Herme Cerezo/SIGLO XXI, 16/02/2010
Mariano Sánchez Soler (Alicante, 1954) acaba de conquistar el XII Premio Francisco García Pavón de Narrativa con su obra ‘Nuestra propia sangre’. Acostumbrado a moverse entre los entresijos de la novela negra y los libros de investigación, el escritor alicantino, apoyándose en una aparente estructura policial, ha orquestado una novela coral, circular, poliédrica, que reconstruye los hechos que motivaron el asesinato de Ramón Sendra a manos de su propia mujer y de sus hijos. Este parricidio no interesa tanto por las “pesquisiciones” detectivescas – así las llama Plinio, alias Manuel González, en sus correrías por las tierras manchegas –, prácticamente inexistentes en el relato, como por el punto de vista de las voces que nos cuentan desde diversos ángulos su versión, real o ficticia, de los hechos. Averiguar la veracidad o falsedad de lo que dicen es el reto que lanza al lector este avezado escritor alicantino.
Blog de literatura, entrevistas, libros, cómics, balonmano, recuerdos y otras cosas.
«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)
sábado, 13 de febrero de 2010
domingo, 7 de febrero de 2010
Paseo sabatino desde mi sillón orejero.
Esta semana, mi acostumbrado paseo sabatino se desdobla en dos: el sábado y el domingo. Ayer, 6 de febrero, BABELIA, suplemento cultural del diario EL PAÍS, publicó la entrevista, realizada por Rocío Ayuso, a uno de los escritores de novela negra más leídos y de prosa más trepidante: James Ellroy. No les adelanto el contenido. Es mejor que la lean.
viernes, 5 de febrero de 2010
‘La tienda de los suicidas’ de Jean Teulé, divertido planteamiento, desarrollo irregular y final predecible.
‘La tienda de los suicidas’, que ya fue publicada en España en el año 2007 en edición cara, regresa ahora en versión de bolsillo con tapa dura, a precio mucho más asequible y con un fragmento del colgado del Tarot en la portada, cuya presencia en la misma probablemente no sea gratuita del todo. ‘La tienda de los suicidas’ es un establecimiento donde, como su propio nombre indica, se venden utensilios y herramientas (horcas, cuchillos, balas, pócimas, animales venenosos, espadas, etcétera) para suicidarse. Por lo tanto, teóricamente, los clientes sólo acuden este lugar una vez en su vida, ya que el éxito del negocio radica precisamente en la fiabilidad del mismo. Sus productos, suministrados por la prestigiosa firma “La muerte me la suda”, están garantizados. Y al parecer, nunca hubo protestas ni reclamaciones, ya que cumplieron su cometido a la perfección. Además los dueños de la tienda, la familia Tuvache, son tenderos de reconocido prestigio que cuidan hasta el último detalle. Así, por ejemplo, las balas, sólo las venden de una en una para evitar posibles masacres originadas por un mal uso por parte de alguno de sus parroquianos.
