«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Cercas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Cercas. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2025

Javier Cercas: «Bergoglio siempre buscó ser líder y, justo cuando dejó de hacerlo, le llegó el papado»

copyright@hermezo2025
Nº 698.- Durante una firma de libros en la ciudad italiana de Turín, a Javier Cercas se le aproximó un
hombre. Dijo pertenecer al Vaticano y le ofreció algo insólito: la posibilidad de escribir un libro sobre el papa Francisco con absoluta libertad y con todos los medios a su disposición. Al mismo tiempo le indicó que el Santo Padre volaría en fechas próximas a Mongolia y que él viajaría con él, incluido en el séquito papal. Cercas, tras mirarle extrañado, le respondió que si se habían vuelto locos en el Vaticano, porque él era un tipo peligroso. El hombre se inmutó poco. Nada. Sólo le dijo que se tomara un tiempo prudencial para pensárselo y darle una respuesta. Cercas es un ateo militante, un impío religioso, como él mismo señala, pero fue educado en una familia y un colegio católicos. Así que cómo iba a desperdiciar semejante oportunidad. Ningún escritor cuerdo la dejaría pasar. En consecuencia, aceptó, pero con la condición de poderle preguntar al Santo Padre lo siguiente: «mi madre verá a mi padre más allá de la muerte?» Poco tiempo después, el escritor extremeño se marchó a Roma, acompañó al papa Francisco a Mongolia y le hizo la pregunta en cuestión. Fruto de toda esta peripecia es la publicación de su nuevo libro, ‘El loco de Dios en el fin del mundo’ (Penguin Random House), donde relata todo lo acontecido en el viaje y bastantes cosas más. El libro ─Cercas lo considera una novela─, ha tenido una acogida más que excelente y el pasado nueve de abril se acercó a presentarlo en la Librería Ramon Llull de València. Pasadas las seis de la tarde, lo vi apearse del taxi que le condujo a ‘1 rato más’, la cafetería donde habíamos quedado citados. Tras los saludos rituales, comenzamos nuestra conversación. Disponíamos de media hora. Conecté la grabadora, piloto rojo ya encendido. Y el tiempo, tic-tac, avaricioso, comenzó a desgranarse. Un café con leche, un mini croissant y una botella de agua con gas animaron nuestra conversación. Entre tanto, la vida discurría por la calle, a nuestro alrededor, como un ruido silencioso. 

Javier, supongo que con el libro no paras de viajar durante estos días.

Sí, acabo de llegar procedente de Zaragoza. Mañana me voy a Siena, donde me han dado un premio muy bonito [Premio Visoni, nota del entrevistador].

Enhorabuena!

Muchas gracias… Y al día siguiente regreso a Barcelona para presentar allí la novela. Es ir de un lado para otro, pero está bien, porque es una experiencia muy especial, ya que ha salido publicada en castellano, también para Sudamérica, y en italiano. Nunca había tenido el libro más vendido en Italia y España al mismo tiempo. La reacción de la gente ha sido muy bonita y espectacular. No puedo decir otra cosa.

domingo, 28 de marzo de 2021

Javier Cercas: «Un escritor, que no corre riesgos, no es un escritor, es un escribano»

Javier Cercas
(Fotografía Daniel Mordzinski)
Nº 619.- Son las siete de la tarde de un día de marzo. La primavera ha comenzado a esparcir sus miasmas. Las tardes se prolongan más de lo acostumbrado en el invierno. Todavía brilla la luz natural mientras telefoneo a Javier Cercas, que termina de publicar ‘Independencia’, la segunda novela protagonizada por ese peculiar mosso d’esquadra que es Melchor Marín, al que ya conocimos en ‘Terra Alta’, su anterior entrega. En esta ocasión, Marín regresa a Barcelona para investigar un vidrioso caso: el chantaje sexual al que alguien está sometiendo a la alcaldesa de la ciudad condal. Con su inflexible sentido de la justicia y su rocosa integridad moral, Melchor tratará de desmontar esta extorsión y descubrir a las personas, o persona, que están detrás de ella. Para conseguirlo no le quedará otra opción que adentrarse en los círculos de poder, un espacio donde moran el cinismo, la brutalidad corrupta y la ambición carente de límites y escrúpulos. Cuando todo esto sucede transcurre el año 2025, y apenas resuenan los ecos del covid-19, ya diluidos en el olvido humano. Mientras pulso la tecla rec y el piloto rojo de la grabadora se ilumina, Cercas me cuenta que en algún tiempo practicó el balonmano, un deporte del que yo fui entrenador durante casi quince años. «Jugaba de central – dice – y también de lateral, ya que entonces era corpulento. Pero luego me fui quedando pequeñito, porque crecí demasiado pronto». A partir de este momento, su novela y la literatura acapararon nuestro tiempo. Era de lo que se trataba.

