«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

sábado, 30 de diciembre de 2017

Feliz Año 2018

De nuevo las consabidas uvas llaman a la puerta para anunciar la llegada de un nuevo año. En este caso, 2018, que nos lleva a pensar que casi nos hemos bebido ya un veinte por ciento del siglo XXI, y eso que parecía que fue ayer cuando comenzamos la centuria. 

Así que, con la portada de este Almanaque Humorístico del TBO del año 1965, dibujada por Urda, El Eco de las Voces felicita a todos sus lectores al Año Nuevo.

El Eco de las Voces elige los mejores libros de 2017

Como en ocasiones anteriores, al llegar al mes de diciembre El Eco de las Voces elige los mejores libros del año que finaliza. En 2017, de entre las muchas novedades que han pasado por las manos de quien esto suscribe, dos títulos han destacado por encima de los demás. 

El primero pertenece al género corto, al universo del cuento, y no es un libro de nuevo cuño, aunque haya sido revisado a propósito por su autor, sino una reedición para conmemorar el XXV aniversario de su primera publicación. El puñado de relatos que componen el volumen ha envejecido bien o, lo que es lo mismo, mantiene la misma frescura que el primer día en que salió a la venta en 1992. Su título es 'Velocidad de los jardines' y su autor es el madrileño Eloy Tizón.

Dentro del territorio de la ficción de aliento más largo, el hallazgo más importante vino de Zaragoza, en concreto desde su periferia urbana. Desde allí, sin duda impulsado por el cierzo, Sergio del Molino nos entregó en el pasado mes de septiembre 'La mirada de los peces' que, a juicio de El Eco de las Voces, es la mejor novela publicada a lo largo de 2017.

Desde luego hubo otras novelas muy notables, porque 2017 no ha resultado un año cicatero desde el punto de vista de las novedades, pero 'La mirada de los peces' tiene algo especial que la hace distinta a los ojos del gobernante de El Eco de las Voces.

Herme Cerezo

lunes, 18 de diciembre de 2017

Francia, nueva campeona del Mundo de balonmano femenino

Francia conquistó ayer domingo, 17 de diciembre, el título de campeón del mundo de balonmano femenino, tras imponerse en la final a la gran favorita, Noruega, por 23 a 21. El campeonato, de gran nivel, se ha desarrollado en Alemania durante los días 1 al 17 de diciembre de 2017. 

Olivier Krumbholz
Olivier Krumbholz, seleccionador francés, con una dirección de partidos equilibrada y con buenos planteamientos en la pizarra, es el gran artífice de esta victoria gala, sin olvidar a todas sus jugadoras que tradujeron a la perfección sus decisiones técnicas y tácticas sobre la pista azul.

Selección de Francia, nueva campeona del Mundo
La lateral zurda Lacrabere, la lateral izquierda, Allison Pineau y, sobre todo, las excelentes actuaciones de Leynaud bajo los palos, han sido tres pilares fundamentales sobre los que el equipo francés ha asentado su triunfo. Enhorabuena a la campeonas.


Sergio del Molino: «Escribir sobre Antonio Aramayona me permitió explorar una parte de mi identidad que no sabía cómo abordar»

Nº 539.- Durante unos
meses, el propósito de entrevistar a Sergio del Molino se transformó en una peripecia improbable, en un encuentro postergado por los avatares del tiempo y esas ausencias forzosas a las que nos somete la vida. Sin embargo, los primeros fríos de diciembre, a priori el momento más insospechado, se tradujeron en la fecha propicia para entrevistarle tras la publicación de su nueva novela, ‘La mirada de los peces’, editada por Literatura Random House, donde habla del suicidio de su antiguo profesor, Antonio Aramayona, de las circunstancias que lo rodearon y de su propia adolescencia, transcurrida en un barrio periférico de Zaragoza. Una mesa del concurrido Lounge Bar del Hotel Astoria de València, desacostumbrada, sin muchos focos, redonda, fue el escenario forzoso para conversar con el escritor madrileño, que reside en Zaragoza desde hace muchos años.
Sergio, como escritor al que entrevisto por primera vez, esta pregunta es  obligada: ¿qué significa escribir para ti?
Escribir es algo que llevo tan interiorizado que no recuerdo cuando lo asocié a mi existencia. Tampoco sé atribuirle un significado, porque está ligado a mi forma de vivir. Creo que es mi modo de estar en el mundo, algo que relaciono más con un vicio o una patología de la que no sé prescindir.
O sea, que has escrito desde siempre.
Sí, no tengo conciencia de que exista un momento de revelación a partir del cual decidiera dedicarme a ello. Desde pequeño me recuerdo escribiendo, contando historias, de hecho si estudié Periodismo fue porque quería escribir, ya que la vocación periodística me llegó después.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Paco LLoret, periodista deportivo, director de CVRadio 94.5 y escritor: «La idea que preside la escritura de ‘Bronco y copero’ es recuperar y mantener viva la memoria del Valencia C.F.»