NEUJAHRSKONZERT 2010
Fiel a su cita anual ya está en el mercado (salió hace aproximadamente un par de semanas) el deuvedé con el NEUJAHRSKONZERT 2010, o lo que es lo mismo, el Concierto del 1º de año de 2010 de la Filarmónica de Viena, dirigida por Georges Prêtre. Una grabación magnífica, copia fiel de la estupenda realización que en su momento ofreció la televisión austriaca, a la que este año se agrega el intermedio más que interesante sobre cómo se prepara un evento de estas características (instalación de cámaras, ornamentación floral, ensayos de ballets y, lo que es más curioso a mi juicio, el trabajo desplegado por el modisto Valentino para diseñar los trajes que utilizarían bailarines y bailarinas durante el concierto). Además de la bellísima música de valses, archiconocida mundialmente, podemos disfrutar de ese ambiente tan peculiar que respiran siempre los conciertos del Musikverein de Viena, ya saben gente famosa, Roger Moore por ejemplo, y los japoneses y japonesas que siempre acuden a la cita.domingo, 24 de enero de 2010
'La sombra del asesino. Los mejores relatos de crimen y misterio aparecidos en Valdemar'
Valdemar es una editorial especial. Distinta. Sus ediciones, sobre todo las de "lujo" aunque también las de bolsillo, llevan un sello que las hace inconfundibles. Cualquier aficionado a la lectura, cuando entra en una librería y echa una rápida ojeada por sus estantes, percibe inmediatamente que un libro es de Valdemar: lomo negro, con letras amarillas, o lomo parduzco y grisáceo, con letras negras.Los libros de Valdemar son especialmente apreciados por los amantes del género gótico, criminal y de misterio, aunque los autores clásicos también ocupan un lugar preeminente en su catálogo. Sus páginas se dejan leer con facilidad gracias al tamaño de la letra, siempre adecuado incluso en la versión de bolsillo, y a unos amplios márgenes. Y a un buen papel, con cuerpo, "que se agarra". El papel, un elemento que no podemos olvidar, sobre todo ahora que parece que algunos quieren condenar los formatos tradicionales al ostracismo, en favor del llamado libro electrónico.
viernes, 22 de enero de 2010
Esteban Hernández, autor de cómics: “Me interesa que lo que cuento sea algo que pueda ocurrir aquí mismo, a nuestro lado"
Herme Cerezo/SIGLO XXI, 26/01/10
A Esteban Hernández, autor de cómics, le sienta bien ganar concursos. Al menos, tras conseguir recientemente el máximo galardón del I Premio Internacional FNAC SINS ENTIDO, esa impresión ofrecía su rostro en la charla que mantuve con él hace unos días en la librería-cafetería SLAUGHTERHOUSE, un local interesante, con sabor a viejo, que hay en el corazón del barrio de Russafa de Valencia, en el que además de copas y conversación se puede encontrar libros, antiguos y actuales, de primera y segunda mano, clásicos e innovadores. Y también cómics. Quizá por eso, por los cómics, digo, cuando concertamos la entrevista, Esteban escogió este sitio. Así que, con un par de cafés entre las manos, comenzamos a charlar.
miércoles, 20 de enero de 2010
''Vida del ahorcado' de Pablo Palacio, editado por El Nadir.
“Vida del ahorcado”, catalogada como novela subjetiva cuyo autor es el vanguardista ecuatoriano, Pablo Palacio (Loja, 1906 - Guayaquil, 1947), acaba de ser publicada por El Nadir.
La novela subjetiva “Vida del ahorcado” fue escrita en 1931 y publicada un año más tarde. Desde el primer momento Pablo Palacio intentó que su novela fuese publicada en España, para lo cual solicitó ayuda al cónsul español en Lima, que era amigo suyo. Pero el genial vanguardista no tuvo suerte y aunque alguno de sus relatos ha merecido la inclusión en antologías del cuento en Ecuador, y en América existen varias antologías de su obra completa, han debido de transcurrir casi ochenta años para que viese realizado su deseo de publicar en España, la que quizá sea su obra más representativa.
“Vida del ahorcado” relata la trayectoria de un hombre corriente que de forma sorpresiva se ve inmerso en una extraña trama en la que él parece ser un presunto asesino y se ve rodeado por una multitud que clama contra él, componiendo un desaforado fresco revanchista y ridículamente demagógico.
(Sinopsis de la propia editorial).
La novela subjetiva “Vida del ahorcado” fue escrita en 1931 y publicada un año más tarde. Desde el primer momento Pablo Palacio intentó que su novela fuese publicada en España, para lo cual solicitó ayuda al cónsul español en Lima, que era amigo suyo. Pero el genial vanguardista no tuvo suerte y aunque alguno de sus relatos ha merecido la inclusión en antologías del cuento en Ecuador, y en América existen varias antologías de su obra completa, han debido de transcurrir casi ochenta años para que viese realizado su deseo de publicar en España, la que quizá sea su obra más representativa.