Javier, cuando un escritor decide dar un giro a su carrera, como hiciste tú con la novela ‘Terra Alta’, y es capaz de reinventarse, se debe a alguna causa muy justificada, ¿por qué se produjo ese cambio?

Por obligación moral. El peor peligro que puede correr un escritor, sobre todo a cierta altura de su trayectoria, es convertirse en un imitador de sí mismo y, si eso ocurre, desde ese mismo instante está muerto y yo no quiero morirme como escritor. Ya sé que la inmensa mayoría de escritores lo hace, pero a mí no me da la gana apoltronarme. Por otro lado, era un riesgo que yo quería correr, porque un escritor que no corre riesgos no es un escritor, es un escribano. Borges decía que todas las novelas eran novelas policiacas y creo que, a su manera, todas las mías lo eran porque planteaban un enigma que había que resolver. Y en eso consiste básicamente el género policial, aunque no sé si esto que escribo es policiaco y, además, me da exactamente igual. Te puedo adelantar que, en la siguiente entrega de esta serie, Melchor Marín ni siquiera será policía. En el fondo, solo hay dos tipos de novelas: las buenas y las malas, todo lo demás es palabrería.

sábado, 4 de marzo de 2017

Javier Cercas: «No podemos reivindicar el franquismo, sino condenarlo»

Nº 503.- Javier Cercas llegó puntual al restaurante Mar d’Avellanes-Patriarca. Vino a Valencia para presentar su última novela, ‘El monarca de las sombras’, editado por Literatura Random House, donde habla de Manuel Mena, un tío-abuelo suyo, héroe familiar, que participó en la Guerra Civil. En el bando franquista. Murió en la batalla del Ebro. Se había convocado rueda de prensa. Imposible conseguir exclusiva. Una rueda de prensa sabe a escaso. Siempre. Apenas si salimos a pregunta por medio. Con suerte, dos. Poca recompensa para el trabajo previo. Nos reunimos en torno a una mesa alargada. Cuarenta y cinco minutos por delante. Al fondo la barra del bar. Suspendidos del techo dos estantes con botellas de vino. En la decoración predomina el verde. También un indefinido tono gris en las paredes. Hay cuadros, ventanas y un par de columnas. Las sillas marrones, con respaldo de varillas. Cercas dirá después que unas pocas gotas de ficción bastan para convertir cualquier texto en ficticio. Sus novelas mezclan ambas cosas. Realidad y ficción. Ficción y realidad. ¿Resistiré la tentación de hacer lo mismo ahora, aquí, en esta rueda de prensa?

«Pasé dos años en Estados Unidos – comienza Cercas –, vivía en Urbana, un lugar del Midwest situado en medio de ninguna parte. Allí descubrí una de las cosas más importantes de mi vida: el libro que necesitas no es el que buscas en cualquier biblioteca, sino el que está a su lado». A pesar de este descubrimiento, no acostumbra a escribir en estos lugares. «Soy usuario de bibliotecas, me gusta ver los libros, consultarlos y sacarlos, pero no trabajo allí. Lo mejor que se puede hacer en cualquier lugar es construir bibliotecas, sólidas y accesibles, lo demás es accesorio. Estados Unidos es un país muy bárbaro, pero en la biblioteca del más pequeño de sus pueblos puedes encontrar los grandes clásicos de la literatura».

jueves, 18 de diciembre de 2014

‘El impostor’ de Javier Cercas. Aparta de mí este cáliz.

