejército vencedor, formaron parte de la División Leclerc, La Nueve, el primer puñado de soldados aliados que entró en París cuando la capital gala fue liberada del yugo nazi por el general De Gaulle, apoyado por los grupos de la resistencia francesa.

lunes, 18 de marzo de 2013

Las fallas 2013 y Paco Roca

Imagen extraída de laestanteriademicasa.blogspot.com.
Paco Roca, el dibujante de cómics más laureado de nuestra ciudad, también ha sucumbido a la atracción de las Fallas. Y así, además de haber realizado el boceto de su monumento para la comisión fallera 'General Barroso - Litógrafo Pascual y Abad', se ha visto transformado en ninot.

viernes, 15 de febrero de 2013

Cartel Segundas Jornadas de Cómic de Valencia

Cartel Segundas Jornadas de Cómic de Valencia, que se celebrarán del 15 al 20 de mayo de 2013.  Autor: Paco Roca.






domingo, 4 de marzo de 2012

Reedición de 'Hijos de la Alhambra' de Paco Roca

PlanetaDeAgostini acaba de reeditar 'HIjos del Alhambra' del historietista Paco Roca. El álbum fue publicado por primera vez en España en 2007 y es el único trabajo del artista valenciano que pertecenece al género de aventuras. Magia, mito, superstición y racionalismo se dan cita en estas páginas llenas de un colorido muy elaborado. A destacar el dinamismo de la historia y los juegos de luces y sombras, del día y la noche, de los exteriores e interiores de la fortaleza nazari. Paco Roca se dejó entrevistar entre las paredes de su estudio en una tarde de primeros de marzo. De entre sus palabras sobresale, además de su satisfacción por el nuevo formato del libro, que lo aleja del modelo francés y lo acerca a la novela gráfica actual, sus deseos de recuperar algún día el género de aventuras para sus futuros proyectos.

Herme Cerezo/SIGLO XXI, 05/03/2012




lunes, 20 de febrero de 2012

Un Goya para 'Arrugas' de Paco Roca.

El cine, a través de los Premios Goya, se acordó del cómic. En concreto de Paco Roca y su 'Arrugas', versión en dibujos animados. Un nuevo galardón en este caso al mejor guión adaptado, para este excelente álbum, cuya entrega podéis ver aquí. Ángel de la Cruz, Ignacio Ferreras, Rosanna Cecchini y el propio Paco Roca tienen mucho que ver en este éxito.

El Kiosquero

sábado, 14 de enero de 2012

Cartel para el Salón del Cómic de Barcelona

Paco Roca ha realizado el cartel de la XXX edición del Salón del Cómic de Barcelona que además es
reversible y bilingüe (catalán y castellano). Sobran las palabras.




jueves, 17 de noviembre de 2011

Entrevista al historietista Paco Roca

Desde hace aproximadamente un mes, Paco Roca tiene un nuevo álbum en el mercado: 'Memorias de un hombre en pijama', una recopilación de historietas dominicales que publicó en el periódico 'Las Provincias' a lo largo de los años 2010-2011. Con este motivo le entrevisté hace unos dias, pocos, en su casa de Valencia.




Advertencia: esta es la primera vez que utilizo la técnica del video, un video, además, rudimentario, pedestre y cuaternario. Ruego disculpas por las imperfecciones, mis improbables.

Otra advertencia: los ruidos que se oyen durante la firma de Paco son aviones. Valencia es una ciudad cuyo cielo es surcado por esos trastos. Què li anem a fer!


Herme Cerezo

jueves, 22 de septiembre de 2011

Presentación de 'Memorias de un hombre en pijama' de Paco Roca.

A lo largo del último año y medio, Paco Roca ha ido publicando en entregas semanales una serie de historietas domésticas en el periódico 'Las Provincias' de Valencia, bajo el título de 'Memorias de un hombre en pijama'. Esas historietas, a finales del pasado mes de julio, llegaron su fin, al menos de momento, y ahora se han juntado en un solo volumen, editado por Astiberri.

