
Stuy; Suurbier, Hulshoff, Blankemburg, Krol;
Haan, Mühren, Neeskens; Rep, Cruyff y Keizer. Y Rinus Michels en la
banqueta. Sabía de carrerilla la alineación del Ajax de Amsterdam, que a
principios de los setenta conquistó tres Copas de Europa consecutivas. Desde
luego, mucho mejor que la lista de los reyes godos. Apenas si he consultado la
grafía de tres o cuatro nombres para escribir sus apellidos como toca. La aprendí de pequeño y lo que
aprendes porque te gusta, sin que te obliguen a ello, ya no se olvida jamás. Era
la misma formación de la selección holandesa, sustituyendo unos pocos nombres
por jugadores procedentes del Feyenoord, otro gran club holandés, lo que
todavía facilitaba más el proceso de memorización: Jongbloed, Van Hanegem,
Jansen, Rijsbergen, Van der Kerkhof y Rensenbrinck. A todos cita Cruyff en su libro.Sí, porque cuando apenas hace seis meses que Johan Cruyff (Amsterdam, 1947) nos dejó, Editorial Planeta termina de publicar ‘Johan Cruyff 14. La autobiografía’, escrita en colaboración con el periodista Jaap de Groot. Un enorme acierto para los aficionados del fútbol y del holandés que amaba el fútbol. Les puedo asegurar que vi jugar a Pelé, a Di Stéfano (en sus últimos años), a Maradona, a Zidane y a Messi, que no son unos cualesquiera, y creo que con nadie he disfrutado tanto como con este delgaducho holandés, apodado “el Flaco”, dotado de una envidiable técnica en el manejo del balón y de un espectacular cambio de ritmo en carrera, que le permitía dejar atrás a todos los defensores que salían en su búsqueda y que, como cuenta en esta autobiogrfafía, admiraba a Di Stéfano y a su compatriota Faas Wilkes, que fue jugador del Valencia C.F.