“Yo no quería escribir este libro. No sabía exactamente por qué no quería escribirlo, o sí lo sabía pero no quería reconocerlo; o no del todo. El caso es que a lo largo de más de siete años me resistí a escribir este libro”. Releo las primeras líneas de ‘El impostor’, el nuevo título de Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962), editado por Penguin Random House (noviembre 2014), y, después de haber concluido su lectura completa, no acabo de tener claro cuál ha sido el objetivo que ha movido al escritor extremeño afincado en Catalunya a hacerlo. De hecho no sé si, después de todo, el propio autor lo sabe, aunque él explica que no quería escribirlo por miedo. De lo que no cabe duda es que esta novela, ¿novela?, constituye un libro muy especial. Cercas la define de un modo curioso: “relato real” o “esta novela sin ficción saturada de ficción”. A decir verdad, después de su lectura como novela resulta un poco extraña y como relato real también, porque incorpora elementos propios de la ficción y, además, porque lo más curioso es que en este caso la ficción tal vez la aporte el protagonista, Enric Marco, y no el escritor, que también es protagonista. Pero sólo tal vez. Por lo tanto, el primer dolor de cabeza que se le avecina a un crítico a la hora de analizar una novela como ‘El impostor’ -  definitivamente mejor denominarla así -, es el de su clasificación si no públicamente, sí al menos para sus esquemas mentales de análisis.

martes, 21 de enero de 2014

Las novelas según Javier Cercas


Javier Cerca es un articulista habitual de El País Semanal. Esta semana ha publicado un artículo titulado 'Vidas hipotéticas', en el que habla de Stephen King y de cómo funcionan las novelas. Y también incluye una definición de lo que es una novela que, por lo menos, al que suscribe le parece interesante. Según Cercas las novelas son "vidas hipotéticas, caminos que nuestra existencia pudo seguir y no siguió o aún no ha seguido". Según él las novelas son necesarias "para vivir de mentira lo que no pudimos o no quisimos vivir de verdad, para enriquecer nuestras vidas, para ensayar el futuro y prepararnos para él o protegernos de él, para vivir del todo". Si quieren leer el artículo completo, mis improbables, cliquen aquí. Chapeau!

lunes, 24 de diciembre de 2012

Las mejores novelas del 2012 para El Eco de las Voces.

Uno no puede leerse todos los títulos que se publican en España a lo largo del año. Faltaría más. Sin embargo, de los libros que tienen a bien ponerse a mi alcance, algunos, por circunstancias distintas, me llaman la atención. Creo que 2012 ha sido año de buena cosecha literaria, ligeramente superior a la de su antecesor 2011. Por El Eco de las Voces han discurrido un puñado de autores, con los que he conversado, y de libros, que he leído, y ello me ha permitido hacerme una idea de lo que se ha publicado en estos doce meses, ácigos, en lo económico, y tristes en lo social, que ahora comienza a declinar.