Hoy, 22 de septiembre de 2011, a las 19,30 horas, se ha presentado el álbum en el Hotel Astoria de la capital del Turia. Al acto han asistido los amigos de Paco Roca, Modesto Granados, McDiego, Ramón Palomar e Ismael Quintanilla, acompañados todos ellos por el director del rotativo valenciano, que ha hecho las veces de presentador, tarea ardua y harto difícil.

Detrás de toda esa gente está Paco Roca. Es la hora de la firma.
La sala estaba repleta, incluso con el personal de pie, y Paco Roca, haciendo honor al título del cómic, ha asistido al acto, tal y como había amenazado en fechas precedentes, vestido con un pijama de rayas azules que, por cierto, ha estrenado para la ocasión.

Herme Cerezo

viernes, 31 de diciembre de 2010

Paco Roca, dibujante de cómics: "'En el invierno del dibujante' he buscado otra forma de narrar, más próxima a la realidad que a la ficción".

Herme Cerezo/SIGLO XXI, 03/01/2011

Cuando llego a la casa de Paco Roca todavía quedan flecos del atardecer. La noche, que se anuncia inminente, no ha terminado aún de desplegar su capa oscura sobre Valencia. Desde la última vez que la visité, la vivienda ha sufrido alguna transformación, no tanto de mobiliario como de distribución. Y es que ahora, Paco, en su terraza interior, ha levantado una especie de refugio donde dibuja, toma notas, se calienta el cacumen, lee, hace pruebas, discute consigo mismo y concibe sus obras. Es un poco como si la casa estuviera dividida en dos franjas o dos mundos: el de la vida real y el de la ficción, separados por apenas nada, medio centímetro, un rayo de sol, una brizna de aire. El estudio del dibujante es blanco y acristalado, con estanterías repletas de libros al fondo. Seguro que desde su puesto de trabajo ve caer la lluvia que las nubes reservan para su terraza privada. Unos cuadros todavía sin destino, dos sillas giratorias y con ruedas, unos archivadores, un par de mesas, la impresora y el ordenador McIntosh hacen el resto. Al fondo, como un murmullo suave que proviene de los altavoces del ordenador, suena ‘Al you need is love’. Y cuando comenzamos a hablar del motivo que da sentido a esta entrevista, la publicación de ‘El invierno del dibujante’, último álbum del artista valenciano editado por Astiberri, dice Paco: “Uno de los miedos era que se pudiera pensar que se trataba de un trabajo dirigido únicamente a los nostálgicos del cómic, lo cual no era cierto. Por eso he intentado explicarlo todo de tal manera que cualquier lector pudiera comprenderlo. No ha sido empezar de cero, pero casi”.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Paco Roca, Premio Nacional de Cómic 2008: "En mi carrera está claro que hay un antes y un después de ‘Arrugas’"


Herme Cerezo/SIGLO XXI, 24/12/08


A veces los dioses nos son propicios. Para mí lo fueron durante 2008. En los albores de este año, en el que me había propuesto escribir también sobre el mundo del cómic, leí y reseñé un álbum titulado ‘Arrugas’. Recuerdo haber cerrado la contratapa con ganas de más, aunque luego, una vez analizado con mayor frialdad, llegué al convencimiento de que la obra tenía las medidas justas: ni le sobraban páginas, viñetas, dibujos o diálogos, ni le faltaban tampoco. Y si yo quería "más" ‘Arrugas’, lo único que tenía que hacer era volver a leerlo. Cosa que hice y por ello decidí que aquello no podía terminar así, que había que hurgar por las tripas de la obra y los entresijos de su autor. Apenas unas semanas más tarde, conseguí contactar con el valenciano Paco Roca, su dibujante y guionista, a quien entrevisté en su domicilio particular, entre sus impolutos cómics y el orden concertado entre su mesa de dibujo, su equipo de música y algún póster cinematográfico. Jamás hubiera pensado que ‘Arrugas’, que por aquellas fechas apenas si llevaba dos o tres meses en el mercado español, se hubiera gestado en mi propia ciudad, y a menos de un kilómetro de mi casa. Pero era cierto. Sentados a la mesa redonda del comedor, en aquella ocasión hablamos de lo divino y humano del Cómic y también, y especialmente, de su ahora exitoso álbum. ‘Arrugas’ me había dejado la impronta de un trabajo estéticamente espléndido y emocionalmente humano. Pocos tebeos me habían conmovido tanto como aquél hasta entonces. Por eso ahora que el álbum está en lo más alto, cuando los medios de comunicación, valencianos y no valencianos, conciertan citas con Paco Roca para entrevistarle sobre su obra, a mí me corresponde otra cosa: explorar al Paco Roca que hay antes y después de ‘Arrugas’, antes y después de los premios, antes y después de este 2008 que él nunca olvidará y reflexionar un poco sobre sus sensaciones personales y artísticas. Y como me imaginaba, comprobé que su vida no ha cambiado. Y él tampoco. Era inevitable. Ayer tres entrevistas, hoy cinco, mañana cuatro. Unas semanas antes viajes a Madrid, a París, a Getxo, a Sevilla... Cuando la maquinaria promocional se pone en marcha no se detiene y eso que de la concesión del Premio Nacional ya han transcurrido varias semanas.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Paco Roca, autor de cómics: "El cómic es mi forma natural de narrar"