“Vida del ahorcado” relata la trayectoria de un hombre corriente que de forma sorpresiva se ve inmerso en una extraña trama en la que él parece ser un presunto asesino y se ve rodeado por una multitud que clama contra él, componiendo un desaforado fresco revanchista y ridículamente demagógico.
(Sinopsis de la propia editorial).
miércoles, 13 de enero de 2010
'Paraíso asesino' de Jesús Carlos Gómez Martínez
Desde el verano pasado, la editorial DIBBUKS ha apostado también por la novela. Y ahora publica su tercera entrega titulada Paraíso asesino, escrita por Jesús Carlos Gómez Martínez. El resumen argumental dice lo siguiente:En la oscuridad, el asesino contuvo la respiración, y sigilosa y rápidamente, el arma homicida cayó una y otra vez. El policía realizaba una tarea rutinaria hasta que sonó el teléfono; pronto averiguaría que una psicópata mataría de nuevo. Un thriller descarnado. Su fuerza narrativa, el ritmo de su intriga, la hondura de sus personajes… cautivan desde la primera página.
sábado, 9 de enero de 2010
Que alguien saque una pistola.
Decía Raymond Chandler que cuando un escritor percibiese que la acción de sus novelas decaía, resultaba conveniente que alguien, un personaje, sacase una pistola. Que pegase un tiro después o no, ya es harina de otro costal. Para evitar el tedio, todos los sábados doy un paseo, cómodamente sentado en un sillón por supuesto y con una pipa - de tabaco, claro - en la boca, por los diarios y semanarios culturales del fin de semana. Y hoy me he tropezado con algunas piezas interesantes. Por ejemplo, el artículo de Manuel Rodríguez Rivero (¿podré entrevistarlo alguna vez a este hombre?), articulista siempre sembradísimo, que habla en Babelia de los libros electrónicos, mejor dicho de su alergia a los mismos; del escritor estadounidense Philip Roth y de sus paseos literarios por la capital del Sena.
martes, 5 de enero de 2010
Masonería. Historia de una obesión.
La revista Clío acaba de publicar un número especial que lleva por título Masonería. Historia de una obsesión. El momento no puede ser más oportuno, dado el auge que este tema ha cobrado a raíz de la publicación de la última novela de Dan Brown (El símbolo perdido). En este especial, podemos encontrar artículos con títulos tan sugerentes como: ¿Es la masonería una religión?; ¿Qué es la masonería?; Los símbolos. Breve manual masó; Fotomatón de francmasones ilustres; Franco y la masonería. Historia de una obsesión, entre otros.
domingo, 3 de enero de 2010
María Teresa Álvarez, periodista y escritora: “A la hora de escribir, me muevo mucho por mis sentimientos”.