Nº 538.- Paco Lloret entronca directamente con la labor informativa, documentalista e historicista que, allá por los años sesenta y setenta, desarrollara en València otro periodista señero: José Manuel Hernández Perpiñá. Aquel hombre, que jamás manejó un ordenador, era un auténtico pozo de sabiduría futbolística, aderezada por un inagotable archivo de los de antes, con fichas, fotografías y recortes de periódico. Lloret camina por esa misma senda para informar e ilustrar al aficionado, prueba de ello es la publicación de su nuevo libro titulado ‘Bronco y copero’, editado por Árbena, en el que da rienda suelta a su amor por la historia del Valencia C.F., utilizando como vehículo transmisor el modelo del cuento o del artículo. 
Paco, eres periodista pero en el fondo parece que escondes una enorme vocación de historiador.
Es posible, no digo que no. Estudié Derecho, porque en 1977 no existía la carrera de periodismo en València y desplazarme a Madrid era inviable. Alguien me dijo que me podía ser útil para mil cosas y le hice caso. Del Derecho me gustaba su polivalencia y, de hecho, en 1989 me sirvió para que me convalidasen el título y pudiera opositar a Canal 9, después de demostrar que llevaba cotizados cinco años ininterrumpidos en medios informativos.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Gastón Segura: «Es posible que me complazca un poco en determinadas palabras porque no quiero que desaparezcan»

Nº 537.- Por ahora ‘Un crimen de estado’, editada por Drácena, es la última novela del escritor villenense Gastón Segura. La obra, bajo el disfraz de una historia de amor desgraciado, la de Ricardo y Elvira, recoge el asesinato, despiadado y cruel de Alfredo Martínez Nadal a manos de la policía franquista. Alfredo era hermano de Rafael Martínez Nadal, corresponsal del periódico londinense The Observer, que en 1947 publicó una entrevista a don Juan de Borbón, donde se proclamaba la necesidad de una España reconciliada y democrática. La entrevista, junto con un manifiesto divulgado por el propio conde de Barcelona desde Estoril, tuvo una gran repercusión en la prensa inglesa y norteamericana, hasta tal punto que se llegó a creer que podía resultar decisiva para que los vencedores de la II Guerra Mundial derribasen la dictadura. A ello contribuía el hecho de que aquel mismo año la ONU decretó el aislamiento internacional del régimen de Franco. El crimen fue la respuesta gubernamental para acallar la actitud beligerante de Rafael Martínez Nadal contra el dictador. Poco antes de que se iniciara la presentación de la novela en la Llibreria Primado de València, tuve la oportunidad de conversar durante unos minutos con su autor y desgranar algunos de los aspectos más relevantes del libro, que son muchos, porque como señaló fechas atrás otro escritor, Alfons Cervera, estamos ante «un texto, rotundo, de una belleza lingüística apabullante».

Gastón, es la primera vez que te entrevisto y la pregunta es obligada: ¿qué significa escribir para ti?
[En silencio durante unos segundos, pensativo] Esencialmente me considero un narrador. Grosso modo, escribir es un oficio, un trabajo artesanal. Otra cosa son las sensaciones que uno pueda percibir en el hecho de la escritura. Mientras escribo no me importa nada más y procuro no estar ni yo. Siento una detención del tiempo y de mi propia vida. Lo que de verdad interesa es el resultado final, el libro y sus personajes, a los que tienes que seguir para construir la novela.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Los Premios Planeta 2017 pasaron por València.

Nº 536.- Pasaron por València los Premios Planeta 2017, o lo que es lo mismo, Javier Sierra, el ganador, con su novela ‘El fuego invisible’, y la finalista, Cristina López Barrio, con ‘Niebla en Tánger’. Y lo hicieron de un modo bastante fugaz, pues dispusimos de poco tiempo para conversar con ellos y tomar unas cuantas fotografías en el Hotel Astoria. Todo ocurrió en la primera hora de la tarde del penúltimo miércoles del mes de noviembre.