Herme Cerezo. Publicado en SIGLO XXI, el 21 de enero de 2008.

Cuando uno intenta escribir, imagina. Si no imagina, para qué escribe. Al imaginar, vislumbra imágenes propias, muy personales, que sólo él comprende. Pero en ocasiones también desarrolla estereotipos. Uno de esos estereotipos, que me ha acompañado toda mi vida, se derrumbó sin estrépito una tarde de este mes de enero, cuando visité en su casa a Paco Roca, autor de cómics o tebeos. Siempre creí que los dibujantes trabajaban en comandita, en una sala más o menos amplia, penumbrosa, con rácanas bombillas colgadas sobre sus mesas de dibujo, hostigados por el humo interminable de sus cigarrillos. Los veía gastándose bromas, eternos gamberros, proyectando aviones de papel unos contra otros, quitándose el bocadillo o escondiendo en el rincón más insospechado, una nevera por ejemplo, la página de sus últimas viñetas. Pues bien, todo eso se vino abajo como les decía, mis improbables lectores, aquella tarde.


Paco Roca (Valencia, 1969), autor además de otras muchas historietas de los álbumes "El juego lúgubre", "Hijos de la Alhambra" , "El Faro" o "Arrugas", trabaja en solitario en su casa-estudio. Como un anacoreta o un farero de la imagen y el texto. La soledad y el silencio, interrumpido a veces por una música de fondo, son sus principales aliados y, me temo, que también sus máximos enemigos. Precisamente "Arrugas", su última obra, ha sido elegida cómic del año en Francia y España por la crítica de ambos países.

Paco, ¿cómo se dice: dibujante, autor o artista de cómics?
Creo que si haces tú solo todo el trabajo, guión y dibujo, autor sería el término más adecuado.

¿Qué es el cómic?
El cómic es un medio expresivo en sí mismo, no es una mezcla de cosas, aunque como cualquier otro medio bebe de muchas fuentes. Hay temas que sólo pueden abordarse con el cómic y eso lo convierte en un medio dotado de un montón de posibilidades. Un ejemplo claro lo tenemos con "Maus", que fue Premio Pulitzer en 1992. La técnica narrativa de este cómic consigue meter en tu cabeza que unos ratoncitos y un gato son judíos y nazis e inspirarte unos sentimientos muy crueles. Eso sólo puede lograrse a través del cómic. En cine sería otra cosa y en animación tampoco funcionaría. "Arrugas", mi último trabajo, en película quizá resultase demasiado dura. Sin embargo, el cómic consigue que los ancianos resulten entrañables y te permite crear imágenes abstractas, fundidos en blanco o jugar con el tiempo de un modo imposible para otros medios.

¿Cuándo se despertó en ti la pasión por el cómic?
Mira, yo he tenido la suerte de haber convertido en realidad mi sueño. De siempre me gustó dibujar y contar mis relatos. De pequeño ilustraba mis tebeítos, mis historias, y aunque he tenido momentos de desconexión, creo que es mi forma natural de narrar porque en el fondo quizá soy más guionista que dibujante.

