Muchos de los que ya peinamos más canas que
pelo, aprendimos a escribir, sumar, restar,
multiplicar, dividir e incluso dibujar, gracias a unos cuadernos que,
mediante sus sencillos ejercicios, nos introdujeron poco a poco, sin ruido, en
el mundo de los números y las letras. Los ejercicios, claro, los hacíamos en
clase y también en casa, acompañados de un bocata de pan y chocolate o con
mantequilla de tres sabores, que entonces se puso de moda. Seguramente, los más
avispados o de mejor memoria adivinaron ya que hablo de los Cuadernos Rubio.
Unos eran verdes, los que ejercitaban la caligrafía, y otros amarillos, los que
afilaban la mente mediante cuentas y problemas matemáticos. Unos y otros se
imprimían en Beniparrell, pueblo cercano a Valencia, y los editaba una empresa
que tenía su sede en el número 16 de la calle Pedro III el Grande de la capital
del Túria.Blog de literatura, entrevistas, libros, cómics, balonmano, recuerdos y otras cosas.
«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
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martes, 3 de noviembre de 2015
Enrique Rubio, empresario: ‘Mi mamá me mima’ es una invitación para visitar la nostalgia.
Muchos de los que ya peinamos más canas que
pelo, aprendimos a escribir, sumar, restar,
multiplicar, dividir e incluso dibujar, gracias a unos cuadernos que,
mediante sus sencillos ejercicios, nos introdujeron poco a poco, sin ruido, en
el mundo de los números y las letras. Los ejercicios, claro, los hacíamos en
clase y también en casa, acompañados de un bocata de pan y chocolate o con
mantequilla de tres sabores, que entonces se puso de moda. Seguramente, los más
avispados o de mejor memoria adivinaron ya que hablo de los Cuadernos Rubio.
Unos eran verdes, los que ejercitaban la caligrafía, y otros amarillos, los que
afilaban la mente mediante cuentas y problemas matemáticos. Unos y otros se
imprimían en Beniparrell, pueblo cercano a Valencia, y los editaba una empresa
que tenía su sede en el número 16 de la calle Pedro III el Grande de la capital
del Túria.
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