EL GANADOR, JAVIER SIERRA

Javier Sierra ha sido el eterno ganador del Premio Planeta. En las últimas ediciones, los pronosticadores siempre incluían su nombre en la lista de favoritos. Sin duda este triunfo suyo, ahora sí real, supone una enorme satisfacción para él y una pérdida irreparable para la rumorología. «Pues sí, el Planeta se tendrá que buscar otro eterno candidato. Igual que los periodistas. Aunque puede no resultar creíble, a lo largo de diez años he construido una notable colección de recortes de prensa, en los que se me daba como ganador. No sé si algún día haré algo con ellos, pero cuando me presenté, lo primero que pensé es que esta vez quien se iba a reír era yo».  El escritor turolense se encuentra particularmente satisfecho por el galardón conseguido. «Creo que es mi novela con mayor peso porque el oficio de escribir hace que, cuanto más viejo eres, mejores novelas deberías escribir, y yo ya llevo veinte años publicando historias».

sábado, 25 de noviembre de 2017

‘Cuentos victorianos de Navidad’, un recorrido interesante por la literatura inglesa del siglo XIX

Durante los últimos setenta años del siglo XIX, Inglaterra vivió lo que conocemos como el periodo victoriano, un tiempo marcado por los cambios políticos y sociales, que la revolución industrial acarreó en la sociedad inglesa. Durante estos siete decenios, se advirtió una cierta bonanza económica, que condujo a la comercialización de la Navidad. La gente disponía de un poco más de dinero para gastar y la estructura capitalista se las ingenió para fomentar un consumo más acentuado en esas fechas. La literatura supo adaptarse a este acontecer de tal manera que editoriales y  revistas lanzaron ediciones especiales para conmemorar el advenimiento navideño, a precios más asequibles para las faltriqueras domésticas. De paso, satisfacían la admirable costumbre de las familias victorianas de reunirse cada noche en torno al fuego del hogar y leer en voz alta relatos de toda índole, ya que las lecturas escogidas abarcaban una temática bien variada, que oscilaba entre escritos puramente religiosos y relatos de misterio y terror, géneros estos últimos a los que eran muy aficionados los ingleses de entonces. Por este motivo, los textos reunidos en ‘Cuentos victorianos de Navidad’ por el recopilador Miguel Ángel Pérez Pérez, editados por Alianza, tienen sólo en común el hecho de que transcurren durante la Navidad, aunque también y precisamente por ello, son aptos para ser leídos en cualquier otra época del año.  

sábado, 4 de noviembre de 2017

Mara Torres: «Nos levantamos por la mañana pensando que los días felices están por venir»

Nº 535.-Tras proclamarse finalista del Premio Planeta en 2012 con ‘La vida imaginaria’, Mara Torres ha roto su silencio literario con una nueva y trabajada novela, ‘Los días felices’, también editada por Planeta, donde a través de la relación entre Miguel y Claudia nos invita a observar la evolución de las personas y sus circunstancias a lo largo de cuatro lustros. El amor, la amistad, la cotidianidad y los sueños desfilan por esta compleja y divertida historia, que no va a dejar indiferente a ninguno de sus lectores, a los que la escritora madrileña tiene siempre presente en sus obras. Con Mara tuve la oportunidad de compartir un café en la sobremesa del último viernes de octubre, mientras el poniente dibujaba una escenografía impropia del otoño en las calles de València y obligaba a los termómetros a sobrepasar la línea de los treinta grados centígrados.   
Mara, has tardado cinco años en volver a publicar, ¿te ha resultado sencillo sentarte de nuevo a escribir?
Mira, una de las cosas que tuve claras en mi primera novela es que el éxito alcanzado no me iba a condicionar en absoluto. Escribí ‘La vida imaginaria’ con total libertad y Planeta decidió darme el premio porque un jurado así lo propuso. En aquella ocasión dejé claro a los editores que no podía comprometerme a nada, pero que si volvía a escribir los primeros que verían la novela serían ellos. Necesitaba escribir igual que antes, a mi aire y sin levantar expectativas. De hecho no dije ni una sola palabra a nadie hasta haberla terminado. Y en todo el tiempo de escritura sólo tuve en cuenta a los lectores de mi anterior novela. A nadie más.

