En marzo de 1936, Madrid es una
ciudad convulsa tras la reciente victoria del Frente Popular en las elecciones.
En un céntrico callejón aparece estrangulada una niña de catorce años, cuyo
cadáver muestra un decoro inusual; un lazo perfecto en el cabello, las manos
cruzadas sobre el pecho, el vestido bien estirado sobre las piernas rígidas… Y
no será la última. Julián Fierro, inspector del Cuerpo de Investigación y
Vigilancia, se enfrentará a estos casos de asesinato en una capital crispada,
donde los atentados y enfrentamientos son el preludio de un inminente golpe
militar. Esta es la atmósfera que envuelve ‘Al acecho’, la novela editada por
Algaida, con la que Noemí Sabugal ha conquistado el XXXI Premio de Novela
Felipe Trigo.
Noemí, ¿qué destacarías del Premio Felipe Trigo que acabas de ganar con
tu novela?
Mira, lo más importante es pensar
que el jurado del Felipe Trigo son los lectores, profesores de universidad y de
instituto. En Villanueva de la Serena, la localidad donde se convoca, tienen el
concurso como algo muy suyo. Organizan una multitudinaria cena de gala y ves
que tu novela es la que ha llamado la atención entre todas las presentadas. Por
supuesto, no puedo olvidar la promoción que significa haberlo ganado, porque te
permite dar a conocer mejor la novela.