El primer título que llamó mi atención fue ‘Carceles imaginarias’ del escritor Luis Leante, editado por Alfaguara, una especie de novela histórica, que mezcla el tiempo presente con el pasado, que se lee con fruición, que recuerda por momentos a ‘La saga de los Rius’, serie televisiva basada en las novelas ‘Mariona Rebull’ y ‘El viudo Rius’ de Ignacio Agustí o ‘La verdad sobre el caso Sabolta’ de Eduardo Mendoza, con el movimiento anarquista y las ciudades de Barcelona y Valparaíso como telones de fondo, y que consigue tocar la fibra sensible del lector a lo largo de toda la narración y, especialmente, en sus últimas páginas.
El segundo llegó mucho más tarde, en octubre: ‘Las leyes de la frontera’  de Javier Cercas, editado por Grijalbo, una historia que nos retrotrae a los finales de los setenta y primera mitad de los ochenta, con el imaginario y la escenografía quinquis. Un nuevo acercamiento del escritor extremeño a la etapa de la Transición, un recuerdo para la estética de las cazadoras apretadas, de los pantalones acampanados y de las puntiagudas botas, todo ello narrado bajo el prisma de un escritor que realiza entrevistas para documentarse sobre un libro de encargo que ha de escribir acerca de la figura de uno de aquellos delincuentes, el Zarco. Relato policial, de adolescencia, de actualidad, retrato de un momento concreto de nuestra historia, con estructura de recortes pegados, cuyos distintos puntos de vista ofrecen la suficiente ambigüedad para conformar una narración esclarecedora de aquella realidad.
Por último, el tercer libro que merece ser destacado es, sin duda, ‘Ayer no más’, de Andrés Trapiello, editado por Destino. Basado en un hecho real, nos habla del regreso al pasado, a la Guerra Civil. El escritor leonés ha escrito un libro distinto, un libro para la reconciliación, para enterrar la contienda y sus secuelas de una vez, dejando cada bando una parte de su propio lastre en el camino.  Como el propio Trapiello me contó cuando le entrevisté “El problema es que la gente está hasta el copete de novelas y novelistas de la Guerra Civil. En mi libro hablo de cosas que no se han leído y lo hago de un modo como no se han contado antes y no porque yo sea más listo, sino porque cada cosa requiere un tiempo para ser narrado. Hemos tardado setenta años en hacerlo, porque la verdad es lenta“.
Ya sé que en 2012, autores de enorme relieve han publicado también obras importantes. Pero yo solo puedo hablar de lo que he leído. Los comentarios, elogiosos o no, y las críticas que se puedan verter por parte de otros medios sobre novelas y títulos a los que no he tenido acceso, no puedo utilizarlas como referencia de algo sobre lo que no tengo opinión formada.

Herme Cerezo
 
 

 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Javier Cercas, escritor: “La realidad es el carburante de la ficción. La fantasía pura carecería de interés”.

Cuando un escritor,Javier Cercas, escribe una novela como ‘Las leyes de la frontera’ (Random House Mondadori) corre el peligro, bendito peligro, de que al entrevistarle su contenido sobrepase los lindes de sus casi cuatrocientas páginas y se convierta en un apasionante diálogo entre los recuerdos del pasado y el tiempo que hoy nos toca vivir. Un poco de esto es lo que ocurrió en la conversación que mantuvimos en el Hotel Astoria de Valencia hace unos días, al abrigo de una tónica y de un agua mineral con gas. ‘Las leyes de la frontera’ se centra en los años de la Transición pero lo hace fijándose en tres delincuentes juveniles y la deriva posterior de sus vidas. Durante el verano de 1978, el Zarco, Tere y el Gafitas se dedican a dar tirones, robar coches, desvalijar casas y atracar bancos, unidos por una atracción tan extraña como indestructible. Veinte años más tarde, el Gafitas se ha trasnformado en el abogado más notable de la ciudad y recibe el encargo de defender al Zarco, convertido en el delincuente más famoso de España. Tere, por su parte, vuelve a funcionar como el lazo enigmático entre estos dos hombres tan diferentes y al mismo tiempo tan necesitados el uno del otro.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

‘Las leyes de la frontera’ de Javier Cercas: ‘El sabor de la duda, el olor de otro tiempo’

Después de su anterior obra, ‘Anatomía de un asesinato’, Javier Cercas nos acerca de nuevo, aunque bajo el prisma de la ficción, a una época semejante: el año 1978, punto de partida de  ‘Las leyes de la frontera’, su última entrega. Esta vez su escritura se centra en torno a la reconstrucción de la figura de un delincuente, de un quinqui, Antonio Ramallo, alias El Zarco, un sujeto que pasó más tiempo dentro de la cárcel que fuera de ella hasta su fallecimiento “la noche de fin de año de 2005. ¿O fue la de 2006? Debió de ser la del 2006” como aclara, no aclara, el director de la prisión de Gerona, una de las voces que alimentan esta narración. Tanto tiempo entre rejas provocará que el Zarco sienta un miedo irrefrenable a vivir de nuevo en la calle, al aire libre, dueño absoluto de sus actos: “La perspectiva de la libertad le desquiciaba”, como también afirmará el director de la prisión de Gerona en otra de sus apariciones a lo largo del libro.

sábado, 25 de junio de 2011

'La tercera verdad', por Javier Cercas

Javier Cercas habla en el Babelia de hoy, 25/06/2011, sobre el género de la novela. El artículo, titulado 'La tercera verdad' es bastante extenso, pero muy interesante.