¿Cómo te introdujiste en este mundo?
De pequeño leía a Astérix, Tintín y Blueberry. Después pasé a Carlos Giménez, a Corben, a "1984" y a muchos más. Fue difícil al principio porque no tuve mucha etapa de fanzine. Estudié Bellas Artes y comencé a trabajar en publicidad. Mucho más tarde volví al cómic.

Diste tus primeros pasos en "Kiss Cómix", ¿no?
Sí. Tenía un amigo, Rafa Fonteriz, que dibujaba para esta revista, que en aquella época era uno de los pocos caminos para acceder a este mundo. Trabajar en "Kiss Cómix" significaba comenzar por el porno, pero La Cúpula era una editorial muy importante. Me planté en Barcelona y me recibió el propio editor, José María Berenguer, un hombre venerable. Se puso a mirar con sus gafitas de vista corta las páginas que le había llevado. Al acabar me dijo: "Todo bien, pero las pollas tienen que ser más venosas y los coños tremendamente húmedos". Mientras yo alucinaba, añadió que si cambiaba eso pues que adelante. Y así empecé en "Kiss Comix", con historias de cuatro a siete páginas cargadas de sexo duro y sin muchos más matices. Era algo muy limitado, lo que hacía difícil contar un relato que es lo que a mí me gustaba. Pero trabajar allí me permitió pasar después a "El Víbora", sin duda una de las revistas más importantes del momento.

Con sólo veinte años, tomaste una decisión arriesgada como era la de dedicarte al cómic.
Sí porque al principio, el dibujo es una afición pero luego, si te gusta, se convierte en un trabajo. Y ése es el salto que has de dar. En cuanto te dedicas a esto ya no eres un aficionado, eres uno más que tiene competir con los otros artistas. Y en cierta forma te deprimes al ver lo buenos que son los demás y lo que son capaces de hacer.

Y ¿cómo veían en tu casa tu vocación?
Mis padres se oponían a que dibujara, claro. De hecho, ahora que ya son mayores, siguen sin saber muy bien cómo se gana la vida su hijo. Mi padre era electricista y quería que yo continuase la tradición familiar. "Electricista es lo que tienes que ser, ¿dibujar, pero dónde vas tú a dibujar?", me decía.

¿Siempre has trabajado en solitario?
No, hubo un tiempo que trabajé con Juan Manuel Aguilera, un escritor de novela histórica que es muy bueno y sabe cómo contar una historia. Ilustrando sus guiones te enriqueces enormemente, aprendes muchas cosas, a estructurar una historia por ejemplo.

Dibujo o guión, ¿qué es más importante?
Lo importante es el guión, que te atrape la historia. Luego el dibujo y el ritmo que tú le imprimas a la narración te sirven de mucho, pero lo importante es el núcleo inicial.

¿Qué herramientas auxiliares utilizas en tu trabajo?
Para algunas cosas muy realistas, sobre todo portadas o para alguna pose complicada, utilizo la máquina de fotografiar, pero en la mayoría de casos no te da tiempo. También trabajo con ordenador, que me ayuda a colorear mis historietas. Es una herramienta muy útil porque permite hacer ampliaciones y travellings. Primero dibujo a mano, luego escaneo y, por último doy color. Hasta hace poco colorear era algo mecánico, que carecía de creatividad. Fue Corben quien empezó a darle importancia y en Francia, por ejemplo, el colorista ya aparece como una parte relevante del álbum.

Y tú ¿qué prefieres color o blanco y negro?
Depende. Creo que hay historias a las que el color no les afecta para nada. "Arrugas", por ejemplo, hubiese funcionado igual con color o sin él. Lo que ocurre es que el color la vuelve más comercial. Primero pensé en hacerla en blanco y negro, incluso con más páginas, pero el editor francés, Delcourt, que la publicó primero prefirió el color. Sin embargo, "Hijos de la Alhambra" es un relato de aventuras donde el color es muy importante para ambientar las escenas, para cambiar localizaciones.