Herme Cerezo
María Teresa Álvarez, Candás (Asturias), 1945, periodista y escritora, ya con una considerable carrera literaria a sus espaldas (‘La pasión última de Carlos V’, ‘Isabel II: melodía de un recuerdo’, ‘El secreto de Maribárbola’, ‘Madre Sacramento’, ‘Ellas mismas: mujeres que han hecho historia contra viento y marea’, ‘La comunera de Castilla’ y ‘Catalina de Lancaster, primera princesa de Asturias’) acaba de publicar su primera novela de ficción pura: ‘El enigma de Ana’. María Teresa comenzó como responsable de informativos en la televisión asturiana, hasta que fue trasladada a la capital de España. Aquel viaje lo cambió todo. “Al llegar a Madrid, se acercaba la conmemoración del V centenario del Descubrimiento de América y, como la Historia siempre me apasionó, vi que era una buena oportunidad para realizar un programa sobre Colón. Maduré la idea con un compañero de profesión, preparamos un proyecto y lo aceptaron”. Al principio aquello iba a ser algo provisional, “pero al final me centré en este terreno, porque los programas son mas creativos y tienen menos presión”. El salto a la literatura fue rápido. “A consecuencia de uno de aquellos programas titulado ‘Mujeres en la historia’, una editorial me propuso que escribiera una novela histórica sobre una mujer de las de la serie. Al principio, rechacé la idea, pero luego me convencieron. Así nació mi libro sobre Bárbara Blomberg, la amante de Carlos V”. Y hasta la aparición de ‘El enigma de Ana’, María Teresa Álvarez se ha movido siempre en los terrenos de la novela histórica. “Yo lo que quiero es escribir sobre una persona que no conozco, porque me gusta aprender cosas nuevas mientras lo hago”. Se ha hablado, y escrito, mucho sobre el concepto de novela histórica, sin llegar nunca a un acuerdo completo para definirla. Para María Teresa “la novela histórica es aquella en la que los protagonistas no existieron, son inventados. Los que recrean vidas o hechos de personajes ilustres yo los llamo biografías noveladas, porque ya está decidida cuál va ser su vida. Para mí la verdadera novela histórica es aquélla en la que el autor decide sobre su personaje, sobre su vida y su muerte, y hace que se comporte de acuerdo con el contexto histórico que le tocó vivir”.
María Teresa Álvarez, Candás (Asturias), 1945, periodista y escritora, ya con una considerable carrera literaria a sus espaldas (‘La pasión última de Carlos V’, ‘Isabel II: melodía de un recuerdo’, ‘El secreto de Maribárbola’, ‘Madre Sacramento’, ‘Ellas mismas: mujeres que han hecho historia contra viento y marea’, ‘La comunera de Castilla’ y ‘Catalina de Lancaster, primera princesa de Asturias’) acaba de publicar su primera novela de ficción pura: ‘El enigma de Ana’. María Teresa comenzó como responsable de informativos en la televisión asturiana, hasta que fue trasladada a la capital de España. Aquel viaje lo cambió todo. “Al llegar a Madrid, se acercaba la conmemoración del V centenario del Descubrimiento de América y, como la Historia siempre me apasionó, vi que era una buena oportunidad para realizar un programa sobre Colón. Maduré la idea con un compañero de profesión, preparamos un proyecto y lo aceptaron”. Al principio aquello iba a ser algo provisional, “pero al final me centré en este terreno, porque los programas son mas creativos y tienen menos presión”. El salto a la literatura fue rápido. “A consecuencia de uno de aquellos programas titulado ‘Mujeres en la historia’, una editorial me propuso que escribiera una novela histórica sobre una mujer de las de la serie. Al principio, rechacé la idea, pero luego me convencieron. Así nació mi libro sobre Bárbara Blomberg, la amante de Carlos V”. Y hasta la aparición de ‘El enigma de Ana’, María Teresa Álvarez se ha movido siempre en los terrenos de la novela histórica. “Yo lo que quiero es escribir sobre una persona que no conozco, porque me gusta aprender cosas nuevas mientras lo hago”. Se ha hablado, y escrito, mucho sobre el concepto de novela histórica, sin llegar nunca a un acuerdo completo para definirla. Para María Teresa “la novela histórica es aquella en la que los protagonistas no existieron, son inventados. Los que recrean vidas o hechos de personajes ilustres yo los llamo biografías noveladas, porque ya está decidida cuál va ser su vida. Para mí la verdadera novela histórica es aquélla en la que el autor decide sobre su personaje, sobre su vida y su muerte, y hace que se comporte de acuerdo con el contexto histórico que le tocó vivir”.
sábado, 2 de enero de 2010
EL 6 DE ENERO SE CONCEDEN LOS PREMIOS NADAL y JOSEP PLA (Editorial Destino)
El departamento de Prensa de Editorial Destino, con relación a la presente edición del Premio Nadal, envía esta nota de prensa:
El 6 de enero se hará publico el veredicto de los Jurados de los premios Nadal y Josep Pla en la tradicional velada literariaen el Hotel Palace de Barcelona. El Premio Nadal de novela llega este año a su 66ª edición y es el más antiguo de los que se conceden en España. En la ediciónde este año concurren 261 novelas. El Jurado está formado por Germán Gullón, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello, Ángela Vallvey y Emili Rosales.
viernes, 1 de enero de 2010
‘Novela de ajedrez’ de Stefan Zweig: pocas veces tan poco ofreció tanto.
