A mediados del siglo XII, tras la temprana
muerte de su padre, el joven Alfonso se convierte en rey con el nombre de
Alfonso VIII. Su tío, el rey de León, ve en ello la oportunidad de tener
Castilla bajo su control. Pero la poderosa familia de los Lara no quiere que
esto suceda, y para evitarlo se lleva al pequeño monarca a la villa fortificada
de Atienza, donde también vive un niño de ocho años, Pedro, junto a su abuela
Yosune. Alfonso irá creciendo y con el tiempo, acompañado por el monarca
aragonés Pedro II y el rey de Navarra, Sancho VII, llevará a las huestes
cristianas a derrotar al ejército almohade en un choque crucial para la
Reconquista: la batalla de Las Navas de Tolosa.
Con estos hilos argumentales, se fundamenta ‘El
Rey Pequeño’, la última novela del escritor Antonio Pérez Henares, publicada
por Ediciones B, quien lleva varios meses promocionando el libro, algo que le
viene bien porque como él mismo dice «hablar de mi novela me permite romper esa
especie de día de la marmota, en la que se ha convertido la precampaña
electoral que sufrimos. Con una semana deberíamos tener suficiente».
Como muchos otros escritores, Antonio Pérez
Henares procede del periodismo, una profesión de la que se siente orgulloso. «No
es que de pronto me haya puesto a escribir novelas y ya está. No, no es así, lo
mío viene de largo. Siempre he entendido la palabra como mi manera de expresión
y la literatura y el periodismo son dos brazos de un único río. Yo reivindico
mi doble condición de escritor por ambas partes. Quizá el problema provenga del
hecho de que hemos corrompido la palabra periodista, añadiéndole un matiz
peyorativo, porque hoy aparece por la tele cualquier gualdrapa, que en seguida
se cree que lo es porque publica un libro que, además, le ha escrito otro. Y la
cosa no funciona de esa manera. A mí me enseñó la profesión gente muy importante
y les guardo ley».