Pues, a pesar de tu opinión, pienso que en "Arrugas" el color desempeña un papel esencial porque arropa y da vida al argumento.
En "Arrugas" lo difícil era hacer una historia sobre el aburrimiento. Con el color intenté imprimirle un poco de dinamismo a la narración. El escenario siempre era el mismo y únicamente podía jugar con los cambios horarios y el color me sirvió para crear sensaciones de día, noche, frío o calor. La verdad es que he empleado unos tonos muy distintos a los que venía utilizando hasta ahora, planos y muy suaves.

También sobresale la ambientación porque, como explicas en el propio álbum, visitaste una residencia de ancianos.
La doble página del reloj sería el resumen de la vida en una residencia. Un día allí se hace duro, de una monotonía increíble. Y hay gente que llega a vivir veinte años en uno de estos centros. Estuve como espectador y pude analizar las cosas desde fuera y pienso que todos deberíamos pasar un tiempo en una de ellas, como una especie de trabajo social o algo así, porque esa experiencia te permite valorar y comprender una serie de situaciones que antes ni te planteabas. La sociedad da de lado a la vejez y a las residencias, mientras no nos afecten, ni las mira.

Viendo los comportamientos de los personajes que se mueven por "Arrugas", ¿reproducimos nuestros roles infantiles cuando llegamos a la vejez?
Cuando era niño pensaba que en el año dos mil tendría treinta años, que sería un viejo y quería saber qué pensaría entonces. Al llegar a esa edad, me di cuenta que seguía pensando igual que a los catorce. Eso significa que cuando sea más viejo tampoco habrá muchos cambios. Cela decía que de pequeño, cuando regresaba a su casa, se encontraba con un banquito cerca del Retiro. Y siempre tenía que saltarlo. Y lo hacía, hasta que cumplió los sesenta y, aunque la cabeza le decía que lo saltase, ya no lo saltaba. Por eso me he atrevido a hacer una historia sobre ancianos porque, con matices, sabemos cómo piensa una persona mayor. Nuestra personalidad se forma muy pronto y, desde ese momento, pensamos así.

¿Por cierto cómo se te ocurrió "Arrugas"?
"Arrugas" está basada en la historia del padre de mi amigo MacDiego, al que conozco desde hace muchos años. Cuando iba a casa de mi amigo siempre lo encontraba encerrado en su biblioteca, leyendo. Personificaba un poco lo que a mí me gustaría hacer de mayor. Un día MacDiego me dijo que su padre tenía Alzheimer. Su decadencia fue muy rápida, muy fuerte. Me contaba los síntomas de la enfermedad, por ejemplo que de madrugada se levantaba y se vestía para ir a trabajar y que, cuando volvía a la realidad, se producía un choque brutal porque sentía miedo. Y se enfadaba, porque no asumía que se le iba la cabeza. Yo quise reflejar eso en mi libro.

¿"Arrugas" es álbum o novela gráfica?
Por su formato y número de páginas "Arrugas" sería una novela gráfica corta, es un trabajo más de guionista que de dibujante.

Gráficamente, en "Arrugas" yo encuentro huellas de Tintín.
Puede ser. A mí me gusta mucho Tintín, sobre todo sus fondos que son auténticos decorados. Parece que los personajes no estén allí y eso le otorga un aspecto mágico a las viñetas. La verdad es que creo que tengo un estilo franco-belga, muy de línea clara. Me gusta así. También me gusta que las viñetas sean secuenciales, que los personajes actúen, que sea como una cámara fija.

¿"Arrugas" se está vendiendo bien?
En Francia la tirada inicial fue de diez mil ejemplares y ya va por la segunda edición. Eso es importante porque allí se publicó en una colección minoritaria, de cómic de autor. En España todavía estamos con la primera, que es de tres mil ejemplares.