‘Novela de ajedrez’. Éste es el título de la obra de Stefan Zweig (Viena, 1881), cuya novena edición ha sido publicada por Ediciones del Acantilado, serie amarilla, hace apenas un par de meses, aunque el original data de 1941, ya que Zweig falleció justo un año después en Brasil, país al que se había mudado. Pocas veces en mi devenir como lector he tenido entre mis manos una novela tan corta, apenas 94 páginas, y tan intensa. sábado, 26 de diciembre de 2009
Esther Tusquets, escritora: “En cada rincón de Barcelona me ocurrieron cosas y, cuando paso por uno de ellos, las recuerdo”.
Herme Cerezo/SIGLO XXI, 19/12/09
Esther Tusquets llegó al Hotel Astoria de Valencia sobre las siete de la tarde. La presentación fue cordial y, todavía de pie, pidió una horchata. “Me gusta mucho”, dijo como explicándose, mientras la apuraba rápidamente. Ocupó el rincón derecho del sofá, ayudándose con un par de cojines. La luz roja de la grabadora se activó. Y comenzamos a conversar. Durante muchos años, Esther Tusquets, Barcelona (1936), fue editora, una de las más importantes del pentágono peninsular. Después decidió ver los toros desde el otro lado de la barrera y comenzó a escribir. Su visita a la capital del Turia, ya saben, ese río sin agua pero con dos cauces, obedecía a la promoción de ‘Confesiones de una vieja dama indigna’, segunda parte de ‘Habíamos ganado la guerra’, recientemente publicada por la editorial Bruguera, un análisis detallado de la posguerra, un retrato de época hecho por alguien que descubrió que se encontraba en el bando equivocado. De la lectura del libro se desprende una cierta inquietud, no sé si llamarla pesar, que me impide colegir cuál de sus dos profesiones, editora o escritora, le duele más o menos. “Dolerme no me ha dolido ninguna de las dos, pero siempre me gustó más escribir”. Su opinión sobre su ciclo editorial tampoco es mala del todo. “Después de cuarenta año que me dediqué a ello, la verdad es que resultó una tarea muy agradable y encima dicen que lo hice bien. Pero aunque fue uno de los mejores trabajos que me podían tocar en este mundo, no lo elegí yo”. En efecto, fue su padre quien lo decidió por ella al adquirir una editorial, llamada Lumen, fundada en Burgos por Monseñor Tusquets, su tío, cuyo origen le intrigó desde el principio, porque Esther pensaba que algunas cosas no cuadraban. “Siempre me pareció raro que, en plena Guerra Civil, mi tío, Monseñor Tusquets, fundase una editorial”. Y con el paso del tiempo, descubrió cosas que no le gustaron nada. “Lumen era una editorial totalmente propagandística, que editaba panfletos contra los judíos y los masones bajo el epígrafe de Ediciones Antisectarias. Y el dinero provenía del propio Franco, a través de Serrano Súñer”.