sábado, 21 de octubre de 2017

Carmen Amoraga: «Como persona y escritora me interesa más una derrota que un golpe de suerte»

Nº 534.- Pepa es una mujer madura en quiebra emocional. Siente que ha malgastado su vida y culpa al mundo de su aparente desgracia. Sola, enfadada y amargada, percibe como herida en carne propia la felicidad del resto, y para protegerse del dolor no encuentra otra forma que vivir dentro de una coraza que oculta sus verdaderos sentimientos. Durante unas vacaciones forzosas, Pepa se ve obligada a reflexionar y a tomar consciencia de su situación. Justo cuando comienza a reconciliarse con sus recuerdos, empieza a observar a una chica embarazada que toma el sol a diario en un banco de la misma plaza en la que ella pasea a su perro. Esa joven es Crina, que vive una tragedia ante los ojos impasibles de una sociedad que no quiere verla. Crina llegó a España engañada por su propia pareja, que la vendió a una red de trata de blancas, y ahora esa red planea vender al bebé que espera.
Todo lo que antecede es el planteamiento de ‘Basta con vivir’, la nueva publicación de la escritora valenciana Carmen Amoraga en la editorial Destino, una novela que habla de superación, crecimiento y resiliencia. Con Carmen compartí unos minutos de su apretada agenda y, acompañado de una botella de agua mineral, aproveché la oportunidad para entrevistarla.

Carmen, ¿son compatibles la política y la literatura?
Bueno, la política es compatible con la vida. Una persona se mete en política y no deja de vivir. Además, yo nunca me he dedicado solo a la escritura, siempre he compaginado varios trabajos a la vez. Soy madre de dos hijas y me he acostumbrado a sacar tiempo de debajo de las piedras y a quitarme de encima esa tontería de que es necesario disponer de un espacio aislado donde recluirse para escribir. Si estoy en mi despacho, mejor, pero si no puede ser no pasa nada. Lo que sí me ha costado bastante es encontrar la tranquilidad mental necesaria para llegar a casa, desconectar y ponerme a la tarea.
¿La literatura se ha convertido en el refugio de tu quehacer político?
No tanto. Escribir esta novela ha sido como volver a mi ser. No he pasado veinticuatro horas al día pensando en ella, porque lo que buscaba es que mi mente descansase. De hecho, si te fijas, desde 2010 a 2014 publiqué tres novelas y desde entonces hasta ahora sólo ésta. Me ha ocupado tres años escribirla.

lunes, 9 de octubre de 2017

Santiago Posteguillo: «Las mujeres que aparecen en este libro lo hacen por su gran calidad como escritoras».

Imagen cedida por Editorial Planeta
Nº 533.- Tras la publicación de su Trilogía sobre Escipión,
Santiago Posteguillo ha adquirido la sana costumbre de alternar la escritura de novela histórica con una serie de volúmenes en los que cuenta los entresijos, las anécdotas, las curiosidades y, en algunos casos, el proceso creativo que han seguido los escritores a lo largo de sus trayectorias literarias. Dentro de esta serie, que a priori parece inagotable, termina de publicar ‘El séptimo círculo del infierno’,  su nuevo viaje a través de la historia de los libros, que lleva por subtítulo ‘Escritores malditos. Escritoras olvidadas’ y ha sido editado por Planeta. En él se ocupa de una buena parte de escritores y escritoras, perseguidos por distintos regímenes políticos, y que sin embargo fueron capaces de sobreponerse y crear obras maestras de la literatura. «Casi de año en año voy cruzando una novela histórica con uno de estos volúmenes, pero la verdad es que mi bagaje cultural sobre los autores y autoras no tiene porqué resultar siempre enigmático o atractivo para los lectores. Por tanto, no sé si seguiré con la serie o no».

sábado, 30 de septiembre de 2017

Richmal Crompton, una escritora, no un escritor

Escribí este artículo en el año 2007. Casi ni me acordaba de él. Por una casualidad encontré que estaba colgado en el blog.javier.marias.es. y me decido a recuperarlo para El Eco de las Voces, introduciendo una mínima variación de tres palabras, que no afectan en absoluto al sentido del texto.