Entonces ¿podemos hablar de éxito?
El éxito es relativo porque cualquier cosa creativa, más que una bendición, es un castigo. No disfrutas de las cosas, porque cuando ves una película o un cómic que te apasiona dices "esto podría haberlo hecho yo" . Y si encuentra algo que no te gusta piensas qué harías para mejorarlo. Además, después de todo el trabajo que lleva un álbum, sólo está un mes en la mesa de novedades de las librerías. Luego pasa a la estantería con los demás libros y te entra la "decepción postparto", que es muy dura, y juras no hacer nada nuevo nunca más.

Trabajas para el extranjero y tu caso no es el único, ¿no hay suficiente mercado en España para nuestros autores?
Dibujo para el extranjero, en concreto para Francia porque allí, por tradición y cultura, el cómic es algo consubstancial. Las familias leen tebeos en sus casas sin ningún pudor y han asumido que cada edad tiene su cómic. Por tanto, su mercado es enorme y por eso los editores franceses pueden pagar mucho más que los españoles. Si quieres dedicarte exclusivamente al cómic tienes que publicar en Francia o en Estados Unidos. En España se sigue pensando que el cómic es "Mortadelo y Filemón" y que es algo infantil, aunque gracias a FNAC, el tebeo ha salido ya de las tiendas especializadas. Vamos mejorando poco a poco, pero el proceso todavía es lento.

Pero tú no vives sólo del cómic.
No, no, gracias a que publico en Francia puedo dedicar media jornada a mi estudio de ilustración y la otra media a los cómics. Mi faceta publicitaria también me gusta. Hago de todo: trabajo para agencias, editoriales, empresas. Cualquiera que me pida una ilustración yo se la hago. Mis amigos que se dedican sólo al cómic se quejan de su soledad y están un poco aburridos porque, excepto el momento de entregar las páginas, no tienen mucho contacto con la gente. A mí la publicidad me permite relacionarme con otras personas. Además, la ilustración publicitaria es un reto constante, cada día tienes un trabajo distinto, visitas a clientes, etcétera. Es como trabajar con un guionista: te obligas a adaptarte a situaciones diferentes.

En los años cincuenta y posteriores, Valencia fue un foco importante de creación y difusión del tebe, ¿seguimos la misma tónica o aquello desapareció ya?
En Valencia, ahora comienza a hablarse de la creación del un Salón del Cómic. Hay muchos dibujantes y guionistas pero les ocurre lo mismo que a mí: todos trabajan para fuera. Daniel Torres para Estados Unidos; Salvador Larroca para la Márvel; Francisco Ortiz para una editorial francesa, igual que Sergio Bleda. Sergio Córdoba, por su parte, publica en Astiberri. Ahora, en España los focos principales del cómic son Bilbao, Barcelona o Palma de Mallorca. Valencia necesita una editorial importante o una revista con urgencia porque de todo lo anterior no queda nada.

¿Has trabajado alguna vez para las Fallas?
Yo no, aunque otros dibujantes, por ejemplo Sento, sí lo han hecho. Participé en una exposición de caballos de Jaime I, que se celebró para conmemorar el XXV aniversario de Nuevo Centro. Eso es lo más parecido a una Falla que he hecho. Lo que sí tengo claro es que a los valencianos las Fallas nos influyen. Quizá por eso hay tantos dibujantes. Desde pequeños durante esos días contemplamos monumentos llenos de colorido y de dibujo. La pena es que sólo unas cuantas son verdaderas obras de arte, pero incluso las malas te hacen observar las cosas desde otro punto de vista.

Terminamos, después de "Arrugas", ¿qué llevas entre manos?
Al terminar "Arrugas" sentí un poco de temor, porque no tenía muy claro por donde tirar. Pero, superado ese miedo inicial, ahora ando metido en varios proyectos. Mi siguiente álbum, que se editará por Delcourt, titulado "Las calles de arena", es una historia un poco kafkiana sobre si podemos cambiar el mundo o no. También ando recopilando las historietas que hice para "Humo" sobre relaciones de pareja, añadiendo algunas nuevas que publicaré en Astiberri. Por último, el siguiente cedé de Iván Ferreiro del grupo "Los Piratas" incorpora un cómic que incluye una historieta para cada tema. Yo hago una de esas historietas.