Esther Tusquets llegó al Hotel Astoria de Valencia sobre las siete de la tarde. La presentación fue cordial y, todavía de pie, pidió una horchata. “Me gusta mucho”, dijo como explicándose, mientras la apuraba rápidamente. Ocupó el rincón derecho del sofá, ayudándose con un par de cojines. La luz roja de la grabadora se activó. Y comenzamos a conversar. Durante muchos años, Esther Tusquets, Barcelona (1936), fue editora, una de las más importantes del pentágono peninsular. Después decidió ver los toros desde el otro lado de la barrera y comenzó a escribir. Su visita a la capital del Turia, ya saben, ese río sin agua pero con dos cauces, obedecía a la promoción de ‘Confesiones de una vieja dama indigna’, segunda parte de ‘Habíamos ganado la guerra’, recientemente publicada por la editorial Bruguera, un análisis detallado de la posguerra, un retrato de época hecho por alguien que descubrió que se encontraba en el bando equivocado. De la lectura del libro se desprende una cierta inquietud, no sé si llamarla pesar, que me impide colegir cuál de sus dos profesiones, editora o escritora, le duele más o menos. “Dolerme no me ha dolido ninguna de las dos, pero siempre me gustó más escribir”. Su opinión sobre su ciclo editorial tampoco es mala del todo. “Después de cuarenta año que me dediqué a ello, la verdad es que resultó una tarea muy agradable y encima dicen que lo hice bien. Pero aunque fue uno de los mejores trabajos que me podían tocar en este mundo, no lo elegí yo”. En efecto, fue su padre quien lo decidió por ella al adquirir una editorial, llamada Lumen, fundada en Burgos por Monseñor Tusquets, su tío, cuyo origen le intrigó desde el principio, porque Esther pensaba que algunas cosas no cuadraban. “Siempre me pareció raro que, en plena Guerra Civil, mi tío, Monseñor Tusquets, fundase una editorial”. Y con el paso del tiempo, descubrió cosas que no le gustaron nada. “Lumen era una editorial totalmente propagandística, que editaba panfletos contra los judíos y los masones bajo el epígrafe de Ediciones Antisectarias. Y el dinero provenía del propio Franco, a través de Serrano Súñer”.
‘El símbolo perdido’ de Dan Brown, una novela de entretenimiento, que no es poco
Dan Brown: ‘El símbolo perdido’. Ed. Planeta, 2009. 617 págS. y 21,90 €.

En ‘El símbolo perdido’, la última novela de Dan Brown (EE.UU., 1964), el escritor norteamericano ha recurrido de nuevo a su personaje favorito: Robert Langdom. En esta ocasión, lo introduce en el enmarañado desciframiento de una pirámide masónica, que contiene una potente "arma" repleta de sabiduría antigua. Langdon es convocado con urgencia a Washington para dar una conferencia en el Capitolio, a petición de su antiguo amigo Peter Salomon, secretario del Smithsonian y figura relevante de la masonería. Pero cuando Langdon llega al supuesto lugar de la cita, descubre que ha sido víctima de un engaño y su pretendida conferencia se convertirá en una vertiginosa y frenética aventura que durará hasta el amanecer. Además de los masones, andan por en medio los agentes de la CIA, con su jefa Sato a la cabeza, y Katherine, una científica experta en noética, ciencia que se ocupa del pensamiento y de lo que este tiene de intangible e inmensurable.

En ‘El símbolo perdido’, la última novela de Dan Brown (EE.UU., 1964), el escritor norteamericano ha recurrido de nuevo a su personaje favorito: Robert Langdom. En esta ocasión, lo introduce en el enmarañado desciframiento de una pirámide masónica, que contiene una potente "arma" repleta de sabiduría antigua. Langdon es convocado con urgencia a Washington para dar una conferencia en el Capitolio, a petición de su antiguo amigo Peter Salomon, secretario del Smithsonian y figura relevante de la masonería. Pero cuando Langdon llega al supuesto lugar de la cita, descubre que ha sido víctima de un engaño y su pretendida conferencia se convertirá en una vertiginosa y frenética aventura que durará hasta el amanecer. Además de los masones, andan por en medio los agentes de la CIA, con su jefa Sato a la cabeza, y Katherine, una científica experta en noética, ciencia que se ocupa del pensamiento y de lo que este tiene de intangible e inmensurable.
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