García Márquez. No esperen que empiece mi reseña hablando de García Márquez. El escritor colombiano cumple ochenta tacos este 2007 y justo hace cuarenta (1967), que vio la luz su laureada Cien años de soledad. Excelente novela, espléndida, un libro que deja huella, que te llena, que te embarga, pero del que han hablado -y hablarán todavía más- centenares de profesionales, críticos, articulistas y escritores, mucho más duchos que yo en el arte de elogiar a Gabo. En la última semana del mes de marzo, la editorial Alfaguara publicará de nuevo la novela del escritor colombiano, en una edición única, especial, "canónica" (como la ha bautizado ese extraordinario colaborador del suplemento cultural ABCD, que es Manuel Rodríguez Rivero), en la que, además del texto original, revisado, corregido, estigmatizado, expurgado y etcétera por su propio autor, se incluirán una serie de escritos "ad hoc", preparados por plumíferos de primera línea: Alvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa (enemigo tradicional de García Márquez), Víctor García de la Concha y Claudio Guillén. Constará este ejemplar de 756 páginas y costará 9’75 €. En fin, como será una edición distinta, conmemorativa, "canónica" -¡cuánto me ha gustado ese adjetivo!- y que con el tiempo se convertirá en referencial, me la compraré. Y ya les comentaré algo de ella.


Nativel Preciado. Tampoco les diré que la escritora y periodista Nativel Preciado ha sido galardonada con el premio Primavera de Novela 2007, 200.000 € del ala, por su obra Olvida el Paraíso, ni que la finalista, 30.000 € de la otra ala, ha sido la también escritora Care Santos, con La muerte de Venus. Enhorabuena a ambas.


jueves, 28 de septiembre de 2017

Susana Fortes: «Londres es un personaje más de la novela. Es una de mis ciudades favoritas para pasear por sus calles»

Nº 532.- El 8 de mayo de 1955 la escritora Emily J. Parker desaparece en Londres mientras la ciudad celebra el décimo aniversario del final de la II Guerra Mundial. Nunca más vuelve a saberse nada de ella. Años más tarde, Rebeca, una estudiante española de filología, decide trasladarse a la capital británica para preparar su tesis doctoral sobre la misteriosa escritora. Durante la investigación, la infancia y la vida familiar de Rebeca se van trenzando con el pasado de Emily en el Londres del Blitz y de la posguerra, en un entramado de espionaje y relaciones sentimentales que forman un extraño puzle tan sugerente como difícil de interpretar. Con estos argumentos, Susana Fortes acaba de publicar ‘Septiembre puede esperar’, editada por Planeta, en la que mezcla misterio, intriga psicológica, historia, humor, amor y una pizca de espionaje, enmarcados en el sugerente escenario de las calles londinenses, vistas desde la perspectiva de lo que son y lo que fueron.
Susana, novela a novela te has labrado una carrera literaria más que consistente, saludada por varios premios de renombre, desde esta perspectiva, ¿cómo ves tu trayectoria como escritora?
Una  nunca tiene una visión así de su trayectoria. La vivo día a día, pero es cierto que me siento una privilegiada porque, en una época en la que no era tan difícil publicar como ahora, empecé con el premio que me otorgaron por ‘Querido Corto Maltés’ y hoy sigo escribiendo y publicando, algo que siempre te anima. Detecto que ha habido una evolución en mi estilo, malo sería lo contrario. Mi tendencia a adjetivar a tope en mis primeros libros, ha dado paso a un lenguaje que trato de dejar en el puro hueso. Creo que hay que escribir cómodo. Al lenguaje no se le puede poner pajarita y smoking, hay que vestirlo igual que como se escribe, es decir, con vaqueros y zapatillas. Pienso que debo tratar al lector de tal manera que también se sienta cómodo y por esto intento decir más diciendo menos que antes.
Para ti, ¿escribir es una enfermedad, un padecimiento, un trabajo o un placer?
Un placer, absolutamente. Eso de la tortura del escritor no lo entiendo. Yo no escribiría si no me hiciera feliz, lo que no quita para que, a veces, sea un trabajo duro al que has de dedicarle muchas horas, aislarte, renunciar a ciertas cosas porque te encuentras muy volcada en ello. Pero estás así porque te gusta. Es el mismo placer que siento por leer. En este sentido, para mí ambas cosas son iguales.
Has hablado de aislamiento y renuncia, en la novela cuentas que Virginia Woolf, como mínimo, para escribir pedía disponer de una habitación.
Yo me conformo con menos, con cerrar la puerta. Ésa es mi forma de decir en mi casa que no me molesten. Es importante tener un territorio en el que tú estás a solas, un lugar placentero que te proporcione el espacio que necesitas para desarrollar el gasto de energía que requiere la escritura. No necesito ningún escritorio sofisticado, con un rincón confortable, una mesa, un ordenador y algo de luz tengo suficiente.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Joaquín Leguina y Rubén Buren, ganadores del Premio 2017 de Novela Histórica Alfonso X el Sabio: «Hay que escribir sobre la Guerra Civil, no reescribirla. Ésa es la clave»

Nº 531.- Melchor Rodríguez, militante anarquista, fue el último alcalde republicano de Madrid y, tras concluir la Guerra Civil, cumplió con el deber de entregar la ciudad al ejército franquista, sublevado tres años antes en las plazas de África. Sin embargo, ni siquiera hay un cuadro con su retrato que recuerde su paso por el ayuntamiento madrileño. Sobre Melchor, que salvó de la muerte cierta a más de veinticinco mil personas durante la contienda, no se ha escrito casi nada y por ello es un personaje desconocido, al igual que su hija Amapola. Joaquín Leguina y Rubén Buren, su bisnieto, se han empeñado en reparar este vacío existente y en recuperar su figura. Por ello han escrito ‘Os salvaré la vida’, editado por Espasa, obra con la que han conquistado el Premio 2017 de Novela Histórica Alfonso Décimo el Sabio. Hace unos días pasaron por València y tuve la oportunidad de compartir con ellos unos minutos de conversación, que supieron a poco porque el AVE, puntual como un reloj suizo, les esperaba en la Estación Joaquín Sorolla. Ésta fue nuestra conversación.
Joaquín, en la vida azarosa de un político, moverse entre la escritura y la política no debe resultar fácil, ¿son actividades compatibles o supone una carga adicional?
J. (Joaquín Leguina). Pregúntaselo a Echegaray que fue Premio Nobel [sonrisa/risa]. Claro que hay tiempo para compatibilizar ambas actividades. En la Historia de España hay numerosos casos de personas que fueron políticos y escritores a la vez, igual que funcionarios también escritores. Un ejemplo claro es Galdós, que era diputado. Lo que sucede es que hoy no abundan los políticos que saben escribir.
Y ¿para qué sirve escribir?
J. La escritura enseña bastantes cosas sobre la vida y la humanidad y eso enriquece enormemente.

lunes, 14 de agosto de 2017

Rosario Raro: «Escribir esta novela me ha dejado como recuerdo una rabia enorme».

Nº 530.- Con Rosario Raro concluye el curso de entrevistas que, como si de un
colegio se tratase, comenzó allá por el mes de septiembre pasado. Tras el enorme éxito alcanzado con su anterior novela, ‘Volver a Canfranc’, la escritora segorbina se enfrenta ahora  a dos temas interesantes: el entorno del famoso Consultorio Sentimental de Doña Elena Francis y el mundo de las personas afectadas por el fármaco de la talidomida. Y lo hace con su nueva novela, ‘La huella de una carta’, editada por Planeta, en la que la protagonista, Núria Somport, un ama de casa que desea convertirse en escritora, es contratada para responder las cartas que las oyentes envían al consultorio radiofónico sentimental. Su labor, en principio, se antoja sencilla, pero todo cambia cuando una oyente desesperada le habla de unos niños nacidos con terribles malformaciones. Núria decide investigar su origen y destapa una trama internacional de corrupción, que pondrá en jaque su vida y cambiará su destino para siempre. Con estos parámetros como telón de fondo, sentados en los sofás del Lounge Bar del Hotel Astoria de Valencia, pude conversar con Rosario Raro durante un buen rato sobre los entresijos de su nueva obra.
Rosario, dedicas ‘La huella de una carta’ a todos los alias del jefe de la banda de los escritores policiacos hispanos, Francisco González Ledesma, ¿qué relación te unía a él?
De joven yo leía sus novelas, cuando todavía no tenía edad para hacerlo y eso hizo que todavía calaran más en mí. Mi madre es de Barcelona y cuando era pequeña, visitaba bastante aquella ciudad que tanto aparece en sus novelas. El día que González Ledesma murió, sentí una especie de orfandad literaria, porque me parecía un autor que podía escribir de todo, como demostró mientras estuvo prohibido en España, cuando bajo varios seudónimos publicó desde novelas rosa hasta western. Ahora su hija es compañera mía de editorial y acaba de publicar una novela protagonizada por el comisario Méndez.